Camino de la Fe

La Capilla del Buen Pastor, entre montañas de Los Guañacos y tradiciones del norte neuquino

La capilla resguarda una historia de espiritualidad, tradición y encuentro comunitario. Integrante del Camino de la Fe Neuquino, este templo refleja el legado de los misioneros salesianos y la identidad de una localidad que mantiene vivas sus raíces entre paisajes cordilleranos únicos.
miércoles 10 de junio de 2026

En la Región Alto Neuquén, donde las montañas parecen custodiar el paso del tiempo y el viento patagónico recorre valles cargados de historia, la Capilla del Buen Pastor se alza como uno de los sitios más emblemáticos del Camino de la Fe Neuquino.

Ubicada en la localidad de Los Guañacos, este sencillo templo forma parte de una huella espiritual de más de 650 kilómetros que conecta más de cuarenta lugares sagrados distribuidos en toda la provincia. El recorrido invita a descubrir una Patagonia profunda, donde la fe, la cultura y la naturaleza se encuentran en cada paraje, pueblo y capilla.

La presencia salesiana dejó una marca imborrable en estas tierras. Misioneros como Domingo Milanesio, conocido por los pobladores como “Patiru Domingo”, junto a Marcelo Gardin, Florindo Zandonella, Mateo Gavotto, Bartolomé Panaro y Pedro Martinengo, llevaron adelante una tarea que trascendió la evangelización. Su obra contribuyó a fortalecer los vínculos comunitarios, promover la solidaridad y acompañar el desarrollo social de las familias que poblaron el norte neuquino.

En Los Guañacos, la Capilla del Buen Pastor refleja esa herencia. Su fachada, de líneas simples y armónicas, está compuesta por un atrio coronado por una cruz de madera que se destaca en el frente del edificio. A ambos lados, dos ventanas de arco de medio punto aportan luz y serenidad al espacio interior.

Al ingresar, la sencillez se convierte en protagonista. El altar, construido en madera, invita al recogimiento y la contemplación. Sobre la pared principal se observa una pequeña cruz y la inscripción “Jesús el Buen Pastor”, acompañada por imágenes religiosas que recuerdan el mensaje de cercanía y protección que inspira esta advocación.

La capilla forma parte de la identidad de Los Guañacos, una pequeña comunidad cordillerana asentada a orillas del río homónimo, en el departamento Minas. Rodeada de paisajes imponentes y extensas mesetas, la localidad conserva intacto el espíritu de los pueblos rurales del norte neuquino.

La historia de este rincón patagónico también guarda episodios significativos. Allí se encuentra el histórico Fortín Guañacos, fundado el 5 de diciembre de 1879 por el teniente coronel Francisco Host y declarado Monumento Histórico Nacional. Décadas más tarde, el 21 de abril de 1988, se creó oficialmente la Comisión de Fomento que dio forma institucional a la localidad.

Hoy, la vida de Los Guañacos gira en torno a la producción ganadera, especialmente ovina y caprina, y a celebraciones que reúnen a toda la comunidad, como la Fiesta del Queso y la Esquila. En ese entramado de tradiciones, la Capilla del Buen Pastor continúa siendo un punto de encuentro para vecinos y visitantes.

Quienes recorren el Camino de la Fe encuentran aquí mucho más que un edificio religioso. Descubren una comunidad que mantiene vivas sus raíces, un paisaje que invita a la reflexión y una historia que habla de esfuerzo, perseverancia y esperanza. Entre montañas, ríos y caminos ancestrales, la Capilla del Buen Pastor sigue siendo un faro espiritual que ilumina el norte neuquino y conserva intacto el legado de quienes sembraron la fe en estas tierras.

La Capilla del Buen Pastor, entre montañas de Los Guañacos y tradiciones del norte neuquino
La Capilla del Buen Pastor, entre montañas de Los Guañacos y tradiciones del norte neuquino
La Capilla del Buen Pastor, entre montañas de Los Guañacos y tradiciones del norte neuquino