Inclusión educativa
Potencian la inserción laboral de estudiantes en Chos Malal y Taquimilán
Por segundo año consecutivo la Escuela Integral para Adolescentes y Jóvenes con Discapacidad (Eiajd) N°8 de Chos Malal lleva adelante un proyecto de pasantías laborales para sus estudiantes en empresas y organismos públicos locales y de Taquimilán. La iniciativa comenzó a implementarse en forma posterior a la capacitación de estudiantes en diferentes sectores productivos en los Centros de Formación Profesional (CFP) N° 7 y 20.
El director institucional, Roberto Crisástomo, detalló que una vez que las y los jóvenes completaron los trayectos en alguno de los dos CFP, “con la MAI -Maestro de Apoyo a la Inclusión- y la terapista ocupacional de la escuela empezamos a buscar distintos espacios donde se podrían realizar las pasantías”. Además, se estructuró el seguimiento pedagógico durante las prácticas laborales y el acompañamiento a las familias.
Los trayectos formativos que realizó el estudiantado incluyeron “auxiliar de panadería y panificación, cursos que tienen que ver con plantas aromáticas e hidroponía; también se capacitaron en manipulación de alimentos, un elemento indispensable para estar en muchos espacios de trabajo”, mencionó el docente.
En paralelo, resaltó que el proyecto se orienta en torno al derecho a elegir y autodeterminarse por parte de sus estudiantes; contemplando el desarrollo de posibilidades en base a sus deseos e intereses para la construcción de independencia y autonomía en sus vidas adultas.
“La iniciativa se implementó con espacios de trabajo en el archivo histórico municipal de Chos Malal, en el hotel de la Mutual de la Policía, un supermercado local, un vivero y una panadería; mientras que en Taquimilán, se llevó adelante en el área de Mujeres del municipio y con los bomberos voluntarios”, enumeró el docente.
En cada sitio se priorizó la diversidad de experiencias para ampliar los conocimientos prácticos de quienes fueron pasantes, de ese modo, se ejemplificó que aquellos que se integraron al vivero se encargaron de la clasificación y fraccionamiento de semillas, multiplicación y trasplante de plantines, almacenamiento y stock de insumos.
Por otro lado, Crisástomo remarcó que “la importancia es darles la opción o el conocimiento de una posibilidad laboral a nuestros jóvenes, es un encuentro real con los espacios de trabajo; también ayuda a que las familias se den cuenta de que sus hijos tienen derecho a elegir, decidir sobre sus vidas y a tener más oportunidades”. El director celebró que, entre ambas ediciones, el establecimiento escolar ya suma diez pasantes; dos de los participantes del año pasado lograron insertarse formalmente como trabajadores en las empresas en las que transitaron con sus prácticas.