Camino de la Fe
Historia y naturaleza: la Capilla San Juan Bosco fortalece la identidad de Varvarco
Seleccionada entre los pueblos que concursan por el prestigioso sello al mejor pueblo turístico “Best Tourism Villages”, otorgado por ONU Turismo, la localidad de Varvarco atesora a la Capilla San Juan Bosco. La misma es parte del Camino de la Fe neuquino, el circuito espiritual y turístico que une más de 40 espacios sagrados a lo largo de más de 650 kilómetros desde el paraje Ailinco en Alto Neuquén hasta Villa La Angostura en el Sur.
El edificio, que se comenzó a construir en el año 1980 por el vecino Oscar Antonio Chandia y el acompañamiento de los vecinos de la comunidad, lleva el nombre de San Juan Bosco porque el Obispo de Neuquén Don Jaime Francisco de Nevares llegó allí un 31 de enero, fecha en que falleció Don Bosco (1815-1888).
Durante la construcción de capillas, la predicación de la fe, los valores de solidaridad y trabajo, la Capilla San Juan Bosco acompaña el proceso social ya iniciado por las colectividades chilenas de la Colonia Malbarco.
San Juan Bosco se erige en un entorno imponente del paisaje patagónico de la Región Alto Neuquén, donde la naturaleza con su vastedad y sus montañas, se convirtió en un testigo mudo de la fe que los misioneros salesianos sembraron en el corazón de la región.
Sacerdotes como Domingo Milanesio “Patiru Domingo”, Marcelo Gardin, Florindo Zandonella, Mateo Gavoto, Bartolomé Panaro (el primer párroco de Chos Malal) y Pedro Martinengo, se convirtieron en pilares espirituales y sociales para los habitantes de la región.
El "Camino de la Fe" es una invitación a recorrer un sendero donde la espiritualidad, la historia y la naturaleza se entrelazan. A través de este recorrido, los visitantes descubrirán el legado de los misioneros salesianos, que no solo sembraron la fe en el corazón de la Patagonia, sino que también tejieron una red de solidaridad y fraternidad que sigue viva en las comunidades de hoy.
Sobre Varvarco
Ubicada en el corazón del Alto Neuquén, Varvarco es una joya cordillerana situada en la confluencia de los ríos Varvarco y Neuquén. Con una fisonomía única y un arraigo profundo, el pueblo se perfila como un candidato de excelencia a competir por el “Best Tourism Villages”, gracias a un patrimonio que maravilla por su alto impacto geológico.
Custodiada por la imponente figura del Domuyo -la cumbre más alta de la Patagonia de 4.707 metros sobre el nivel del mar-, la localidad se posiciona como la capital del senderismo y la geotermia.
Sus tesoros incluyen los impresionantes géiseres de Los Tachos, Aguas Calientes, Las Olletas y las singulares formaciones de Los Bolillos. Además, este destino integra la mística arqueológica del sitio de arte rupestre Colomichicó, consolidándose como el portal de entrada a las riquezas más profundas de la provincia.