Jóvenes emprendedores
Fernanda, la joven neuquina que apostó al desarrollo local con su emprendimiento
“Ya crecí un poco más con el emprendimiento”, advierte Fernanda desde el primer momento, como testimonio del logro que alcanzó su proyecto. Su emprendimiento se gestó en Chos Malal, localidad donde volvió y decidió quedarse llamada por sus raíces y con la decisión firme de emprender.
‘Ferna’ es producto de su creatividad, optimismo y perseverancia. Y también de su lado más empático: cuenta que trabaja para que las ideas de las personas germinen. Una revelación nacida de su propia experiencia en el camino a desarrollarse como emprendedora.
Fernanda Parada tiene 29 años. A través de su estudio de diseño, ofrece el servicio de impresión, fotografía profesional y también, el de creación de identidad visual. Más precisamente, tutorías de identidad visual, inédito en la zona.
“Tengo una cercanía especial con mis clientes, trabajamos juntos en sus ideas donde les marco aspectos que no saben y que necesitan, porque eso hace a la calidad del producto final”, señaló.
“Me hacen llegar buenas devoluciones y por eso también soy recomendada en la zona”, reconoce dejando entrever que esa predisposición está vinculada a su otra vocación, que es la de enseñar, porque como licenciada en Diseño Visual, también dicta clases en educación media y en formación para adultos.
La joven neuquina identificó que en su localidad no estaba muy desarrollada la idea de darle identidad a los productos y servicios que eran ofrecidos, por lo que supo ver una veta que, según su criterio, necesitaba ser explotada.
Actualmente, asesora a quienes están comenzando a emprender, y les transmite la importancia de tener un logo que los identifique, que sea profesional y esté bien pensado. Además, les comparte su impronta de trabajar con lo conceptual y lo emocional, al mismo tiempo.
Recientemente, pudo también aprovechar una oportunidad en el programa del Gobierno provincial “Proyecta Futuro”, que le otorgó un crédito de seis millones de pesos, y que representó un envión importante para ‘Ferna’.
Con este crédito, pudo adquirir una impresora más grande, un plotter de corte, un equipo para sublimación y una cámara fotográfica. “Acceder a este tipo de créditos ayuda a que uno no se desmotive porque todo cuesta, hace que sigas creyendo en tus proyectos e invita a no desanimarse porque el contexto de hoy está bastante difícil, así que poder contar con esta ayuda la verdad que vale mucho”, se sinceró.
Con su proyecto en marcha y con una cartera de clientes que va creciendo, Fernanda va en sentido contrario a una tendencia que suele darse en comunidades alejadas de las capitales, donde jóvenes prefieren irse a vivir a ciudades más grandes.
“Mi pensamiento es que, si falta algo, hay que traerlo, por eso decidí volver”, contó la joven emprendedora sobre su regreso a Chos Malal para desarrollar este proyecto. Volvió de la ciudad de General Roca donde estudiaba debido a la pandemia; se recibió y resolvió quedarse en la provincia.
“Nací y me crie acá. Ofrecer mi profesión en la localidad es lo que quiero, y así seguir trabajando con personas que recién se inician en sus emprendimientos que enriquecen la zona, y que permiten mostrar lo que hacemos aquí”, aseguró.