Vendimia Neuquina 2026
La enóloga que hace historia en Mabellini Wines
En un mundo donde la enología ha sido tradicionalmente masculina, Valeria López se destaca como una de las pocas mujeres enólogas de la Patagonia. Su trabajo en Mabellini Wines no solo marca un hito para la industria regional, sino que también pone en valor la creciente participación femenina en el sector.
Formada en la Universidad Nacional del Comahue, Valeria pertenece a una generación de profesionales que eligió desarrollarse en su territorio. “Por lo menos yo conozco en toda la Patagonia a cuatro enólogas, sumándome a mí”, dijo entre sonrisas, con la esperanza de que en los próximos años sean muchas más las mujeres que se sumen a la actividad en la región.
Su trayectoria está íntegramente ligada al sur argentino. “Mis experiencias laborales y todo lo que conlleva también fue acá en la Patagonia. A veces no me he dado cuenta de lo que representaba eso hasta que otros te lo empiezan a decir”, reflexionó. En un contexto donde crecen las pequeñas bodegas y el sector no se estanca, sino que se expande, Valeria destaca que hay espacio para nuevos enólogos y enólogas formados en la zona.
Esta es la cuarta temporada de Valeria en la bodega y, para ella, la vendimia simboliza mucho más que la cosecha. “Es la culminación de un año entero de cuidado de la planta, del trabajo humano y del clima. Y al mismo tiempo es el inicio de la etapa más importante: hacer el vino”, expresó.
De Neuquén a París
En apenas tres años de comercialización, Mabellini Wines pasó de producir 6.000 botellas a alcanzar las 50.000 mensuales. El mercado inicial fue fuerte en la ciudad de Neuquén y la zona cordillerana, y luego se expandió hacia Buenos Aires y el sur del país, incluyendo El Calafate.
El gran hito llegó en enero con la primera exportación a Francia. “Mandamos un pallet de prueba y se dio exactamente a París. El mes pasado también participamos en una feria para empezar a promocionar nuestros productos”, indicó. La demanda apuntó específicamente a vinos patagónicos, señal del posicionamiento que la región comienza a consolidar en el exterior.
Durante el año, el equipo estable de la bodega está compuesto por cuatro personas, pero en época de vendimia el número se multiplica hasta 15 o 20 trabajadores. Cada botella -subraya- representa un proceso integral que comienza en la planta y se define desde decisiones clave como la poda, fundamental para determinar la calidad y el perfil del vino. “La poda es lo que te va a identificar qué tipo de vino querés hacer”, afirmó.
La bodega cuenta con cinco hectáreas en Neuquén capital y otras 14 en Mainqué (Río Negro). La zona presenta similitudes con el Alto Valle rionegrino, aunque con temperaturas ligeramente más frías. “Se da impecable. Es muy sano, no tenemos ningún tipo de enfermedad y el viento seco nos ayuda muchísimo a mantener esa sanidad”, explicó, destacando una de las principales fortalezas del terroir patagónico.
El escenario global plantea desafíos para la vitivinicultura, especialmente frente al descenso del consumo y la competencia con bebidas de consumo más rápido como la cerveza o los aperitivos. Incluso aparecen alternativas como el vino sin alcohol. Para bodegas jóvenes como Mabellini, el reto es doble: ganar espacio en el mercado sin perder identidad.
“Competimos no sólo con bodegas grandes sino con otros hábitos de consumo. Siempre estamos tratando de innovar o mantenernos, pero sin perder nuestro norte. Nuestro vino es este: un vino de calidad, de alta gama. Y queremos mantenernos firmes sin cambiar según lo que marque el mercado”, concluyó.
Historias como la de Valeria ponen en valor no solo el trabajo detrás de cada vendimia, sino también el avance de la presencia femenina en la vitivinicultura patagónica y el crecimiento de una industria que apuesta por la identidad neuquina, la calidad y la proyección internacional.
Visita a la bodega
La firma está ubicada en el Barrio Confluencia de la ciudad de Neuquén, a pocos metros del encuentro entre los ríos Neuquén y Limay. Se pueden realizar visitas guiadas, degustar y adquirir sus vinos en las variedades Malbec, Pinot Noir, Cabernet Franc y Merlot, entre las cepas tintas, y Chardonnay entre las blancas.