China Muerta

La producción avícola tiene futuro de la mano de las nuevas generaciones

Leandro Paredes eligió dar continuidad al emprendimiento fundado por su padre, al igual que otros jóvenes de Plottier, un polo productivo en la producción de huevos y pollos parrilleros.
domingo 29 de marzo de 2026

En China Muerta, Leandro Paredes decidió darle continuidad al emprendimiento dedicado a la producción de pollos parrilleros al que su padre Raúl dio origen hace más de dos décadas.

Plottier siempre se destacó por la producción de pollos parrilleros y de huevos, y más allá de algunas dificultades que hemos pasado, aún poder seguir con este proyecto es algo que nos llena a mí y a mi papá” sostiene Leandro.

Hace unos años la gripe aviar golpeó fuerte. Leandro recuerda que eran más de treinta los productores y en la actualidad rondan los quince.

No había tanta renovación generacional así que empecé a buscar, a contactarme y a ponernos hombro con hombro porque lo que nos unió mucho fue lo de la gripe aviar. Eso nos puso en contacto y a darnos aliento entre todos y seguir este polo productivo que es prácticamente único en la Patagonia” relató Leandro.

Para el productor, el diferencial local es que “nuestros pollos parrilleros se destacan por su producción agroecológica o más orientada a la calidad que a la cantidad”.

Leandro sostuvo que “estoy en contacto con otros productores jóvenes, estamos tratando de que esto no se caiga y de que cada uno pueda interpretar y conocer el valor real de un pollo de esta calidad”.

Adelantó que con este nuevo grupo de productores más jóvenes están en la búsqueda de conformar una nueva cooperativa.

“La mejor decisión que tomé”

Mi papá empezó este proyecto hace 26 años aproximadamente. Hace 9 años estoy trabajando en el emprendimiento a tiempo completo y creo que es una de las mejores decisiones que tomé por el significado que tiene, por la importancia de este tipo de alimentos, de la conciencia que está teniendo hoy en día la sociedad sobre lo que consume”, manifiesta con seguridad Leandro.

Como hace más de dos décadas, el objetivo sigue siendo el mismo: criar pollos de la forma más natural posible. “Pollos parrilleros para un consumo distinto y sano”, resume.

Raúl y Leandro cuentan desde hace años con la asistencia técnica del Centro PyME-ADENEU, la Agencia de Desarrollo Económico del Neuquén -ministerio de Economía, Producción e Industria- en todo lo que tiene que ver con recomendaciones productivas y manejo sanitario.

Para Leandro, la pandemia fue el click necesario para tomar la posta del emprendimiento.

Yo elegí la producción como una salida de autosuficiencia, como algo distinto, porque en tiempos de pandemia me di cuenta sobre la importancia del alimento para la sociedad y de tomar conciencia de lo importante de tener un núcleo productivo propio”, afirmó.

A pesar de las dificultades que implica producir, se muestra seguro: “Para mí tiene ese significado: de poder proveer de alimento tanto para mi familia como al resto de las familias”.

En conclusión, para Leandro emprender es también darle continuidad a lo que su padre inició y dio forma: “que el esfuerzo de mi papá también sea reconocido más allá de su tiempo, lo fui trabajando desde chico y de grande pude tomar una conciencia más amplia de lo que significaba”.

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