Camino de la Fe
San Juan Bautista de Quila Quina, una iglesia entre el bosque, la fe y el lago Lácar
Hay lugares donde la historia parece hablar en voz baja. La Iglesia San Juan Bautista de Quila Quina es uno de ellos. Rodeada por bosques, montañas y las aguas cristalinas del lago Lácar, esta construcción religiosa se integra al paisaje con una naturalidad que sorprende a quienes llegan hasta la península, ubicada a pocos kilómetros de San Martín de los Andes.
Su arquitectura sencilla, el predominio de la madera y el entorno cordillerano le otorgan una identidad singular. Más que un templo aislado, la iglesia forma parte de la memoria de una comunidad y de una historia en la que confluyen la evangelización, la presencia de los pueblos originarios y el desarrollo de los primeros asentamientos de la región.
Los antecedentes del edificio se remontan a comienzos del siglo XX, cuando misioneros anglicanos de la Asociación Misionera Sudamericana establecieron un punto de evangelización en las costas del lago Lácar. El templo fue conocido originalmente como Church of the Holy Trinity o Iglesia de la Santísima Trinidad, y estuvo destinado a atender a colonos ingleses, pobladores criollos y comunidades originarias.
Con el paso del tiempo, la iglesia quedó incorporada a la identidad local y hoy es reconocida como San Juan Bautista de Quila Quina. Su construcción en madera de ciprés y otras especies nativas refleja una arquitectura austera, adaptada al clima y al paisaje patagónico. La torre angosta, el techo a dos aguas y sus líneas simples componen una imagen que parece continuar el perfil de los árboles y las montañas que la rodean.
En su interior todavía pueden apreciarse las características esenciales de aquella construcción: bancos de madera, un altar modesto y elementos litúrgicos que remiten a sus primeros años. La madera también aporta una acústica particular, capaz de envolver el espacio en una atmósfera de recogimiento y serenidad.
Aunque no funciona como una parroquia de actividad cotidiana, el templo continúa siendo utilizado ocasionalmente para ceremonias religiosas, bodas, bautismos y celebraciones estivales. Durante la temporada turística, el acceso depende de la coordinación con la comunidad y los referentes locales, por lo que se recomienda consultar previamente antes de planificar la visita.
Una parada del Camino de la Fe
La Iglesia San Juan Bautista de Quila Quina forma parte del entramado de sitios que integran el Camino de la Fe neuquino, una propuesta que pone en valor el patrimonio religioso y cultural de la provincia y que recorre aproximadamente 800 kilómetros, desde Ailinco, en el norte neuquino, hasta Villa La Angostura, en el sur.
El recorrido invita a descubrir capillas, iglesias, santuarios, monumentos y espacios vinculados con la espiritualidad y la historia de las comunidades. En ese mapa, Quila Quina aporta una particularidad: un templo de tradición anglicana emplazado en territorio mapuche, donde la experiencia religiosa se encuentra estrechamente vinculada con el paisaje, la memoria y las formas de vida de sus habitantes.
La visita permite comprender que el patrimonio de la fe no se limita a grandes catedrales o edificios monumentales. También puede encontrarse en una pequeña capilla de madera, en un sendero junto al lago o en una comunidad que conserva sus relatos y tradiciones.
El viaje también es parte de la experiencia
Llegar hasta la iglesia es, en sí mismo, parte del atractivo. Desde San Martín de los Andes, una de las alternativas es navegar el lago Lácar en lancha o catamarán, en un trayecto que ofrece vistas privilegiadas de las montañas y los bosques de lenga y ñire.
También se puede acceder por el camino terrestre que conduce a Villa Quila Quina, un recorrido que combina tramos de montaña, sectores de ripio y paisajes cordilleranos. La villa se encuentra sobre la margen sur del lago Lácar y constituye uno de los destinos más atractivos para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y contacto con la cultura local.
El circuito de acceso comienza por la ruta nacional 40, conocida como Ruta de los Siete Lagos. A pocos kilómetros de San Martín de los Andes aparece el desvío hacia el balneario Catritre, con sus playas, áreas de picnic y espacios de camping. Más adelante, otro desvío conduce hacia Quila Quina, atravesando un paisaje donde el bosque y el lago acompañan buena parte del trayecto.
Una vez en la comunidad, la visita puede complementarse con recorridos guiados por sitios históricos, senderos hacia miradores naturales, degustación de comidas típicas y la posibilidad de conocer artesanías elaboradas por familias del lugar, como tejidos en telar, cestería, cerámica y trabajos de platería mapuche.
También existen senderos autoguiados hacia distintos puntos de interés, entre ellos el huepil, espacio sagrado para la comunidad, cuyo acceso y registro fotográfico deben realizarse con respeto y previa consulta.
Una iglesia que forma parte del paisaje
La Iglesia San Juan Bautista de Quila Quina no se impone sobre el entorno: se integra a él. Su valor reside precisamente en esa combinación entre arquitectura, historia, espiritualidad y naturaleza.
El contraste entre la madera del templo, el verde del bosque y el azul profundo del lago Lácar convierte al lugar en una postal singular durante todo el año. En otoño, los colores de las lengas y los ñires suman nuevas tonalidades; en verano, la luminosidad del lago resalta todavía más la sencillez de la construcción.
Para quienes recorren el Camino de la Fe, representa una oportunidad de conocer una expresión religiosa poco habitual dentro del patrimonio patagónico. Para quienes llegan atraídos por el turismo de naturaleza, es una puerta de entrada a la historia de Quila Quina y a la riqueza cultural de su comunidad.
Entre montañas, aguas transparentes y bosques nativos, la pequeña iglesia permanece como testimonio de una historia que atraviesa generaciones. Un lugar donde la fe, la memoria y el paisaje neuquino se encuentran en una misma experiencia.