Metano Near Zero 2026
Carlos de Regules: “Vaca Muerta puede consolidarse como un gran hub de gas de bajas emisiones de metano”
Carlos de Regules Ruíz-Funes conoce la regulación del metano desde diferentes lugares, por eso su participación en Vaca Muerta Metano Near Zero 2026 genera gran interés en el sector. Ingeniero químico especializado en gestión ambiental y administración pública, fue entre 2014 y 2018 el primer Director Ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad, Energía y Ambiente de México (ASEA), donde encabezó el desarrollo de la primera regulación nacional para el control de emisiones de metano de América Latina.
Actualmente se desempeña como Asesor Sénior de la Coalición de Clima y Aire Limpio (CCAC) y encabeza la Methane Regulator-to-Regulator Network (MR2R), una red lanzada en 2026 por la CCAC y la Agencia Internacional de Energía que reúne a reguladores de países productores e importadores de hidrocarburos.
Previo a su participación en el encuentro que se realizará el 15 y 16 de septiembre en Neuquén, adelantó algunas consideraciones que expondrá ante autoridades, empresas, organismos internacionales y especialistas para discutir los desafíos de medición, regulación y reducción de emisiones de metano en el sector Oil & Gas.
- ¿Cómo ve los escenarios de cara a 2030? ¿Los hidrocarburos con casi cero emisiones de metano (near zero) terminan siendo el estándar real del mercado o siguen siendo una aspiración?
Estamos ante una paradoja incómoda: mientras vivimos la peor crisis energética que la humanidad ha conocido y el mundo busca reconfigurar el sistema energético global, estamos dejando escapar a la atmósfera un volumen equivalente a casi el doble de lo que el conflicto en el Estrecho de Ormuz les arrebata a los mercados.
Mis colegas de la Agencia Internacional de Energía (AIE) calculan que cerrar las fugas, los venteos y las quemas innecesarias de gas podrían significar cerca de 200 mil millones de metros cúbicos (bcm) al año, frente a los 110 bcm que transitaron por el Estrecho de Ormuz en 2025 (...) Ellos estiman que cerca de 15 bcm (14% de lo que circula por Ormuz en un año) podría liberarse en un plazo suficientemente corto como para dar cierto alivio a los mercados de gas.
Allí ha estado el punto ciego de nuestra discusión energética, que seguía tratando la reducción de metano únicamente como una política ambiental cuando es, hoy por hoy, una herramienta de seguridad energética inmediata y duradera. Y allí está también la gran oportunidad para la Provincia del Neuquén: consolidarse como el primer gran hub mundial de producción y exportación de gas natural de bajas emisiones de metano, continuando y reforzando el esfuerzo de política pública y regulación de metano que el Gobierno de la Provincia ha venido fortaleciendo.
- ¿Por qué diría que la gestión de emisiones de metano ha dejado de ser un tema exclusivamente ambiental o reputacional para convertirse en un requisito para hacer negocios en el mundo petrolero?
Los que nos dedicamos a estudiar la práctica regulatoria de metano estamos observando una tendencia clara y generalizada en la que el atributo de “casi cero” emisiones de metano efectivamente se está convirtiendo en una condición para la continuidad del negocio en el sector petrolero.
Por el lado de los mercados de gas, la regulación de metano de la Unión Europea (UE) exige demostrar que todo el petróleo y el gas (y el carbón) que entre a la UE cumple con atributos progresivos de reducción de emisiones. Esto impacta directamente a cerca de 25% de las exportaciones globales de gas natural y 12% de las de petróleo crudo.
Por el lado de los mercados financieros, las condiciones de financiamiento están cada vez más ligadas a la gestión del riesgo climático; en particular, a la gestión de emisiones de metano en el caso del sector petrolero.
En la primera reunión de MR2R en París nos planteamos la hipótesis de que las fuerzas que caracterizarían la evolución del sector petrolero de bajas emisiones de metano serían dos: la condicionalidad de los mercados, y la implementación de regulaciones domésticas de control de emisiones de metano. Nuestra hipótesis se viene confirmando.
- Diseñó la primera regulación nacional de metano de América Latina en México y hoy asesora reguladores en varios continentes. ¿Qué tienen en común las jurisdicciones que lo logran y qué las diferencia de las que se quedan a mitad de camino?
Estoy convencido de que ninguna se quedará en el camino, quizás habrá países que tarden más, pero me parece que el fortalecimiento de la política pública de control de emisiones de metano es inexorable. (...)
En mi experiencia hay algunos elementos indispensables para poner en marcha una política de control de metano efectiva: voluntad política, liderazgo de alto nivel, un equipo interno sólido con un mandato claro, un marco técnico robusto, acceso a pares y expertos, involucramiento de la industria y esfuerzos de socialización que respalden y legitimen el proceso.
- ¿En qué consiste el Programa de Regulación de Combustibles Fósiles de la CCAC y cómo ve el camino que viene recorriendo Neuquén?
El Programa de Regulación de Combustibles Fósiles, el FFRP, nace de una constatación simple: reducir metano en el sector de petróleo y gas es de las medidas más baratas y más inmediatas que existen para frenar el calentamiento, pero de poco sirve si los países no tienen la capacidad regulatoria para exigirlo y hacerlo cumplir.
Por eso la CCAC, junto con Clean Air Task Force, lo lanzamos en 2024: para dar soporte técnico personalizado a gobiernos que quieren actuar rápido pero no tienen todavía el marco normativo, la capacidad institucional, o la experiencia de fiscalización necesaria. (...)
Y sobre Neuquén: lo que ha hecho la provincia en los últimos dos años me parece un caso ejemplar, y lo digo sin exagerar. Empezaron con lo correcto -medir antes de normar- con una fase piloto en 2025-2026 para estandarizar metodologías. Diseñaron un esquema progresivo con cinco niveles de monitoreo, que va de factores de emisión genéricos hacia mediciones directas por fuente conforme se acerca 2030, con auditorías de terceros y la posibilidad de que la autoridad re-verifique lo reportado.
Ese es el tipo de secuencia y alcance que, en mi experiencia, separa a las jurisdicciones que construyen regulación duradera de las que se quedan en el anuncio: primero la línea base confiable, después la política de mitigación con fundamento técnico, no al revés.
Y en mi opinión, no es casualidad que la propia AIE haya reconocido el programa neuquino en su Global Methane Tracker 2026: es una señal de que Vaca Muerta está entendiendo, más rápido que muchas jurisdicciones productoras, que la capacidad de medir bien y mostrar trazabilidad ya no es un ejercicio de cumplimiento doméstico, sino una condición de competitividad frente a mercados, financiamiento e inversión internacional.