Junín de los Andes
Dulce Namuncurá: el legado ceferiniano que llega al Encuentro Nacional de Turismo Religioso
En el corazón espiritual de la Patagonia, Junín de los Andes se prepara para recibir el 19° Encuentro Nacional de Turismo Religioso, un espacio donde la fe, la cultura y el territorio se entrelazan. Allí, una de las voces más representativas será la de Dulce María Namuncurá, sobrina tataranieta del beato Ceferino Namuncurá, quien compartirá una mirada viva y actual sobre su legado.
Referente del turismo sociocultural y presidenta del Santuario Cultrún en la comunidad mapuche Namuncurá -donde descansan los restos del beato-, Dulce encarna una continuidad que trasciende lo familiar: es parte activa de una construcción colectiva que busca mantener vigente la figura de Ceferino desde la espiritualidad, la identidad y el compromiso social.
“Mi rol es promover el lugar y conservarlo”, explica sobre su tarea dentro de la subcomisión ceferiniana. Pero su trabajo va más allá de la preservación: implica generar vínculos entre los visitantes y la comunidad, dar a conocer la cultura mapuche y sostener, a través de acciones concretas, el mensaje de quien soñaba con “ser útil a su pueblo”.
Ese legado se mantiene vivo a lo largo del año mediante fechas clave que convocan a la comunidad y a los fieles: el aniversario de su fallecimiento, cada 11 de mayo; su nacimiento, el 26 de agosto; y su beatificación, recordada en noviembre. A estas instancias se suma el trabajo cotidiano, donde las redes sociales también cumplen un rol fundamental para amplificar el mensaje y fortalecer la vivencia comunitaria de la fe.
Para Dulce, la vigencia de Ceferino Namuncurá radica en su capacidad de representar un puente entre la espiritualidad y la cultura. “Su historia conecta especialmente con los jóvenes, porque muestra un compromiso social desde muy chico”, señala. La frase que lo define -“quiero ir a estudiar para ser útil a mi pueblo”- sigue resonando como un llamado a la acción, más allá de lo religioso.
En ese sentido, el turismo religioso se convierte en una herramienta clave para transmitir esa historia. Junín de los Andes, considerado el principal epicentro de la fe en la Patagonia, recibe cada vez más visitantes que buscan algo más que un destino: llegan en busca de paz, reflexión y conexión con la naturaleza. “Es una forma sencilla de vivir la fe, en diálogo con otras culturas”, destaca.
La participación en este encuentro nacional también tiene un valor simbólico. Para Dulce, representa una oportunidad de intercambio, aprendizaje y fortalecimiento de vínculos entre distintos actores del sector. Pero, sobre todo, es una instancia para compartir la cosmovisión del pueblo mapuche y su relación con la figura de Ceferino: una espiritualidad que nunca se desligó de su identidad.
Mirando hacia adelante, el crecimiento del turismo religioso plantea desafíos para “acompañar y mejorar la experiencia de quienes llegan”, considera.
Aun así, el horizonte es claro: cada vez más personas buscan espacios donde reconectar con lo esencial. Y en ese camino, la figura de Ceferino Namuncurá sigue siendo faro y guía.
El mensaje que Dulce lleva al encuentro es tan simple como profundo: no importa el origen, siempre es posible elegir el bien. Como lo hizo Ceferino, que nunca pensó en sí mismo de manera individual, sino en su comunidad. Un legado que, lejos de quedar en el pasado, sigue encontrando nuevas formas de hacerse presente.
Dulce Namuncurá expondrá sobre la obra y el legado de Ceferino Namuncurá el 7 de mayo a las 12:30, como parte del 19° Encuentro Argentino de Turismo Religioso.