Tradición gastronómica
Yvonne, la joven de Chos Malal que incorpora nuevas recetas a la pastelería
Entre frutos rojos, harina y mangas de repostería, Yvonne Pervanas prepara nuevas recetas para recibir a sus clientes en la pastelería que abrió en el 2023 con el apoyo de su familia. La joven de 26 años nació en Chos Malal y luego de dedicar años a su formación decidió volver para apostar al rubro gastronómico y continuar con la tradición familiar.
Yvonne estudió en Le Cordon Bleu, uno de los mejores institutos gastronómicos del mundo. “Fui a estudiar a una sucursal en Madrid de la escuela francesa la orientación de chef pastelera, estuve todo 2022 y antes de eso cursé la Tecnicatura en Gastronomía en el instituto Azafrán, en Córdoba”.
La trayectoria académica de Yvonne comenzó en el 2018. “Fui a estudiar Economía a Córdoba, quise hacer en simultáneo la Tecnicatura en Gastronomía, pero por una cuestión de tiempos tuve que optar y decidí por la gastronomía, sin dudas”, recordó.
En la elección pesó el legado culinario, “hay una larga trayectoria de mi familia y si bien ellos no fueron formados de manera académica siempre hubo mucha pasión, y yo lo tengo en la sangre”. Hace más de 30 años, el padre de Yvonne tiene a cargo el restaurante y la “única heladería artesanal de Chos Malal”, -aclara Yvonne-, Don Costa. El nombre de los locales “es por mi abuelo, porque le decían así”, cuenta.
En el 2023, “cuando regresé de España abrí la pastelería con ayuda de mi familia”. Hoy está al frente de Don Costa Pastelería. Con respecto a la recepción del público en Chos Malal, Yvonne comenta que “funciona muy bien, la gente acompaña y valora el producto, la calidad y eso me permite salir de lo que es la pastelería tradicional y de pronto poder mostrar un producto nuevo, sabores nuevos, más finos, y los clientes lo eligen y eso me permite probar otras cosas”.
En este sentido, la joven comentó que en la elaboración diaria “me gusta usar mucha fruta de temporada y productos de estación porque le dan protagonismo a la cocina, además es invaluable la calidad de un producto de temporada y lo que aprendí es que hay que tratar de llevar la cocina a lo más sustentable posible”.
“Los insumos de los compro a los productores de la zona, hay pequeños productores de manzanas, de peras, también aprovecho viajes al Valle para llevar frutos rojos”, cuenta entusiasmada Yvonne imaginando una nueva receta para la pastelería.
“Volverme a Chos Malal fue una decisión grande porque aposté a crecer en un lugar pequeño que me ha dado muchas alegrías y entusiasmado en lo profesional y eso me ha sorprendido mucho”, manifestó sobre la evolución del emprendimiento y de su prometedora carrera.
En cuanto a su proyección, destacó la importancia de actualizar los conocimientos, “seguir estudiando, por ejemplo, el año pasado hice otra carrera profesional en heladería artesanal con una escuela española porque siento que hay que estar preparándose todo el tiempo, una nunca sabe dónde te va a llevar el destino”.