La actividad se realizó en una escuela del Oeste de la ciudad de Neuquén y contó con la presencia de la comunidad educativa del lugar, docentes, la ministra de Educación, Cristina Storioni y el secretario de Estado del COPADE, Pablo Gutiérrez Colantuono. La dinámica de trabajo fue construida y ejecutada por el área de Planificación Territorial del COPADE.

Se realizó el sábado por la tarde la primera actividad del Programa “Patios Igualitarios”, una propuesta compartida por el COPADE y el ministerio de Educación, que busca crear condiciones de igualdad en el espacio de juegos de las escuelas públicas. La prueba piloto del programa se denominó “Pintemos Nuestro Patio” y se realizó en la Escuela 336 de la zona Oeste de la ciudad de Neuquén.

La propuesta surgió a partir de la experiencia de Equal Saree, un colectivo español integrado por profesionales, que a través del urbanismo y la arquitectura planean el “diseño de los espacios y la planificación urbana, (para) pensar, construir o regenerar ciudades inclusivas que consideren y den respuesta a las necesidades de la vida cotidiana de todas las personas”. En la provincia, la referencia fue incorporada por el área de Planificación Territorial del COPADE como un original vínculo de trabajo con Educación y las escuelas públicas del Neuquén.

Esta primera experiencia realizada en la Escuela N° 336, de Cayastá y Novella, pretende ser la primera de las acciones compartidas con Educación para transformar el espacio común de juego en las escuelas y durante 2020 se buscará darle continuidad al programa y extenderlo a otros lugares de la provincia.

La directora provincial de Planificación Territorial del COPADE, Daniela Torrisi, comentó que la intervención realizada fue el “producto final” de un proceso que comenzó hace más de un mes con la observación y análisis de los momentos de recreo y juego dentro de la escuela. Y destacó que sobre los datos recogidos se montó una propuesta que tuvo por principales actores a los niños y niñas del colegio.

Sobre el trabajo realizado en el suelo de la escuela, Torrisi indicó que fue planteado para delimitar áreas con intensidades de juego altas, medias y bajas y garantizar de esa forma la realización de dinámicas integradoras, mixtas o no, que permitan que todos y todas ocupen los espacios y los usen en proporciones equivalentes.