A los seres queridos, a los familiares, a quienes el dolor los atraviesa en el corazón de una forma muy intensa. Como una sociedad y una comunidad de vecinos, también nos sentimos en la obligación, sentida obligación de hacer un reconocimiento especial a todas las personas que en esos dos días de trabajos intensos se expusieron y trabajaron sin descanso para rescatar a sobrevivientes y rescatar también a las personas que habían fallecido. Esta reunión tiene un carácter de mucho respeto y en el marco de ese duelo, no es una reunión para aplausos, no es una reunión que tenga que ver con situaciones políticas o partidarias porque eso le restaría profundidad por un lado al duelo, y por otro lado al homenaje que les queremos hacer a personas que arriesgaron su vida sin pensarlo y desde el primer momento buscaron rescatar las personas con vida.

Sería una larga lista enumerarlos, pero podemos decir que en esos dos días 500 personas trabajaron en forma directa o en apoyo desde el policía, el bombero, el hombre del Ejército, con apoyo desde Defensa Civil de la provincia y del municipio, la gente de Acción Social de la provincia y del municipio, toda la gente de Salud que trabajó y gente de la sociedad, voluntarios, miembros de las iglesias que se acercaron, gente del Centro de Atención a la Víctima con su palabra de aliento y de apoyo, empresas que aportaron los equipamientos que se fueron pidiendo, desde una grúa hasta un sistema de iluminación, desde un compresor hasta un martillo neumático hasta gente que aportó víveres o comestibles para los rescatistas.

Los primeros momentos, por supuesto, frente a un derrumbe de esta magnitud, son de consternación y de confusión pero las primeras personas que llegaron: Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios de Cipolletti, de Plottier, de Centenario también. No me quiero olvidar, si no, me soplan y me dicen porque no quiero olvidarme de nadie. De todas maneras el reconocimiento está en los diplomas.

El reconocimiento va a esas 500 personas que jugaron muchos de ellos su vida, es decir de los 500 por supuesto hay quienes desde el primero momento cuando llegaron arriesgaron su vida para que gente que estaba atrapada entre los escombros pudiera salir. 14 personas heridas fueron trasladadas al hospital y había dos personas que estaban atrapadas entre los escombros y fueron rescatadas con vida, lamentablemente fallecieron personas y fallecieron como producto del impacto de la caída del techo, columnas, vigas; y lamentablemente, porque se hizo un esfuerzo enorme de parte de los rescatistas para rescatarlos con vida, el impacto fue tremendo.

Quiero decirles y repetirles que esta es una reunión de reconocimiento y de duelo, por eso el minuto de silencio. Sabemos que el dolor más grande es perder un ser querido y estos reconocimientos son para aquellas personas que minimizaron la cantidad de personas que podían haber fallecido. Dar gracias porque la tragedia podría haber sido mayor y digo que arriesgaron su vida porque no terminaba de caer lo que tenía que caer, hubo mampostería que quedó colgada y aún antes de ser blindada la mampostería para permitir el ingreso de rescatistas, hubo rescatistas que ingresaron exponiendo su vida.

Y solamente el destino, Dios, las circunstancias de la vida, deciden si esa mampostería que está colgada que estaba por caer puede afectar al rescatistas, de ahí el valor del rescatista. El rescatista cuando entra corre peligro y entrega y ofrenda su vida para salvar otras vidas y eso es lo que queremos homenajear hoy, a esos que salvaron vidas y a los que fueron en apoyo de lo que salvaron vidas, el apoyo psicológico, el apoyo afectivo, el apoyo desde un chocolate o el apoyo de una comida; porque estuvieron 48 horas sin dormir y rescatando gente.

Sé y los he visto a los rescatistas llorando las muertes de las personas que no resistieron la caída de la mampostería. Por eso no queremos dejar pasar tiempo y quiero decir que muchos me decían: ¿Te parece hacer una reunión o hacer un acto? No es un acto, es una reunión de agasajo. Como sociedad y como familia nos debemos también un reconocimiento y debemos agradecer a aquellos que arriesgaron su vida, como una actitud de reconocimiento, es simplemente eso, una reunión sencilla. Por eso lo queríamos hacer con muy poca prensa, no va a haber declaraciones hoy, no vamos a hablar de este tema, hoy es un día de recogimiento y de reconocimiento; por eso queremos que de esta reunión se destaque la filosofía y el sentido de esta reunión. Es un homenaje a las personas que fallecieron y un minuto de silencio, enviarle nuevamente nuestras palabras de dolor, frente a esta tragedia, a los seres queridos; y al mismo tiempo hacer un reconocimiento especial sin dejar pasar más tiempo a las personas que ofrecieron su vida para salvar otras vidas o para llegar hasta las personas que han perdido su vida, arriesgando la propia.

Así que simplemente estas palabras. Yo les pido que no haya aplausos, en este caso para mí; les agradezco la atención. Sí no nos vamos a privar de los aplausos cuando se entreguen los diplomas a las distintas instituciones. Quiero hacer algunas aclaraciones: vamos a entregar diplomas por organización, y como escuché en algún programa de radio que se hablaba que los funcionarios cumplieron con su deber, o sea, no hay que entregar ningún diploma porque hicieron lo que hay que hacer, no hay diplomas para funcionarios, no vamos a entregar diplomas ni a ministros, ni a diputados, ni a concejales; sino que vamos a entregar diplomas a las 500 personas que trabajaron como rescatistas y que dieron su apoyo. Algunos óbviame trabajan en el Estado, son médicos, rescatistas o son policías; otros son voluntarios. Pero esto no es un reconocimiento del gobierno al gobierno, son reconocimientos del gobierno al conjunto de la sociedad. Hablamos de rescatistas, de bomberos, de voluntarios, de médicos, de enfermeros, de choferes de ambulancia, de gente del Ejército que dio apoyo logístico, de empresas, de iglesias, vecinos, familias vecinas que tampoco durmieron y estuvieron de pie, docentes de la escuela contigua consternados por la vida de un compañero que trabajaba en esa escuela que lamentablemente se perdió. Ese es el sentido, es un sentido que viene del corazón y que no hay ningún tipo de especulación, ni ningún tipo de acto del gobierno. Esta es una reunión de reconocimiento en nombre del gobierno y de la sociedad neuquina a quienes ofrecieron su vida para salvar otra, es simplemente eso. No le busquemos otro sentido.

Se pueden preguntar por qué no está aquí el municipio. Esa pregunta me la hubieran hecho. Porque el municipio quiere tener su propio acto; me parece bien y lo respeto. Nosotros le vamos a entregar diplomas para ser entregados al personal de Defensa Civil, de Acción Social del municipio, para que le sean entregados. Así que aclarados estos puntos, vamos a proceder a entregar los certificados. Le pido a la vicegobernadora que se acerque aquí conmigo. Nosotros dos vamos a ser los que entreguemos los certificados en nombre de toda la sociedad. Así que muchas gracias y vamos a proceder en forma inmediata a ir entregando los certificados de reconocimiento.