Señor intendente y amigo, Roberto (Cacault); señor presidente del Secretariado, contador Rubén Edgardo Quijano; señor síndico general de la Nación, doctor Daniel Reposo; a todos los integrantes de los Tribunales de Cuentas de las provincias argentinas, incluida la provincia de Neuquén; organismos de control municipales, a todos los presentes, concejales, diputados, funcionarios del Poder Ejecutivo provincial y municipal, habitantes de Villa La Angostura.

Realmente para mí es un honor estar en esta reunión porque hace a la jerarquía de la República y de la democracia. Quiero darles una cordial bienvenida a la provincia de Neuquén y especialmente a Villa La Angostura, un lugar que sabe de dignidad, un lugar que ha luchado en los últimos 18 meses, y en especial en los primeros seis, contra las adversidades, contra la adversidad de la naturaleza.

Permítanme comentarles que el complejo volcánico Cordón Caulle-Puyehue liberó en 30 días 1.500 millones de metros cúbicos (de ceniza y arena volcánica). Nosotros en seis meses, nueve meses, con el esfuerzo del pueblo de Villa La Angostura, también en Villa Traful, también en Junín (de los Andes), San Martín (de los Andes), en las zonas rurales, en las zonas de los perilagos; también en la vecina provincia de Río Negro, en (San Carlos de) Bariloche, en (Ingeniero) Jacobacci; fue realmente una lucha a brazo partido. Y en esta zona de Villa La Angostura se retiraron un millón y medio de metros cúbicos en seis meses. Se retiraron de los jardines, de los techos, de los paseos, de los miradores, del Bosque de Arrayanes, de los puertos.

Ustedes habrán visto lo que hizo la naturaleza en ese momento, donde nos cubrió de arena. En Villa La Angostura eran 30 ó 40 centímetros; arriba de los árboles. Un 4 de junio, previo a una elección del 12 de junio, la arena no solamente cubrió, sino que además, como llovió en forma inmediata y luego cayó una helada muy grande, la arena se congeló arriba de los árboles y parecía hormigón. Así quedó hasta agosto, septiembre.

Acá la miro a la directora del hospital y amiga. Tuvieron que socorrer a tanta gente por problemas de respiración, problemas de arena en el aire. Pero aquí hay un pueblo que está de pie, que luchó a brazo partido y que recuperó el destino turístico. Seguramente este verano vamos a tener la mejor temporada turística de la historia de Villa La Angostura; fruto de esta lucha y también fruto del aumento del turismo en la República Argentina y el aumento del turismo en nuestra región.

Quiero contarles rápidamente que la provincia de Neuquén es una provincia, como ustedes saben, mediterránea, cordillerana, patagónica, andina, que se destaca por sus recursos energéticos. Tenemos la cuenca hídrica más importante de la República después de Entre Ríos; y tenemos la generación del 50 por ciento del gas que se produce en la República, el 22 por ciento del petróleo, el 20 por ciento de la energía hidroeléctrica en sus ríos. Sus ríos nos dan nombres emblemáticos.

El río Neuquén, el mapugundum que es el idioma de la cultura mapuche, significa poderoso, correntoso, caudaloso, y Limay significa trasparencia, por la transparencia de sus aguas y creemos que podemos hacer confluir estos dos ríos en que justamente esas son las virtudes que necesitan la República y la democracia: trasparencia y fortaleza. Y esto es lo que nosotros queremos, que en estas jornadas que ustedes tienen sientan el respaldo -como ustedes bien decían- de los poderes políticos que nos sentimos orgullosos de tener organismos de control, de tener una red federal de control público.

El trabajo de los organismos de control público tiene que ver con la división de poderes, sino no alcanza con la división de poderes. Montesquieu en “El espíritu de las leyes” cifraba todas sus expectativas en esta división de poderes. Luego vinieron los principios republicanos, la transparencia de los actos de gobierno, publicidad de los actos de gobierno, la división de poderes, periodicidad de los mandatos, y tampoco basta con enunciar estos principios básicos, hay que llevarlos a la práctica y hacerlos realidad con una teoría del buen Estado, y la teoría del buen Estado es el funcionamiento de buenas instituciones y las buenas instituciones para funcionar bien necesitan de buenas personas, hombres y mujeres que estén al frente de esas instituciones.

Pero como decía el general (Juan Domingo) Perón el hombre es bueno pero mucho mejor si está controlado, y nosotros creemos que el trabajo de todos los organismos de control apuntan justamente a que aquellos que decidimos desempeñar funciones en la administración pública tenemos que seguir reglas de juego claras y si no respetamos estas reglas del juego que es el principio de legalidad fundamentalmente, podemos tener problemas.

Entonces de allí el trabajo noble, el trabajo digno, el trabajo creativo de los tribunales de control de los Tribunales de Cuentas y organismos de control, por un lado el control pero fundamentalmente creo que hay una tarea docente, una tarea preventiva la que ustedes mencionaban que es básica para que los funcionarios sepan a qué atenerse. Yo me he encontrado muchas veces en mis funciones como ministro, vicegobernador o gobernador con muchos funcionarios que llegan a la función pública y creen que todavía vivimos en las épocas de monarquías o de imperios donde no hay una clara división de facultades y creen que todo lo pueden hacer, mientras respetemos el principio de legalidad dentro de ese principio de legalidad, la discrecionalidad nos lleva en la gestión a aceptar los principios básicos de ser eficientes; y para ser eficientes, dentro de ese paraguas de la legalidad, tenemos discreción para elegir los mejores actos administrativos, con principios de racionalidad, mérito, oportunidad o conveniencia.

Pero muchas veces se piensa que ese mérito, oportunidad o conveniencia tiene un horizonte absoluto, y no es así. Es el principio de legalidad el que rige. Y en ese marco de legalidad que tiene obligación de controlar el Tribunal de Cuentas, ese marco de si los actos administrativos fueron realizados en ese ambiente donde somos esclavos de la ley, es fundamental para que la democracia funcione, sino se convierte la República en una republiqueta y la democracia en cualquier cosa.

Entonces, de allí la importancia central que tiene el trabajo de todos los Tribunales de Cuentas. Agradezco a todos los organizadores de esta reunión, a todos los integrantes de los Tribunales de Cuentas, a todos los que trabajan en los tribunales. Y es cierto lo que mencionaba el presidente del Secretariado, en el Tribunal de Cuentas de la provincia de Neuquén hemos pasado por vicisitudes muy difíciles y muy complejas; pero que son parte también de la democracia, del crecimiento, de los avances, los retrocesos. Lo importante es ir para adelante, ir generando estructuras e instituciones que funcionen adecuadamente.

Hay muchos funcionarios que creen que ganar una elección es suficiente, que eso da la legitimidad de origen. Lo más importante es la legitimidad de ejercicio. Algunos dirigentes lamentablemente piensan que el gobierno o gobernar es una simple transición entre una elección y otra. Y creo que allí es donde se equivocan: no hay mejor campaña electoral que una buena gestión. Y los Tribunales de Cuentas acompañan, controlan y hacen posible que esas gestiones sean transparentes. Y si no lo son, que se sometan a las consecuencias.

Por eso en esta bienvenida les quiero entregar, sin más palabras, el decreto del Poder Ejecutivo provincial que declara de interés provincial para estas jornadas de esta Red Federal de Control Público, que enorgullece a la república y enorgullece a la construcción de un federalismo de coordinación entre el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y los gobiernos municipales, mucho más allá de las banderías políticas, partidarias o ideológicas.

Y enorgullece también a la construcción de la República, donde tenemos la obligación como dirigentes de trabajar sin descanso por la construcción de una sociedad igualitaria, inclusiva, que construya la democracia como forma de vida.

Una democracia representativa, republicana, una democracia inclusiva donde además el pluralismo sea aceptado a rajatabla, donde las mayorías son elegidas para gobernar y las minorías tienen que respetar ese principio de gobierno y ser respetadas como minorías.

Pero en definitiva, el pueblo nos elige para gobernar, para gestionar y para tomar decisiones y las minorías no pueden poner palos en la rueda para esta gestión. Y donde la división de poderes no es suficiente, por eso estos organismos de control que son centrales y necesarios para que las gestiones permitan a estos gobiernos llegar a buenos términos.

También hay un pensador que decía que político es aquel que piensa en la próxima elección, y hombre de Estado o mujer de Estado es aquel que piensa en esta generación y en las próximas generaciones.

Queremos todos ser contados y controlados para poder ser considerados, el día de mañana, como personas que realmente nos comprometimos en la conducción de nuestras provincias y nuestra nación como hombres y mujeres de Estado, y no como simples políticos pensando solamente en materia electoral.

La ciudadanía está allí esperándonos y mirándonos, porque nos eligieron para que no nos creamos dueños de la verdad con un voto que se deposita en la urna, sino con la responsabilidad de gestionar cada día para hacer posible esta legitimidad de ejercicio que nos exige la ciudadanía.

Les agradezco la presencia, la provincia de Neuquén quiere que ustedes se sientan como en su propia casa, como ustedes nos hacen sentir en nuestra propia casa cuando estamos en cada una de sus provincias. Quiero enviarles un abrazo fraterno a todas las provincias hermanas, no solamente en el sentimiento federal sino, fundamentalmente, en el sentimiento del corazón de abrazar una celeste y blanca que nos contiene a todos. Muchísimas gracias.