Son las primeras que se realizarán este año. Un porcentaje se levantará con madera de Corfone y el resto con el método tradicional. Además está previsto concretar 250 mejoras habitacionales y 100 baños.

El ministro de Seguridad, Trabajo y Ambiente, Jorge Lara, anunció la construcción de 300 viviendas rurales, las cuales se asentarán en los distintos departamentos de la provincia de Neuquén. Las edificaciones se pondrán en marcha, una vez que las condiciones climáticas –especialmente por la presencia de nieve- sean propicias para poner manos a la obra. Además se realizarán más de 250 mejoras habitacionales y 100 baños.

Los beneficiarios de las obras son integrantes de la comunidad mapuche y fiscaleros, quienes viven en terrenos fiscales, pero no son parte de la comunidad.

“Ellos eligen los lugares donde desean levantar sus casas y también asignan quienes van a ser sus moradores, de acuerdo a las prioridades que tengan. Las construcciones, muchas veces están asentadas sobre lugares inhóspitos y difíciles de llegar. Nosotros lo que hacemos es estudiar las condiciones de edificación en las zonas seleccionadas y revisamos con qué mano de obra contamos en la comunidad”, explicó Lara.

Las viviendas que se construirán serán realizadas en un porcentaje con madera de Corfone –de las cuales ya hay unas 100 en toda la provincia- y otras con el método tradicional. Tienen una superficie de entre 56 y 58 metros cuadrados y cuentan con cocina y dos habitaciones. Además, este año las mismas tendrán baños en lugar de letrinas y en algunos casos contarán con bidé, “lo cual implica un importante avance porque los realizarán los chicos que salen de las escuelas secundarias”, destacó el funcionario.

Las nuevas viviendas también implementarán en sus diseños aleros más grandes para guardar la leña.

En cuanto al valor de las casas, Lara precisó que “están valuadas en alrededor de 500 mil pesos y se paga con monotributo así que nosotros les ponemos los contadores para que le sigan los papeles”.

Mano de obra

El tiempo estimado para la finalización de una vivienda rural es dos meses aproximadamente si se tiene en cuenta que para el alisado del terreno y la colocación de la platea se demora aproximadamente 35 días. Una vez concretado este paso, se emplea otro lapso similar para levantar la casa.

No hay empresas intermediarias en la construcción, la mano de obra que se utiliza son en parte albañiles de la comunidad y en parte referentes de la provincia que trabajan por zonas y que conforman cuadrillas de unas 8 personas en cada uno de los lugares asignados para levantar dichas viviendas.

En relación con los 250 mejoramientos habitacionales que se realizarán, el funcionario dijo que se trata de ampliaciones o arreglos en las viviendas ya construidas, como ser la edificación de nuevas habitaciones o la reparación de techos y plateas.