Planificación estratégica
Alerta por tormentas: Neuquén refuerza la prevención
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas por tormentas para distintas regiones de Neuquén. Mientras rige el nivel amarillo para la zona cordillerana, que comprende Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Aluminé, el alerta naranja alcanza a Buta Ranquil, Chos Malal, Andacollo, El Huecú, Loncopué, Las Lajas, Las Coloradas, Zapala, Piedra del Águila, Picún Leufú, Añelo y Neuquén.
Para las localidades bajo alerta amarilla, el SMN pronostica tormentas aisladas, algunas localmente fuertes, con lluvias abundantes en cortos períodos, ocasional caída de granizo y ráfagas intensas. Los valores de precipitación acumulada se estiman entre 15 y 30 milímetros, aunque podrían superarse de manera localizada.
En las zonas bajo alerta naranja, se esperan tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, acompañadas de abundantes lluvias en lapsos breves, frecuente actividad eléctrica, granizo y ráfagas fuertes. Los acumulados podrían ubicarse entre 20 y 50 milímetros, con posibilidad de registros superiores en algunos sectores.
Ante este escenario, la secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgos convocó a un comité preventivo para coordinar acciones frente a posibles situaciones de riesgo, con especial atención a las zonas cercanas a ríos, arroyos y otros cauces que registran aumentos de caudal.
La secretaria Luciana Ortiz Luna explicó que la convocatoria responde a la necesidad de anticiparse a los efectos de estos fenómenos. “Desde la secretaría de Emergencias decidimos convocar este comité preventivo que tiene que ver con acciones específicas delineadas para determinado tipo de evento. No es una cuestión de generar pánico, pero sí es una cuestión de entender que este fenómeno está, existe, es grave y es peligroso”, sostuvo.
Señaló que las condiciones meteorológicas previstas requieren preparación y planificación, tanto de los organismos de respuesta como de la población. En ese sentido, advirtió sobre las dificultades para anticipar con precisión el comportamiento de las tormentas.
“Estas lluvias se pueden predecir con cierta antelación, de hecho, este tipo de lluvias que estamos viviendo hoy en Neuquén sí ya están marcadas en el pronóstico, pero lo que no se puede predecir es la tormenta”, indicó.
Entre las medidas previstas, Ortiz Luna detalló que se avanzará en la identificación de pobladores que viven en sectores vulnerables, con el objetivo de organizar posibles evacuaciones y establecer procedimientos adecuados para cada situación.
“Se va a georeferenciar cada uno de los pobladores, se va a ver qué enfermedades tiene, si tienen que ser evacuables ahora o tal vez en un momento hipotético, se van a hacer trabajos con las defensas civiles locales para planes de evacuación. Hay que enseñarle a la gente por dónde tiene que salir, cómo tiene que salir, qué tiene que llevar”, explicó.
Además, remarcó la importancia de contemplar las necesidades particulares de las personas que podrían requerir asistencia adicional. “Si esto no lo hacemos, puede llegar a generar mayor problema ante una persona, por ejemplo, con discapacidad en una zona ribereña, va a ser mucho más difícil la evacuación”, advirtió.
También anticipó que las condiciones de los cursos de agua podrían obligar a restringir actividades recreativas. “La pesca y las actividades recreativas cuando la temperatura nos permite, va a haber momentos en que se va a prohibir por la cantidad de agua hace que se vuelva muy peligrosa”, señaló.
Crecida de arroyos y cauces
Ortiz Luna alertó sobre las modificaciones que se observan en algunos cursos de agua y pidió no subestimar los riesgos, incluso en lugares que habitualmente se transitan sin dificultad. “Hay arroyos que se convirtieron hoy en un caudal que se parece un río. La gente por ahí pasaba caminando y hoy no se puede”, afirmó.
Entre los sectores que generan preocupación mencionó el arroyo Covunco y otros cauces que experimentaron importantes incrementos en sus caudales. “Hay algunos puntos que son mucho más complejos, por ejemplo, lo que se está viendo en el Covunco y en algunos cauces que han aumentado terriblemente su caudal que tiene que ver desde el norte al sur, del este oeste”, expresó.
La funcionaria insistió en que la prevención debe involucrar tanto a los equipos de emergencia como a los habitantes de las zonas expuestas. “Hay que tener en cuenta el poder de daño que tiene el fenómeno de estas características y que hay que estar preparados, no solamente desde la prevención, como decía, para para poder socorrer a alguien, también la gente tiene que ser consciente de lo que está pasando, es muy importante”, enfatizó.
Por último, recordó que existen localidades asentadas en las márgenes de ríos y arroyos, una condición que exige especial atención ante posibles crecidas. Como ejemplo, mencionó a Picún Leufú y recordó su historia vinculada a la inundación de 1975 y la posterior construcción de la represa.
Rutas
Desde Vialidad provincial informaron que la ruta provincial 5 se encuentra con desvío habilitado y transitable con precaución. Frente al aumento del caudal del arroyo se pueden producir nuevas interrupciones de tránsito.
Desde los organismos provinciales se recomienda evitar circular de noche, verificar el estado actualizado de las rutas en la página oficial de Vialidad Neuquén https://www.dpvneuquen.gov.ar o en el Centro de Atención al Usuario al teléfono 2942-572138, respetar las indicaciones y circular con los elementos de seguridad exigidos, especialmente cadenas en los sectores cordilleranos donde su uso es obligatorio.