2026-09-18

Gastronomía y capacitación

Estudiantes vincularon la formación gastronómica con los sabores neuquinos

Estudiantes de la Escuela Jaime de Nevares de Villa La Angostura, con orientación en Turismo y Hotelería, participaron del After Ski de vinos y gastronomía neuquina junto con la Ruta de la Gastronomía Neuquina, y realizaron prácticas vinculadas con la propuesta.

La gastronomía también puede ser una herramienta para conocer el territorio, recuperar saberes familiares y pensar nuevas oportunidades laborales. Con esa mirada, estudiantes de la Escuela Jaime de Nevares de Villa La Angostura, que cuenta con orientación en Turismo y Hotelería, participaron del After Ski de vinos y gastronomía neuquina y compartieron una jornada de aprendizaje junto con integrantes de la Ruta de la Gastronomía Neuquina. “En la escuela tenemos gastronomía desde primero a quinto año. El grueso es la parte práctica y la dividimos en tres grandes partes: cocina, panadería y pastelería”, explicó la docente Natalia Mutchenik.

Para la docente, el contacto con experiencias reales permite complementar los contenidos que los estudiantes trabajan durante su formación. “La idea es que, a través de eso, los chicos tengan también un recurso para insertarse después y más experiencia en el mundo del turismo, que es, sobre todo, muy importante en la localidad”, señaló. En esta oportunidad, la invitación de la agrupación vinculó a los estudiantes con cocineros y referentes de la gastronomía neuquina, además de permitirles realizar prácticas durante el encuentro.

La propuesta también se relacionó con un proyecto que la institución desarrolla alrededor de la soberanía alimentaria y la identidad gastronómica local. “Nos pareció súper importante porque venimos trabajando en la escuela temas como soberanía alimentaria. Estamos ahora con un proyecto ligado a gastronomía y turismo, donde se trata de trabajar la gastronomía como una expresión cultural”, contó Mutchenik y agregó: “Es poder revalorizar también lo que los chicos, los abuelos y las familias, que en gran mayoría ya son de acá, tienen para transmitir”.

En ese camino aparecen preguntas sencillas que permiten descubrir el valor de los productos y las costumbres de la región. “¿Qué es lo de acá? ¿Cómo hacía mi abuela para comer frutos rojos todo el año?”, ejemplificó la docente. “Son cosas que nos parece importante poner en valor y revalorizar para no estar siempre mirando el afuera. Puede ser mirando Buenos Aires, mirando Europa desde la gastronomía. Siempre da la sensación de que tenemos que mirar para otro lado y nos parece muy importante mirarnos a nosotros, mirar la provincia y nuestra localidad”, añadió.

Mutchenik lleva 15 años como docente en la escuela y desarrolló buena parte de su trayectoria profesional vinculada con la gastronomía. “Vivo acá hace 26 años. No soy de acá, pero siempre digo que fui engendrada en Neuquén, porque mi familia es neuquina”, relató y comentó: “Estudié cocina, gastronomía, en la escuela del Gato Dumas y después me vine a vivir acá”. Además de su trabajo educativo, actualmente desarrolla una empresa de catering y una línea de salsas elaboradas con frutos rojos de la zona.

Precisamente, esa experiencia le permitió profundizar una mirada sobre los productos locales que también busca trasladar a sus estudiantes. “La idea era, más allá del fruto rojo para el dulce, empezar a darles otra utilidad”, explicó y manifestó: “Esto tiene que ver con lo que hablábamos antes de soberanía alimentaria: empezar a usar los frutos que capaz no son tan cotizados o no están tan de moda”. En ese sentido, mencionó el trabajo con “mosquetas, sauco, que no son frutas que uno come frescas, pero que tienen mucho valor y hay mucha abundancia”.

La participación de los estudiantes se desarrolló en el ámbito de una jornada que reunió a más de 200 personas en el Centro de Congresos y Convenciones Arrayanes, con bodegas, chefs, prestadores turísticos y público. Además, unas 60 personas participaron de las instancias de vinculación y capacitación destinadas al sector. Para los estudiantes de la Escuela Jaime de Nevares, el encuentro significó sumar una experiencia concreta a su formación y acercarse a una gastronomía que, como resume Mutchenik, también puede ser una forma de “mirarnos a nosotros, mirar la provincia y nuestra localidad”.

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