2026-09-14

Tecnología

COPADE pone en agenda la incorporación de BIM para mejorar la planificación de obras 

La metodología de trabajo permite crear una representación digital de una obra y de sus componentes antes de construirla, reunir en un mismo modelo la información técnica, anticipar errores y reducir costos. Se busca promover su incorporación tanto en el sector privado como público en Neuquén, lo que permitiría lograr ahorros de hasta 100 millones de dólares.

Desde el Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE) se remarcó la necesidad de avanzar y promover la incorporación de la metodología BIM en la provincia del Neuquén, con el objetivo de mejorar la planificación, ejecución y gestión de obras de construcción y de infraestructura.

BIM es la sigla en inglés de Building Information Modeling (Modelado de Información de la Construcción) y consiste en crear una representación digital de una obra antes de construirla, donde cada elemento puede contener información sobre los materiales, sus características, costos, forma de instalación y mantenimiento.

El secretario del COPADE, Rubén Etcheverry, compartió un panel en la reciente edición de Edifica Neuquén con representantes del Cluster BIM Córdoba —en transformación hacia Cluster BIM Argentina—, en el que se remarcó la importancia y beneficios de esta metodología en el ámbito público y privado de la provincia del Neuquén.

Uno de los principales aportes de BIM es la posibilidad de detectar con anticipación interferencias o errores de diseño. También facilita la coordinación entre las distintas especialidades que intervienen en una obra y concentra la información necesaria para tomar decisiones.

La metodología puede utilizarse tanto para proyectos nuevos como para construcciones existentes.

En la obra pública, la incorporación de BIM también puede traducirse en mejoras concretas en tiempos, costos y coordinación. Las estimaciones planteadas (proyectos basados en BIM en la India - TopBIM Company) para una adopción sostenida proyectan una reducción de hasta un 15% en los costos de las obras, un 20% en los plazos de ejecución, un 30% en los errores de diseño y un 25% en las solicitudes de información (RFI).

Etcheverry indicó que en una provincia como Neuquén, con una inversión estimada en torno a los USD 1.000 millones anuales en obra pública, una reducción del 15% representaría un potencial ahorro de hasta USD 150 millones por año.

Explicó que, aunque la metodología ya es conocida por técnicos y profesionales de determinadas disciplinas, todavía no tiene una utilización extendida. “Creemos que el sistema BIM es una herramienta que debería implementarse a la brevedad para generar beneficios”, sostuvo.

En ese sentido, señaló que algunas empresas vinculadas con el sector hidrocarburífero, de la arquitectura e ingeniería, ya están incursionando en esta modalidad, pero consideró necesario ampliar su utilización tanto en el ámbito privado como en el público.

Etcheverry explicó que BIM permite modelizar la información de cada uno de los elementos que componen una construcción y contar con ella durante las distintas etapas del proyecto, y en posterior operación y mantenimiento.

También indicó que, para una construcción nueva, puede funcionar como un registro que comienza desde el inicio del proyecto, mientras que para un edificio existente permite contar con una representación actualizada de sus características y de las intervenciones realizadas.

Como ejemplo de las posibilidades que ofrece esta tecnología, mencionó la reconstrucción de la catedral de Notre Dame de París luego del incendio de 2019 y el aporte que significó contar con información digitalizada del edificio; de lo contrario, hubiese sido casi imposible su reconstrucción.

La experiencia del Cluster BIM Argentina

En el marco de la nueva edición de Edifica Neuquén, representantes del Cluster BIM Argentina visitaron la provincia para compartir experiencias vinculadas con la implementación de esta metodología.

Etcheverry destacó la importancia de generar una articulación entre los distintos actores que intervienen en el desarrollo de la construcción.

“Tomando la experiencia del Cluster BIM en Córdoba, esta articulación entre el sector privado, el Estado, los sindicatos, la academia y los institutos de formación debe permitir que esto vaya progresando y sea utilizable cada día un poco más y en beneficio de todos”, señaló.

Estos resultados requieren una implementación gradual que incluya capacitación, proyectos piloto, actualización de los marcos normativos y herramientas que permitan compartir la información entre los distintos actores. El objetivo es que los beneficios alcancen también a pymes y contratistas locales, y que el modelo pueda acompañar las obras desde su diseño hasta la ejecución, operación y mantenimiento.

BIM y la Agenda Neuquén 2030

La incorporación de esta metodología también se vincula con los desafíos que plantea la planificación de la provincia hacia 2030. En el marco de la Agenda Neuquén 2030 y de Neuquén Próximo, BIM puede aportar herramientas para planificar obras de infraestructura vial, redes de servicios, edificios públicos, nodos logísticos, aeropuertos y otras obras vinculadas al crecimiento urbano y productivo.

Su utilización puede complementarse con sistemas de información geográfica (GIS) para integrar las obras con el territorio y facilitar la planificación de proyectos de gran escala. En el caso de la infraestructura vinculada con Vaca Muerta, por ejemplo, puede contribuir a analizar corredores, redes, nodos logísticos y obras que deberán responder al crecimiento de la actividad.

También puede utilizarse en proyectos de infraestructura energética y tecnológica, donde intervienen múltiples especialidades y resulta fundamental coordinar instalaciones, equipos y servicios desde la etapa de diseño.

“Incorporar estas herramientas forma parte de una mirada de planificación que busca anticipar las necesidades que acompañarán el crecimiento de Neuquén y mejorar la forma en que se diseñan, ejecutan y gestionan las obras, con más eficiencia y tecnología”, sostuvo Etcheverry.

El desafío es que su utilización no quede limitada a grandes empresas o proyectos, sino que pueda extenderse progresivamente a pymes, contratistas, profesionales, organismos públicos y trabajadores de la construcción.

La capacitación y la articulación entre el Estado, el sector privado, las universidades, los institutos de formación y las organizaciones vinculadas con la actividad serán claves para avanzar en ese proceso.

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