2026-08-24

Desarrollo e infraestructura

Vaca Muerta: cómo los recursos de la actividad hidrocarburífera se transforman en obras

Los ingresos provenientes de la actividad hidrocarburífera permiten financiar, entre otras, obras de agua, saneamiento, infraestructura hídrica, ordenamiento territorial y políticas ambientales que mejoran la calidad de vida en toda la provincia.

Cuando se habla de Vaca Muerta suele ponerse el foco en la producción de petróleo y gas, las inversiones privadas o el crecimiento de la actividad hidrocarburífera. Sin embargo, existe otra parte de esa historia que muchas veces pasa desapercibida: cómo los recursos que genera esa actividad regresan a los neuquinos transformados en obras y servicios públicos.

Ese es el modelo que puso en marcha el gobernador Neuquén, Rolando Figueroa: convertir los recursos del desarrollo en infraestructura que acompañe el crecimiento de las ciudades, fortalezca la producción, proteja el ambiente y mejore la calidad de vida de las comunidades.

Una parte importante de esos recursos proviene de los cánones, regalías y distintos ingresos vinculados al aprovechamiento de los recursos naturales. A través de distintos fondos específicos, la Provincia financia obras estratégicas que alcanzan tanto a las grandes ciudades como a pequeñas localidades del interior.

El EPAS

La gestión del agua constituye uno de los principales destinos de esa inversión. No el único, eso está claro, porque también se construyen, rutas viviendas, etc. Pero a través del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y de la Subsecretaría de Recursos Hídricos, la Provincia ejecuta uno de los planes de infraestructura hídrica más importantes de los últimos años, con obras destinadas a ampliar el acceso al agua potable, extender redes cloacales, construir plantas de tratamiento, optimizar acueductos y fortalecer la gestión del recurso hídrico.

Entre 2024 y 2026, el EPAS lleva adelante un plan que comprende 46 obras distribuidas en 22 localidades, con 9 obras finalizadas, 17 en ejecución y otras 20 próximas a licitar, que representan inversiones superiores a los 210 mil millones de pesos. Estas intervenciones permitirán beneficiar a más de 557 mil habitantes, incorporar 11 nuevas cisternas, ejecutar 53 kilómetros de cañerías, 48 kilómetros de acueductos y ampliar o construir 18 plantas de tratamiento.

A ello se suma el trabajo de la Subsecretaría de Recursos Hídricos, que desarrolla un plan de infraestructura con 38 obras entre ejecutadas, en marcha y próximas a licitar en 19 localidades, con inversiones cercanas a los 80 mil millones de pesos, destinadas a mejorar canales, defensas, puentes, sistemas de captación y otras obras vinculadas a la gestión del agua.

Emergencia hídrica

Los recursos también permitieron afrontar la emergencia hídrica que atravesó la provincia mediante inversiones superiores a 3.900 millones de pesos, destinadas a ejecutar 33 perforaciones, instalar ocho bombas sobre el río Limay, incorporar cuatro módulos potabilizadores y cuatro sistemas de filtros rápidos, fortaleciendo el abastecimiento de agua en distintas localidades afectadas por la sequía.

Pero la inversión no termina allí. El desarrollo económico también financia políticas públicas destinadas al cuidado del ambiente, el ordenamiento de las tierras fiscales y la gestión sustentable de los recursos naturales. Entre 2024 y 2026 se otorgaron más de 2.500 millones de pesos en aportes no reintegrables para fortalecer la gestión ambiental en quince localidades; el Centro Regional GIRSU permitió gestionar más de 22.000 toneladas de residuos; se realizaron más de 1.800 fiscalizaciones ambientales y se emitieron más de 1.000 autorizaciones ambientales, fortaleciendo el control de las actividades productivas.

En paralelo, la Provincia avanza en el ordenamiento de las tierras fiscales mediante un relevamiento integral del territorio, el fortalecimiento de las delegaciones regionales, la regularización de ocupaciones y la entrega de títulos de propiedad, promoviendo seguridad jurídica para las familias y para quienes producen e invierten en Neuquén.

En este sentido, la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, expresó: "El crecimiento de Vaca Muerta tiene sentido cuando sus recursos vuelven a cada localidad transformados en obras, servicios y mejor calidad de vida para los neuquinos. Esa es la decisión de este gobierno: administrar con responsabilidad los recursos de la provincia para invertir en agua, saneamiento, infraestructura y ambiente, garantizando un desarrollo equilibrado que llegue a todo el territorio."

Por su parte, el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori indicó que "la provincia atraviesa un crecimiento inédita en el país. Hoy en día la provincia mide todos los desarrollos con indicadores crudos que permiten tomar decisiones, como por ejemplo cobrar el agua con fines industriales a valores que permitan fomentar políticas de reuso. Y asimismo que estos recursos que se generan, promuevan el control ambiental por sobre la propia industria, o que financien el cuidado de los recursos en actividades que no son rentables per se. Como son las plantas de tratamiento de líquidos cloacales en las ciudades, o los centros de gestión de residuos sólidos urbanos".

Detrás de cada planta potabilizadora, de cada puente, de cada canal, de cada obra de saneamiento o de cada acción de protección ambiental existe una decisión estratégica: que los recursos que genera el desarrollo permanezcan en Neuquén y vuelvan a los neuquinos convertidos en infraestructura, planificación y oportunidades.

Porque el crecimiento de la provincia no se mide solamente por lo que produce Vaca Muerta. También se refleja en las obras que llegan a cada localidad, en el acceso al agua, en la protección del ambiente y en las inversiones que permiten construir un Neuquén más integrado, más sustentable y preparado para el futuro.

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