2026-07-30

Impacta Neuquén

Desde Ruca Choroy, una historia que transforma la identidad en trabajo

Gabriel Abregú es uno de los impulsores de Abrazando Culturas Tienda, uno de los ganadores del programa Impacta Neuquén. El emprendimiento revaloriza los saberes, los productos y los recursos de la comunidad.

A orillas del lago Ruca Choroy, entre el bosque, las montañas y los piñones, Gabriel Abregú habla de su emprendimiento con la naturalidad de quien cuenta una historia que empezó mucho antes de convertirse en un proyecto productivo. Abrazando Culturas Tienda fue seleccionado por el programa Impacta Neuquén para recibir capacitación, mentorías y aportes económicos no reintegrables.

Abrazando Culturas Tienda es un emprendimiento que busca revalorizar los productos, los oficios y las formas de hacer propias de la comunidad. Hoy producen alfajores de piñón y otros alimentos elaborados con harina de piñón, un producto que obtienen a partir del fruto que crece en abundancia en la zona. También realizan artesanías en madera, utilizando materiales del lugar que encuentran en desuso y a los que les dan una nueva forma.

“Siempre cuidamos de no cortar plantas. Trabajamos con maderas que encontramos en la orilla del lago o en el bosque, maderas que están en desuso y que podemos aprovechar”, detalló.

Además, también revalorizan el tejido mapuche, sobre todo en el telar y comenta que lo hacen “cuidando desde el hilado hasta el teñido, todo lo que la cultura y la comunidad sabe hacer y hace, desde hace muchos años”.

El crecimiento del emprendimiento también implicó aprender a pensarse como una empresa y su paso por el programa Impacta Neuquén, fue clave en este aspecto. “Todo empezó con talleres, no nos veíamos como empresa, pero este programa nos ayudó a crecer muchísimo, sobre todo a romper estructuras en nuestra mente y a trabajar en nuestro crecimiento personal”, explicó Gabriel.

Abrazando Culturas fue uno de los proyectos seleccionados por esta iniciativa impulsada por el ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano junto a Pluspetrol. A través del financiamiento y el acompañamiento recibido, Abrazando Culturas pudo incorporar equipamiento y maquinaria para aumentar su capacidad de producción, especialmente para la elaboración de harina de piñón.

También avanza en la construcción de un local de ventas, que proyectan inaugurar en noviembre. La idea es que el espacio se convierta en un punto de venta para quienes visitan Ruca Choroy y recorren la zona. “Queremos que sea un punto de venta para el turismo que pasa por acá”, comentó Gabriel.

En la parte posterior del espacio también se está construyendo una cocina, que permitirá ampliar la producción y sumar nuevas posibilidades para el emprendimiento.

Abrazando Culturas no se trata solamente de producir y vender. Cada producto cuenta algo sobre el lugar de donde nace. El piñón, la madera, los oficios y los saberes forman parte de una identidad que Gabriel y su comunidad buscan mantener viva y compartir. “Detrás de cada producto hay amor, dedicación, pasión y un respeto por la cultura”, resumió.

Desde Ruca Choroy, Abrazando Culturas Tienda crece sin despegarse de sus raíces. Porque para Gabriel, emprender también es encontrar nuevas formas de poner en valor lo propio, transformar los saberes de la tierra en trabajo y compartir con quienes llegan, una parte de la historia y la identidad del lugar.

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