Conociendo Neuquén
El pehuén, un gigante milenario que forma parte de nuestra identidad
Hablar del pehuén (Araucaria araucana) es hablar de uno de los grandes símbolos naturales y culturales de la provincia del Neuquén. Este árbol milenario, que puede superar los 50 metros de altura y alcanzar 2,5 metros de diámetro en su tronco, forma parte de un paisaje único que distingue a la cordillera neuquina y constituye uno de los bosques nativos más valiosos de la Patagonia. Sus ramas horizontales, su característica copa y sus hojas rígidas y perennes lo convierten en una especie inconfundible.
Aunque la especie también está presente en Chile, en Argentina crece de manera natural exclusivamente en la provincia del Neuquén, sobre suelos volcánicos y, principalmente, en la Región del Pehuén y el Parque Nacional Lanín. Estos bosques cumplen un rol fundamental para la biodiversidad, ya que brindan refugio y alimento a numerosas especies de fauna y flora nativa, además de contribuir al equilibrio de los ecosistemas cordilleranos.
El pehuén también posee un enorme valor biocultural. Para el pueblo mapuche, el piñón -la semilla que produce este árbol- constituye un alimento ancestral del que dependen numerosas prácticas sociales, culturales y económicas. Durante la temporada de cosecha se realizan ceremonias tradicionales y con el piñón se preparan distintos alimentos y bebidas que forman parte de un patrimonio transmitido de generación en generación. Cada piña puede contener hasta 200 semillas, fundamentales tanto para las comunidades como para la regeneración natural del bosque.
Sin embargo, este patrimonio natural enfrenta importantes desafíos. Los incendios forestales provocados por la acción humana, la pérdida de bosque nativo, la expansión de especies exóticas invasoras, el consumo de semillas por fauna introducida y los efectos del cambio climático amenazan su conservación. Por este motivo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al pehuén como una especie en peligro de extinción.
Frente a este escenario, el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, a través del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) y del Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas (ANP), desarrolla acciones orientadas a la investigación, el monitoreo y la conservación de los bosques de pehuén, articulando esfuerzos con organismos científicos, instituciones provinciales y nacionales, comunidades mapuche y proyectos de conservación como el Proyecto Pewen, que desde hace años trabaja para garantizar la preservación de estos bosques milenarios.
El pehuén guarda además una capacidad de adaptación extraordinaria: puede permanecer enterrado bajo aludes de ceniza volcánica y sobrevivir, demostrando una resiliencia que lo convirtió en uno de los árboles más emblemáticos de la Patagonia. Cuidarlo significa proteger una especie única en el mundo, pero también preservar la historia, la cultura y el patrimonio natural que hacen de Neuquén una provincia con una identidad profundamente ligada a sus bosques nativos.