2026-04-11

Patrimonio cultural

Investigando el pasado, buscan herramientas para el presente

En un relevamiento inédito en el que intervienen investigadores de distintos países, el ministerio de Juventud, Deportes y Cultura avanza en un abordaje integral y sistemático en la Cuenca del Agrio, una zona poco explorada.

En una acción que involucra a investigadores de distintos países del mundo, la Provincia lleva adelante un exhaustivo trabajo en la Cuenca del Agrio, “un área que nunca había sido trabajada desde el punto de vista sistemático”, abarcando la paleontología, arqueología y espeleología. Desertificación y arte rupestre son algunos de los abordajes en marcha, en un trabajo articulado con actores locales.

El punto de partida fue un convenio firmado en 2024 entre el gobierno provincial y la Universidad de Michigan (Estados Unidos), y a partir de allí se sumaron otras universidades e investigadores de LA Argentina y de otros países como Estados Unidos y China.

La directora de Patrimonio Cultural de la secretaría de Cultura, Claudia Della Negra, destacó la magnitud del trabajo en marcha, y explicó que en esa zona solo se tenía una referencia del sitio Chenque Haichol, en la zona de Pino Hachado. “Se tiene información de trabajos sistemáticos en el norte de Neuquén y en la cuenca del Limay, pero la Cuenca del Agrio es muy amplia y no había sido trabajada sistemáticamente”, indicó. Como referencia, la cueva Chenque Haichol fue excavada por el arqueólogo Jorge Fernández entre 1979 y 1981.

En una articulación interinstitucional, en las tareas intervienen investigadores de Neuquén, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), y de otras partes del mundo que se sumaron. El equipo de Patrimonio Cultural de la secretaría de Cultura está integrado también por Silvana Quilodrán y Juan Maryañski.

Raven Garvey, investigadora y directora de Posgrado de la Universidad de Michigan, es coordinadora del proyecto y explicó que “en el marco de este proyecto arqueológico en la Cuenca del Agrio, estamos abriendo nuevas líneas de investigación sobre cómo la gente vivía en el pasado. Para esto hemos invitado a investigadores de otros lugares para que den su apoyo a este trabajo”.

Las investigaciones contemplan varias aristas. Una de ellas es, en un contexto de un proceso natural mundial de desertificación, abordar el proceso de desertificación de la Cuenca del Agrio, trabajando en todas las lagunas secas para detectar vestigios de la actividad del hombre y los animales.

A esta tarea se sumó David Bustos, integrante del Servicio Nacional de Parques de Estados Unidos, un referente internacional en el tema.

Della Negra detalló que “a partir de toda la información del proceso de vida, uso de los recursos y manejo del ambiente en este proceso de desertificación, nos da información para volver a recuperar pautas utilizadas en el tiempo anterior y que podemos volver a implementar ante este proceso de desertificación”.

Por ejemplo, qué manejo de recursos naturales tenían, cómo cuidaban el agua, qué manejo tenían del pehuén, qué otras plantas se pueden utilizar como recurso alimenticio, cómo se manejaba toda la relación del hombre y el ambiente a través de los últimos 12.000 años.

Con ese antecedente de relevamientos de los recursos naturales utilizados, se trabajó en el sitio Chenque Haichol en relación con la zona de Chenque Pehuen (Loncopué): actualmente se están haciendo estudios de ADN junto con los laboratorios del INTA de Bariloche.

“Estamos trabajando con huellas fosilizadas que hemos encontrado en arroyos y humedales de la Edad de Hielo, pero también en cuencas de lagos secos (playas), modernos. En otras partes del mundo hemos visto de mamut, de perezosos y de humanos. Así que estamos entusiasmados de compartir los resultados”, explicó Bustos.

En paralelo, Della Negra comentó que “estamos trabajando el relevamiento de todos los sitios con arte rupestre con Guadalupe Romero (arqueóloga e investigadora del CONICET), y comenzamos a evaluar la posibilidad de hacer fechados radiocarbónicos de las pinturas que están en esta zona para poder conocer su antigüedad”.

Romero explicó que “me sumé a colaborar en este proyecto para caracterizar el arte rupestre de la zona y ver cómo se vincula con otras expresiones de arte rupestre de la provincia que venimos trabajando, para entender cómo la gente comunicaba información en el pasado”.

Otro trabajo que se desarrolla es el relevamiento de todos los sitios que hay en superficie. Se trata de una zona donde el proceso de erosión generado por el viento deja expuestas muchas áreas. “Hasta hoy se sabe que la cuenca tiene 8.000 años de ocupación confirmada, pero como en otros sitios tenemos 12.000 años de antigüedad, estamos buscando referencias de ese tiempo”, detalló Della Negra.

Hasta el momento se tienen relevados todos los sitios de la Cuenca del Agrio hasta el límite con la Cuenca del Covunco, y se trabajó con la comunidad mapuche Cheuquel y los municipios de Las Lajas y Loncopué para poder evaluar todos los sitios que están en superficie que, si bien ya se conocían, con estas investigaciones van a ser sistematizados.

Algunos hallazgos en superficie fueron lascas (fragmentos de piedras que eran usados con distintos fines) en la zona. “Ese trabajo de relevamiento de superficie lo estamos comparando con sitios conocidos anteriormente, con el sitio Chenque Haichol, que ya tenemos hecho el análisis de hidratación de obsidiana (técnica para poder fechar), y lo vamos a comparar con los otros sitios que tenemos ya relevados para hacer fechados radiocarbónicos ya conocidos”.

Articulación

La directora de Patrimonio Cultural destacó el trabajo articulado con los pobladores locales autoridades de los municipios, los propietarios de estancias de la zona y las comunidades mapuche. Otro actor clave es el Escuadrón 31 de Gendarmería Nacional.

Explicó que “a partir de este trabajo y de la relación que tenemos se ha conformado una patrulla ambiental en el Escuadrón 31. Como antecedente se contaba con una patrulla ambiental en el Escuadrón 30 a partir de lo realizado en la zona norte, y ahora se suma a esto el trabajo de la Gendarmería junto con Aduanas, especialmente considerando la cantidad de pasos fronterizos habilitados y no habilitados que tenemos en la provincia de Neuquén, especialmente en el cuidado por el tráfico ilícito de bienes culturales”.

Otro proyecto que se desprende del trabajo realizado está vinculado a la trashumancia, el traslado estacional de los animales en busca de las mejores pasturas para aprovechar los recursos naturales.

“Uno de los elementos más importantes para desarrollar en la zona es la relación del ser humano con la vida y la actividad de trashumancia. Nos parece importante abordar esto con los niños, por eso está trabajando un grupo pro-museo de Loncopué y un grupo de maestras para poder volcar a ellos toda esta información científica y que puedan conocer el pasado de la zona y el manejo de los recursos locales en las veranadas y en las invernadas”, detalló Della Negra.

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