Impulsado por el ministerio de Turismo
Nueva instancia del plan de manejo del Área Natural Protegida Auca Mahuida
Con el impulso del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, se realizó en Aguada San Roque una jornada de trabajo para la actualización del plan general de manejo del Área Natural Protegida Auca Mahuida, una instancia clave del proceso de validación de uno de los instrumentos de gestión ambiental más importantes para el noreste neuquino.
La actividad reunió a actores del ámbito gubernamental, productivo, comunitario, académico y de la sociedad civil para debatir avances, revisar prioridades y construir acuerdos sobre el futuro del área protegida.
El encuentro tuvo el objetivo de presentar el borrador preliminar del plan y abrir un espacio de diálogo estructurado para consensuar objetivos estratégicos, lineamientos de gestión, criterios de zonificación y aspectos de gobernanza.
Durante la jornada se trabajó sobre la visión y misión del área, los valores de conservación y amenazas, y los lineamientos para actividades clave como hidrocarburos, ganadería y uso público. El resultado esperado es un esquema general consensuado que funcione como insumo para la validación político-institucional del documento y para fortalecer su respaldo social.
La actualización del plan reviste una importancia especial porque Auca Mahuida nunca contó con un plan de manejo aprobado desde su creación. Esa ausencia derivó, durante años, en una gestión fragmentada y con bajo nivel de implementación. El nuevo instrumento, con horizonte 2026–2031, busca revertir esa situación y ordenar la gestión del área frente a presiones cada vez más visibles, entre ellas la desertificación, la degradación de aguadas y pastizales y los impactos asociados al desarrollo hidrocarburífero en el contexto regional de Vaca Muerta.
Acerca del área y sus valores de conservación
El Área Natural Protegida Auca Mahuida es una de las piezas más estratégicas del sistema de conservación de la provincia. Protege 77.020 hectáreas en los departamentos Añelo y Pehuenches, en torno al macizo volcánico Auca Mahuida, con un gradiente altitudinal que va desde los 500 hasta los 2.258 metros sobre el nivel del mar. Allí confluyen ambientes del Monte y la Estepa Patagónica, una combinación de alto valor ecológico si se considera que el Monte es una de las ecorregiones menos representadas dentro del sistema provincial de áreas protegidas.
El borrador del plan identifica valores de conservación especialmente sensibles. Entre ellos se destacan la vegetación representativa del Monte y la Payunia, los ambientes basálticos de bardas y acantilados, los recursos hídricos superficiales y subterráneos, y el rol del área en la recarga de acuíferos y en la disponibilidad de fuentes de agua permanentes y temporarias. También remarca la importancia de Auca Mahuida para el guanaco, ya que el área y su zona adyacente albergan aproximadamente la mitad de la población provincial de esta especie y sostienen un patrón de migración altitudinal único en Neuquén. A eso se suma la presencia de reptiles endémicos, fauna nativa característica y valores paleontológicos, arqueológicos y culturales relevantes.
La actualización del plan también pone el foco en las amenazas que hoy condicionan la conservación. El documento identifica el estrés hídrico asociado a la aridización, la degradación del hábitat por actividad hidrocarburífera y canteras, el riesgo de contaminación de cursos de agua, el sobrepastoreo, la caza furtiva, la extracción ilegal de patrimonio paleontológico o arqueológico y la depredación de fauna por perros sin supervisión. En el caso de la actividad hidrocarburífera, el borrador reconoce que se desarrolla desde hace décadas dentro del área y que ha dejado pasivos históricos, como picadas de exploración no remediadas, canteras, locaciones y caminos que alteran y fragmentan el hábitat.
Frente a ese escenario, el nuevo plan propone una arquitectura de gestión más clara. Plantea una zonificación interna con 6 unidades ambientales, reglas específicas de uso, pautas para que la actividad hidrocarburífera no interfiera significativamente con los objetivos de conservación y un modelo de gobernanza participativa con Directorio de Manejo Participativo y mesas multiactor. En total, organiza la implementación en 4 programas, 10 subprogramas, 15 objetivos, 26 estrategias, 138 actividades y subactividades, además de 15 proyectos especiales para el período 2026–2031.
Entre las líneas de trabajo que prevé el documento se encuentran el refuerzo del control y la fiscalización, la conservación de la biodiversidad, la restauración de áreas degradadas y pasivos, el monitoreo ambiental, la educación y comunicación, el ordenamiento del uso público, el turismo sostenible y la incorporación de criterios de ganadería regenerativa para compatibilizar producción y conservación. También se plantean lineamientos específicos para reducir el impacto de la actividad hidrocarburífera y avanzar en la remediación de áreas ya afectadas.
La metodología del taller respondió a ese mismo enfoque. Se combinaron presentaciones sintéticas de avances técnicos, trabajo en pequeños grupos, plenarios, instancias de diálogo estructurado y ejercicios de construcción de consenso. La guía distribuida a las y los participantes remarcó que su rol no era meramente consultivo, sino una contribución sustantiva a la calidad, legitimidad y viabilidad del instrumento de gestión.
Con esta instancia, el Estado provincial dio un paso importante para dotar a Auca Mahuida de una hoja de ruta largamente postergada. La actualización del Plan General de Manejo busca transformar un área de alto valor ecológico y fuerte presión territorial en un espacio con reglas claras, prioridades definidas y una estructura de gestión capaz de sostener la conservación en el tiempo. En una región donde convergen biodiversidad, recursos hídricos, uso ganadero, patrimonio cultural y actividad extractiva, contar con un plan validado técnicamente y construido con participación es una condición central para cuidar el territorio y mejorar su gobernanza.