Operativo
Los extranjeros deportados tenían un cargador poco común
Durante el procedimiento policial que culminó el martes con la expulsión de cuatro ciudadanos chilenos que habían ingresado de manera irregular al país, se secuestró un cargador extendido con capacidad para 50 disparos, un elemento poco habitual y “que a la fecha no había sido incautado” por la fuerza neuquina, según informó el comisario Ariel Burgos. También se halló una pistola calibre 9 milímetros con la numeración limada, 48 municiones y dos cargadores convencionales.
El comisario Burgos, jefe del Departamento de Delitos contra la Propiedad y Leyes Especiales de la Policía de Neuquén, brindó detalles del procedimiento en declaraciones a Radio y Televisión del Neuquén (RTN).
Según explicó, el lunes por la tarde se recibió información que indicaba que en un hotel ubicado en la zona del Bajo neuquino se alojaba un ciudadano chileno con un posible requerimiento judicial o pedido de captura vigente en su país de origen.
A partir de ese dato, se montó un operativo en inmediaciones de calle Olascoaga al 300, con la colaboración de distintas divisiones policiales. Tras entrevistarse con el conserje del hotel, los investigadores confirmaron que había un ciudadano chileno registrado, aunque ocupaba una habitación compartida junto a otras tres personas.
Se dispuso entonces una vigilancia discreta. Cuando los cuatro ciudadanos chilenos, acompañados por un argentino, salieron por la conserjería, fueron identificados por el personal policial. De acuerdo con Burgos, los individuos se mostraron nerviosos y brindaron información contradictoria, por lo que se procedió a su demora y traslado a la dependencia policial.
Con intervención de la Dirección Nacional de Migraciones, se corroboró que los extranjeros “no registraban ingreso legal al país”, ya que no habían transitado por un paso fronterizo habilitado. Asimismo, se realizaron consultas con Carabineros de Chile, la justicia chilena y la Policía de Investigaciones (PDI) del vecino país, confirmándose que uno de ellos tenía pedido de captura y prohibición de salida del país y, al menos dos, tenían antecedentes.
Tras quedar demorados el lunes por la noche, el martes por la mañana fueron trasladados a Migraciones, donde se inició el trámite administrativo de expulsión por ingreso irregular y permanencia ilegal en territorio argentino.
Al regresar al hotel para retirar sus pertenencias, uno de los ciudadanos exhibió una valija rosada que contenía una caja plástica de la marca Glock. En su interior se halló la pistola calibre 9 milímetros con la numeración limada, las 48 municiones y los cargadores, incluido el extendido de 50 disparos.
La Fiscalía interviniente dispuso el secuestro del arma, las municiones y los cargadores y notificó a los involucrados de la imputación por tenencia ilegal de arma de fuego.
Finalmente, los cuatro ciudadanos chilenos fueron trasladados hasta la frontera y entregados a la PDI de Chile, para quedar sujetos a las actuaciones judiciales correspondientes.