Conocimiento y creatividad
La Feria de Microemprendimientos es parte de la cultura institucional del CPEM 60
El CPEM N° 60 Profesora Laura Raticelli de la ciudad de Neuquén recibe a jóvenes y adultos con ansias de realizar sus estudios secundarios. La institución que funciona en turno noche cuenta con un plan de tres años y Orientación en Economía y Administración.
En el último año de cursada la propuesta docente se centra en que las y los estudiantes simulen el desarrollo y puesta en funcionamiento de un negocio de pequeña escala, gestionado por el grupo de compañeros y compañeras. Este proceso tiene su instancia culminante en la Feria de Microemprendimientos.
En esta feria cada grupo expone el proceso iniciado los primeros días del ciclo lectivo cuando “empiezan a ver contenido y se los impulsa a que elijan el microemprendimiento con el que van a desarrollar el plan de negocios y toda la experiencia”, explica la coordinadora del área, Viviana García.
El trabajo se estructura a partir de la materia Teoría de las Organizaciones -que antes de la introducción del Diseño Curricular se llamaba Administración de Empresas-, y es acompañado por la profesora García junto a los docentes Germán Diel y Esteban Vélez en las materias Análisis y evaluación de proyectos, Sistema de información contable, y Finanzas.
Fruto de la labor que conjuga conocimientos de análisis de datos, creatividad y puesta en funcionamiento de conceptos abordados en las diferentes asignaturas del área, el primer viernes de noviembre “como es tradición desde hace más de 20 años, llevamos este proyecto a cabo”, destaca la docente.
En esta edición la muestra contó con 16 stands que cubrieron de color y aromas el SUM institucional. Las propuestas fueron desde conservas, productos saludables, sandwiches de miga, pizzas, panificados sin TACC y choripanes, hasta stands de cuidado capilar y corporal, belleza, artesanías y perfumes.
“El día de la feria es una fiesta -asegura García-, se invita a toda la comunidad educativa a recorrer los stands, y grupos folclóricos amenizan el momento. Participan familiares, amigos, egresados, vecinos del barrio. Y este año le sumamos una exposición de cuadros, maquetas y máscaras, todas realizadas por estudiantes de primero y segundo año”.
La coordinadora, que es docente de la escuela desde hace más de dos décadas, asegura que aprenden a “llevar a cabo un proyecto, presentarlo a entidades para la aprobación, saben dónde deben inscribirse y en el caso de que necesite financiamiento externo también pueden calcular a qué tasas y cuándo conviene como emprendedor endeudarse”.
De este modo, de la multiplicidad de microemprendimientos que surgen cada año con esta práctica escolar, una parte continúa desarrollándose y se convierte en una fuente de ingreso familiar.