Exponen réplica del “Giganotosaurus Carolini” en Neuquén capital
La muestra permanece abierta en la sala Alicia Fernández Rego hasta el 16 de junio. Se la puede visitar de lunes a viernes de 8 a 20 y sábados y domingos de 10 a 22. Se encuentra en exposición en Neuquén capital la réplica natural del dinosaurio carnívoro más grande del mundo, el “Giganotosaurus Carolini”, que fue hallado en proximidades de El Chocón. La muestra se está desarrollando en la Sala Alicia Fernández Rego (Vuelta de Obligado 50) y los horarios de visita son de lunes a viernes de 8 a 20 y sábados y domingos de 10 a 22.
Este año se cumplen 20 años del hallazgo del Giganotosaurus Carolini, que fuera descubierto por Rubén Carolini en 1993. El Giganotosaurus, al igual que el Tyrannosaurus Rex, pertenecía a la familia de los terópodos.
La arqueóloga y directora de Patrimonio Cultural e Histórico de la dirección provincial de Cultura, Claudia Della Negra, recordó la importancia de dar aviso inmediato a la policía cuando se encuentra un material fósil para que pueda realizarse el rescate paleontológico y así poder conocerlo. Della Negra manifestó:”Hay que aprender que ante el hallazgo de nuestro patrimonio es muy importante avisar a las autoridades porque es la única manera de poder cuidarlo entre todos”.
Acerca del Gigantosaurus Carolini
El 25 de julio de 1993 Rubén Carolini, habitante de Villa El Chocón, se topó con los huesos fosilizados del que fue el dinosaurio carnívoro más grande del mundo, desplazando del reinado nada menos que al famosísimo Tyranosuaurus Rex, de Estados Unidos. La criatura tomó el nombre de Giganotosaurus Carolini, que significa Gigante del Sur y en honor a su descubridor.
De este animal se encontraron más del 70 por ciento de los huesos, algo para nada común en el caso de los dinosaurios carnívoros. La osamenta estaba enterrada en pleno desierto a unos 18 kilómetros de la Villa El Chocón y muy cerca del lago Ezequiel Ramos Mexía.
El animal habitó esta parte del planeta hace 100 ó 105 millones de años, en la era secundaria del periodo Cretácico medio inferior. Medía unos 15 metros de largo, el alto de la cadera era de 4,60 metros y -erguido- hasta la cabeza tenía unos 8 metros. Según los últimos cálculos, su peso era de 9.500 kilogramos.
Los dientes de este animal, que prácticamente está comprobado que era carroñero, tenían 15 centímetros de largo y eran curvos como una daga. La fragilidad de las piezas dentarias encontradas y analizadas por los paleontólogos refuerzan la teoría de que no era un cazador, sino que comía animales muertos, sobre todo los gigantescos saurópodos, un género que en general superaba en tamaño a los carnívoros.
Tenía un cuello corto y musculoso, por lo que de un solo movimiento podía desgarrar a cualquier presa. La boca del Giganoto podía alojar sin mayores problemas a un adulto en posición fetal.
El lugar donde fueron encontrados sus restos en la época en la que reinaba el animal era surcado por arroyos y ríos de mucha energía, protegidos por galerías de árboles del tipo de las araucarias y de las palmeras. La mayoría de los cursos de agua desembocaba en el océano Pacífico, dado que la cordillera de los Andes no existía.