El gobierno provincial ordenó a la municipalidad de Neuquén que se abstenga de autorizar nuevas construcciones, loteos y urbanizaciones que no cuenten con un sistema adecuado de saneamiento. Además, deberá presentar en un lapso de 60 días una planificación ambiental del área no servida de ese barrio.

El gobierno de la provincia, a través de la subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, emitió una disposición en la que notifica a la municipalidad de Neuquén que deberá abstenerse de otorgar nuevas autorizaciones administrativas para loteos, construcciones y urbanizaciones en el área no servida de Rincón de Emilio -que es la que no cuenta con red de cloacas- que no cuenten con sistema adecuado de saneamiento.

El texto de la norma además intima a la municipalidad a presentar en un lapso de 60 días la planificación ambiental del servicio público de saneamiento para esa área y establece que todos los nuevos proyectos que se presenten deberán contar con un estudio de Impacto Ambiental, que será evaluado por la cartera provincial.

El subsecretario de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Esquivel, explicó que la disposición “guarda relación con el decreto 1485 –de julio de este año- que prohibió terminantemente que se sigan desarrollando nuevas urbanizaciones que no tengan concebido plantas de tratamiento, y solamente se podrían autorizar viviendas unifamiliares de no más de 30 localizaciones”.

En los considerandos de la norma se analiza que para evitar la afectación del recurso hídrico “no basta la modificación del código urbano de edificación para dicho sector si no se prevé, complementariamente, el tratamiento de efluentes cloacales de acuerdo a la normativa citada, previendo la inversión en la infraestructura necesaria”.

“Entonces –prosiguió Esquivel-, como allí sigue habiendo nuevos desarrollos y se ha replanteado una modificación al código de edificación habilitando menor superficie, nuestra preocupación es que se sigan habilitando pozos absorbentes y que se siga impactando en la napa freática, ya que los drenajes contaminan las aguas”, recordó.

Esquivel dijo que en todo el ejido de la ciudad y en todos los lugares cercanos a los ríos en los que se están desarrollando urbanizaciones y existe una probable afectación del ambiente se está haciendo este tipo de controles, en virtud de la ley provincial 1874 de “Normas y procedimientos para los sistemas de tratamiento de líquidos cloacales e industriales”, artículo 24.

Según el funcionario, “estuvimos reunidos con los concejales y se dio por sentada y aprobada la razonabilidad de ese decreto, por lo tanto no creo que haya controversias. En esto tiene que prevalecer el sentido común y las normas legales vigentes”, finalizó.