Gracias a los intendentes, que siempre con esta responsabilidad, sentido de pertenencia y trabajo en equipo, vienen a darle el marco en este caso de este convenio de política pública para llevarlo al anclaje en el territorio. Al senador Guillermo Pereyra, gracias por el acompañamiento, diputado (Juan) Monteiro, que está ahí en representación del intendente de Neuquén; Chani (diputada Alma Sapag), en representación de la Legislatura; Alicia (Comelli, subsecretaria de Derechos Humanos), Por todo tu trabajo. Cuando empezamos y la convocamos a Alicia nos preguntó, ¿pero me vas a dejar hacer? Cómo no. No sé si alguna vez tuviste tanta libertad para hacer. Habría que buscar.

Estamos felices nosotros de contar con el equipo del gobierno nacional. La provincia del Neuquén tiene más que una larga historia, una larga escuela en la promoción, la prevención, la defensa y el fortalecimiento de los derechos humanos. A lo que Alicia y Gustavo (Alcaraz, ministro de Ciudadanía) recién incorporaban y decían de lo que venimos haciendo en estos siete, ocho meses que han ido transitando, siempre buscamos el fortalecimiento de la identidad neuquina en los derechos humanos. Con acierto y errores, nosotros estamos convencidos de lo que dice el Papa y lo que firmamos en la Sala de Independencia en Tucumán. Este tercer siglo es el siglo de la convivencia y el diálogo.

Si bien la agenda es continua y permanente, no hay posibilidades del fortalecimiento de la prevención de los derechos humanos de la mano de la confrontación, de discusiones estériles, de los egoísmos o mezquindades. Dice el Papa: ‘Llegó el tiempo de ganarle en esta lucha a la indiferencia’. ¿De la mano de qué? De una herramienta importantísima que es la solidaridad.

Entonces cuando le dimos y le damos, y le vamos a seguir dando la importancia al deporte y a la cultura, a la lucha contra la droga y el alcohol, a la prevención de todo tipo de violencia y discriminación, siempre estamos buscando hacer centro en el desarrollo social, en el desarrollo de derechos humanos. Trabajamos a través de las redes sociales y queremos venir a agradecerles a todos los hombres y mujeres de la provincia del Neuquén por su entrega diaria a esas redes sociales para hacer de este Neuquén, un Neuquén con porvenir y futuro.

Esas redes sociales permiten que nuestra política de derechos humanos tenga anclaje en el territorio, que esté bien cercano a cada neuquino. Donde existe una necesidad, existe un derecho al cual estamos llamados a promover y proteger. Promovemos para ello un gobierno de políticas abiertas, al lado de cada neuquino. Nos pensamos desde el hoy hacia el mañana, desde nosotros hacia las próximas generaciones.

Para entender todo lo que se necesita para fortalecer esta política de derechos humanos, es necesario lo que dijo el Papa también el otro día: ‘No nos cansemos de escucharnos, de mirarnos’. Y desde el propio gobierno hacer del diálogo una política permanente del Estado; lo estamos haciendo. Es importante decir una vez más que nosotros no miramos los derechos y las libertades sólo en perspectiva individual. No. Tampoco lo hacemos desde la función de gobierno, venimos a insistir renovando el compromiso de la necesidad de que todos juntos nos miremos, y miremos colectivamente, ejercitando la solidaridad como herramienta ciudadana que permite igualarnos, comprometernos unos con otros en lograr una sociedad más justa y equitativa.

Hablar de derechos humanos es hablar de las bases fundamentales del Estado y de la propia sociedad. Hablamos, es cierto, de las obligaciones de los gobiernos para la concreción, protección y promoción de los derechos humanos. Pero también hablamos y queremos venir a  plantear el desafío de hablar de los derechos humanos que cada ciudadano posee para sus conciudadanos y la sociedad toda.  Aquí encontramos el punto en común de los gobiernos y los ciudadanos. Esta es la concreción del bienestar general, el bien común y el interés general.

Por delante de mis pensamientos, de mis ideologías, de mis expectativas, debe privar siempre el interés colectivo y el interés público. Nuestro gobierno ha puesto en la centralidad de sus acciones, programas y obras a la ciudadanía con una doble finalidad. Hemos llevado adelante la creación del ministerio de Ciudadanía, la subsecretaria de las personas con discapacidad, la conformación de las mesas de diversidad, la conformación de una mesa pyme para el fortalecimiento del empleo.

Recientemente la OEA (Organización de los Estados Americanos) se ha expedido y ha hablado de Argentina por hablar de Neuquén. No solamente se habla de Argentina por Vaca Muerta  internacionalmente, sino también  ahora porque Neuquén está llevando adelante una política pública en materia de igualdad y diversidad de géneros.

Esa doble finalidad con la cual estamos  transitando este gobierno de puertas abiertas, consiste la primera en cumplir con la obligación de asegurar -esto que Alicia ha entregado su vida- la prevención, protección y promoción de los derechos de cada una de las personas, reconociendo la diversidad social y la especial protección que debe otorgarse a los sectores más vulnerables. Hay política de derecho humano si se comienza y prioriza siempre a los que menos tienen, a los que más necesidades tienen y son los sectores más vulnerables.

Pero la segunda finalidad que venimos a incorporar y es el desafío de estos tiempos en la república, consiste en promover mecanismos en la propia sociedad para que se haga cargo de aquella porción de la realización de los derechos humanos que le corresponde, activando ese compromiso social que nace de pensarnos y sentirnos parte de un proyecto humanitario. Nuestro compromiso y nuestra indiferencia ofenden a nuestra propia humanidad. Debemos ser conscientes de ello cada uno de nosotros.

Con el gobierno nacional, con los gobiernos municipales, con el Congreso nacional, con los concejos deliberantes, con la Legislatura de la provincia del Neuquén, tenemos las ganas, la necesidad y la obligación de demostrar que entre todos podemos construir soluciones, sumando y multiplicando respuestas en la agenda del fortalecimiento de los derechos de nuestros conciudadanos.

Y a la hora de enfrentar distintas dificultades, por ejemplo en esta instancia de un momento económico complejo y difícil, es necesario que todos tengamos una actitud de solidaridad para construir, a partir de la idea de cada uno, una visión consensuada de ese todo, en el cual, como dijo Gustavo, no es que las partes pierden identidad, cada parte contribuye al fortalecimiento de ese todo. Y en esa imagen consensuada, poder llevar adelante una planificación acordada que dé paso a una acción conjunta, de responsabilidad y esfuerzo compartidos.

Este escenario es el que el gobierno de la provincia está llevando adelante no tan solo para que sea lo que se instrumente puertas adentro de la provincia, sino para garantizar lo que nuestra gente nos pidió, lo que nuestra gente nos reclamó, en lo que nuestra gente cifró sus expectativas y esperanzas en nosotros: una real y efectiva participación. En esa real y efectiva participación, estamos convencidos que tenemos que hacerlo mirándonos unos a otros y de las distintas miradas, escuchándonos unos a otros sobre la base del diálogo y la convivencia. Pero también estamos convencidos de que en ese camino llegó el momento de enfrentar el desafío de construir una sociedad cada día más justa y equitativa, a partir del trabajo activo de cada actor, de cada ciudadano, de cada institución. Es la manera de honrar el pasado. A ese pasado hermoso, nuestro agradecimiento por brindarnos las herramientas y las enseñanzas, los valores de vida para profundizar el desarrollo de la provincia y de la Patria.

Nosotros acabamos de enviar un proyecto de ley de reforma política, al código electoral provincial. Acaba la Legislatura de sancionar una ley de la impersonalidad en la función pública. Está la Legislatura debatiendo la creación del Defensor del Pueblo provincial. Está la Legislatura llevando adelante el debate de la accesibilidad obligatoria a la información pública. Ha sancionado la Legislatura una ley histórica: la Ley de Trashumancia. Quiero decirles que hemos avanzado y hay mucho más para avanzar, de frente y para adelante.

Y en ese camino comparto plenamente lo que decías, no hay disquisiciones políticas, no hay banderías, ni camisetas políticas. Hay una sola camiseta: la de la argentinidad. Y en esta estamos todos comprometidos a demostrarnos que nuestra patria tiene una oportunidad de crecimiento y desarrollo de la mano del desarrollo social.

Decía Alicia: entregamos viviendas, fortalecemos el sistema de salud y educación, pero siempre haciendo foco en el desarrollo de cada argentino. Por eso este proyecto, este convenio, no es uno más. Este convenio es fruto del trabajo de un montón de personas, de la patria y del país, pero también de Neuquén. Aquí en Neuquén hay neuquinos que han entregado la vida para defender los derechos humanos, que se la han jugado por esto que recibimos y prometimos en la campaña, y que en estos siete u ocho meses lo estamos logrando: fijar la mirada, detenida y atentamente en las verdaderas necesidades del otro; construir sobre la base de la opinión y el desarrollo del otro.

Ese es el camino y en esa línea, este convenio. Comprometemos desde el gobierno de la provincia todo nuestro esfuerzo, todo el recorrido y el oficio de personas que han entregado la vida a este trabajo de los derechos humanos. Nos sentimos plenamente identificados en estas palabras que el Papa nos convoca y nos desafía, y que este convenio viene a darle el marco para definitivamente decir: sí, acá estamos, vamos de frente y para adelante trabajando en equipo.

Muchas veces se busca en el gobierno, en el reclamo, la solución a un problema existente. Y quiero trasmitirles que cuando construimos las soluciones en equipo, cuando pasamos a la acción de una respuesta consensuada, no tengo dudas que producimos, como lo dije el 1º de marzo, que producimos cambios estructurales. Quizás vayamos un poco más lento, pero siempre vamos a llegar mucho más lejos.

Cada uno en su trinchera. El senador y dirigente gremial, en la defensa de los legítimos derechos de los trabajadores de la actividad hidrocarburífera. Estamos en una situación compleja. Requiere, por ejemplo en este tema, el abordaje y el desarrollo de un plan integral de desarrollo energético federal. Un gran acuerdo. Tenemos la oportunidad; es el momento de llegar a un gran acuerdo. Operadoras, empresas de servicios, sindicatos, gobierno nacional, gobierno provincial, gobierno municipal. ¿O alguien pretende, sostiene y piensa que se puede salvar solo a costa del que está en el costado? Esta posibilidad de ser la Argentina que nos merecemos, que podemos y queremos, depende de un trabajo colectivo y respetuoso, en sintonía, sobre la base de escucharnos, multiplicar e ir para adelante en soluciones y propuestas.

Yo estoy convencido que nos espera ese porvenir y ese futuro. Y a todos lo que han luchado y entregado la vida en la defensa de los derechos humanos en la provincia de Neuquén y en la Patria, no hay más que agradecerles y rendirles homenaje con coherencia en los hechos. Lo que han hecho, lo hicieron para que nosotros podamos profundizar ese camino. Vamos para adelante. Felicitaciones por el convenio.