Daniel D´Esposito y Pablo Rubiolo fabricaron una pegadora de cinta para placas de yeso muy requerida en el ámbito de la construcción.

Dos innovadores neuquinos desarrollaron una herramienta que permite pegar cinta para la construcción en seco. Se trata de Daniel D´Esposito y Pablo Rubiolo, quienes se presentaron a una convocatoria pública de la subsecretaría del Copade y obtuvieron parte del financiamiento que necesitaban para concretar la pegadora de cinta para placas de yeso.

La operatoria se financió con fondos provenientes del recupero de créditos otorgados años atrás mediante la Ley Nacional 23.877 de Promoción y Fomento de la Innovación Tecnológica. Tuvo un periodo de gracia de tres años para los proyectos dedicados al desarrollo tecnológico y estableció ciertas pautas para acceder al financiamiento. Entre ellas, que habría un monto máximo a financiar por proyecto (de hasta 60.000 pesos) y que la cifra solicitada no podría exceder el 70 por ciento del costo total del proyecto, siendo el beneficiario quien debía aportar la suma restante.

En esta convocatoria, impulsada en 2012, el Banco Provincia del Neuquén (BPN) ofició como agente financiero y la Fundación para el Desarrollo Regional de la Universidad Nacional del Comahue (Funyder) evaluó las iniciativas presentadas. La metodología de entrega fue mediante concurso público de proyectos para asignar los recursos de la mejor forma posible.

Daniel D´Esposito y Pablo Rubiolo se dedican a la construcción. El primero es “durlero” y el segundo, ingeniero. Se asociaron para desarrollar esta herramienta y están decididos a comercializarla.

El monto total del proyecto fue de 101.002 pesos. El ministerio de Desarrollo Territorial, a través de la subsecretaría del Copade aportó 49.233 pesos y el resto fue aportado por los innovadores. El monto se utilizó para armar un taller, estanterías, comprar materiales (aluminio), máquinas herramientas -como cortadora, amoladora, plegadoras- y bancos de trabajo. También pudieron crear su página web y pagar gestiones contables y administrativas.

Al ser consultados sobre la importancia que tiene disponer de esta herramienta, D´Esposito y Rubiolo indicaron que al utilizarla se realiza la tarea de cuatro a seis veces más rápido que con espátula. Además, “nuestra pegacinta cuesta unos 150 dólares en Estados Unidos y 1.800 pesos aquí. Es un valor mucho más apto para el mercado local”, comentaron.

Tanto por el costo como por el tiempo que se ahorra al utilizarla, la herramienta generó gran interés entre los constructores en seco de la región. “El 90 por ciento de los `durleros` que la ven nos piden comprarla y saber cuándo la lanzaremos al mercado” indicaron y agregaron que la ventaja radica en que la herramienta aplica cinta de papel y masilla en un solo paso.

Un prototipo de la herramienta fue expuesto en Neuquén Innova 2012, la muestra provincial de inventores e innovadores que organiza el gobierno provincial a través del Copade. Allí manifestaron su intención de patentar un modelo de utilidad, una mejora y actualmente están en vías de definirlo. Ya registraron en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial el nombre de la marca: “Masillar Mas”.

Aunque ya se terminó el proyecto por el cual obtuvieron el crédito, siguen pensando en desarrollar nuevos productos para el sector de la construcción en seco. “Tuvimos que trasnochar y transpirar para lograrlo. Pero hoy somos la primera fábrica de herramientas de este tipo en Hispanoamérica y eso nos da mucho orgullo. Pensamos lanzar la mayoría de estos productos al mercado este año”, adelantaron.