Estudian la factibilidad del cultivo de olivo en el área de Añelo

mayo 18, 2011

Del informe realizado se desprende que alrededor de 2 mil hectáreas de esa zona son aptas para esta clase de cultivo. Se busca además crear un protocolo con recomendaciones de manejo que permita mitigar los problemas y las limitaciones climáticas y evitar algunas prácticas que no dieron resultados en otros lugares.

Esta mañana en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) de la ciudad de Neuquén se realizó la presentación del estudio Factibilidad de Incorporación del Cultivo del Olivo en el Área de Añelo. El informe fue financiado por el CFI y realizado por miembros de la cátedra de climatología y Fenología agrícola de la Facultad de Agronomía de la UBA y de la estación experimental agropecuaria del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) San Juan. La presentación estuvo a cargo de Facundo Vita, coordinador del estudio y del ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya.

El ministro Bertoya explicó que desde el Gobierno provincial se solicitó “a través del Consejo Federal de Inversiones, un estudio a especialistas, a técnicos que se dedican a la actividad olivícola en el país para que hagan un relevamiento de la capacidad de nuestros suelos”, con el fin de generar “un desarrollo adecuado de la planta de olivo y también de las condiciones del clima”.

Indicó que en la provincia existen “más de 100 hectáreas ya, que constituyen una cuenca olivícola”. Allí “se está extrayendo aceites que son de excelentísima calidad”, por lo que este estudio permitirá que “nuevas inversiones que se suman a las que ya están funcionando se ubiquen en los suelos y lugares adecuados para que el productor no fracase en su intento de producir olivo en la provincia de Neuquén”, explicó.

La zona de Añelo fue seleccionada debido a que en ese lugar una empresa privada comenzó con un desarrollo olivícola, por lo que se tomó como referencia para el estudio actual. Las mejores condiciones para este cultivo en la provincia se dan en “toda la zona de los departamentos Confluencia, Añelo y Pehuenches, que es la zona que entendemos tiene calidad de suelo y clima apropiado para el desarrollo adecuado para la olivicultura”, dijo el ministro.

Además de este estudio que financia el CFI se está financiando al sector con el programa de olivos y nogales de la provincia de Neuquén dependiente del Centro PyME-Adeneu. “Lo que se quiere evitar es que se hagan inversiones en la zona que lleven a un fracaso en la actividad al inversor privado”, dado que esta es una región límite para esta clase de cultivos. “Queremos el éxito de los que se dedican a esta actividad”, destacó.

Por su parte, el coordinador del estudio y técnico del INTA, Facundo Vita, consideró que el pedido del Gobierno de la provincia de Neuquén de hacer este estudio es “una decisión importante, que no se ha dado en otras zonas olivareras”. Explicó que el trabajo consistió en cuestión agro –climática, es decir, se verificó “si el cultivo se adaptaba a las condiciones climáticas y de suelo de la zona”, dijo.

Indicó que si bien “el olivo es una especie bastante plástica, tiene sus limitaciones en condiciones fundamentalmente de frío, hacia los polos. Y cuando uno piensa en olivo en zonas más tropicales hay otras limitaciones, como por ejemplo, la síntesis de aceite”, razón por la cual “siempre las zonas olivícolas en el mundo responden a una característica o condición climática particular”, aclaró.

Informó que del estudio surgió que “son un poco más de 2 mil hectáreas las que podrían ser cultivables”, lo que constituye el 50 por ciento, aproximadamente, de la superficie relevada. Destacó que de este suelo, “algunas partes presentan limitaciones y otras sin limitaciones” para el cultivo.

Vita aseguró que el próximo paso de este proyecto “es armar un protocolo con recomendaciones de manejo, porque es una condición bastante diferente de lo que es el olivo en otra zona”. De esta manera, dijo que el objetivo es “recomendar ciertas prácticas que ayuden a mitigar los problemas, a mitigar las limitaciones climáticas y también entender que la agricultura de aceite está planteada bajo cosecha mecánica y una serie de cosas que son errores que se han cometido en Argentina en el desarrollo de la olivicultura y que aquí no se deberían cometer”.

Estuvieron presentes, además, la coordinadora general del ministerio de Desarrollo Territorial, Yolanda Maiolo; el director provincial de Regulación, fiscalización y Sanidad Vegetal y Animal, José Andino; el coordinador de Política Frutihortícola, Roberto Clementi; el gerente del Centro PyME Adeneu, Facundo López Raggi; el director regional Patagonia Norte del INTA, Ernesto Andenmatten; y el director provincial de Cooperación Técnica y Financiamiento Productivo, Marcelo Soria Netto entre otras autoridades.

La presentación

Los expositores por parte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria fueron Facundo Vita, Germán Babelis y Eduardo Sierra. Al comenzar la presentación explicaron el contexto internacional de la olivicultura y realizaron un análisis de la industria olivícola en el país, explicando el crecimiento que experimento la actividad en los últimos veinte años, en provincias como Catamarca, La Rioja y San Juan y dividieron el porcentaje de la producción nacional, centralizado por Mendoza, que hacia fines de la década de 1980 tenía alrededor de la mitad de los olivos en Argentina.

La finalidad del estudio fue identificar, delimitar y clasificar áreas por su aptitud agroecológica para el desarrollo del cultivo de olivo en la zona de regadío del Lago Mari Menuco en el departamento Añelo. En tanto, los objetivos específicos fueron evaluar el régimen de adversidades agroclimáticas en el área seleccionada; elaborar un mapa de suelo de la zona de estudio; identificar sectores con perfiles de suelo y con un comportamiento de las heladas tal que permitan pronosticar un buen desarrollo y productividad del cultivo del olivo; y confeccionar un mapa de Aptitud de Cultivo para el área de estudio.

Para realizar el informe se tuvieron en cuenta especialmente las variables de riesgo de heladas (tipo, intensidad, frecuencia y época de ocurrencia); las condiciones de suelo y topografía; la disponibilidad de agua para riego; y otros factores limitantes (como el viento, lluvia, granizo y otros).

Durante el proceso de análisis e investigación se instaló una Estación Meteorológica Automática iMETOS, se recopiló información agroclimática y fisiográfica de la zona, se hizo una evaluación microclimática del régimen de heladas, elaboraron un mapa de suelo a nivel de semidetalle y se analizó y clasificó por aptitud de áreas según tipo de suelo y clima.

Además, en la presentación se mostró una tabla comparativa de las características agroclimáticas de Añelo con las diferencias y similitudes de otras cuatro localidades productoras de olivos (Sarmiento, Pocito, Junín y San Rafael).