Las primeras 150 casas se entregarán a mediados de abril. Desde ADUS-IPVU confirmaron que se entregaron 600 viviendas y que otras 1.300 están en ejecución.

El gobierno provincial entregará en los próximos meses tres planes de viviendas en Neuquén capital. Para mediados de abril está prevista la entrega de 88 viviendas en calles Linares y Copahue y otras 60 casas en el sector Z1, en tanto que más adelante se entregarán otras 155 viviendas en las 127 hectáreas, en el barrio La Sirena.

El titular de ADUS-IPVU, Marcelo Sampablo, señaló que de las 1.900 viviendas que se encontraban en ejecución ya se entregaron 603. “De las 1.300 restantes la mayoría se entregará en el transcurso de este año”, aseguró y adelantó que “se está trabajando para licitar más viviendas y mantener el nivel de ejecución”. En ese sentido, dijo que se aguarda que Nación “nos comunique la no objeción técnica de 474 viviendas para poder licitarlas rápidamente”.

Indicó que la mayoría de las viviendas se construyen a través del programa federal Techo Digno, “con una cofinanciación de la Provincia que oscila entre el 20 y el 40 por ciento”, según el plan. Explicó que también con fondos provinciales se hacen obras complementarias y nexos de infraestructura, como ocurrió con el plan de Senillosa, que fue habilitado sin la red de gas porque no existía la factibilidad técnica en ese momento. “Esperamos que en cuatro meses podamos finalizar el nexo para que esas 120 viviendas puedan estar conectadas a la red”, señaló.

En breve se entregarán 88 viviendas en Linares y Copahue y otras 60 en Z1.

El funcionario detalló que la ADUS aporta los fondos para la construcción siempre que haya una entidad intermedia como una cooperativa o un municipio, que son los que contratan la obra, siendo el organismo provincial el que financia mediante créditos individuales a cada beneficiario, que tiene que cumplir con los requisitos exigidos en la ley 2639.

El Registro Único Provincial de Vivienda (Ruprovi), que tiene 18.000 inscriptos, permanece abierto, pero “estamos trabajando en algunos cambios para poder segmentar la demanda”, explicó Sampablo. Dijo que, por ejemplo, “se necesita saber si esa persona está dispuesta a vivir en un departamento o no, para que luego no se produzcan problemas con el uso de espacios comunes o la conformación del consorcio”.

“Hay lugares del interior de la provincia donde es prácticamente imposible hacer departamentos, pero en Neuquén capital es necesario densificar y construir más en propiedad horizontal”, remarcó.

Indicó que mucha gente que está inscripta en el Ruprovi ya solucionó su problema habitacional “pero no nos enteramos, por lo que la idea del gobierno nacional es trabajar en conjunto con los institutos provinciales de vivienda”. Sobre la segmentación de la demanda señaló que servirá, entre otras cosas, para determinar qué cantidad de personas están en condiciones de pagar una cuota más alta, “de 6 o 7 mil pesos a valores de hoy”.

“Lo que se busca es conseguir en el sistema bancario otro tipo de financiación, con algún nivel de subsidio en el capital o la tasa de interés para que la clase media pueda acceder a esas casas y dejar liberado el cupo de financiación estatal para sectores de menores recursos”, explicó.

Comentó que “la necesidad de viviendas siempre excede la capacidad presupuestaria del Estado, por lo que hay que buscar otras fuentes de financiamiento, pero sin la segmentación de esa demanda es muy difícil ser justos en la adjudicación”. En este sentido, remarcó que es importante controlar el nivel de inflación “para que la tasa de interés sea pagable y que la gente se pueda convertir en sujeto de crédito”.

Sampablo adelantó que “se está trabajando para licitar más viviendas y mantener el nivel de ejecución”.