Lo hizo el Subcomité de Respuesta a Emergencias y Gestión de Seguridad del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM). Fue por las intervenciones ante los desastres naturales e incidentes ocurridos en la provincia.

En mayo, la dirección provincial de Defensa Civil participó de la reunión de normalización del subcomité de Respuesta a Emergencias y Gestión de Seguridad del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM).

Durante el encuentro, la titular del organismo provincial, Vanina Merlo, y el director de coordinación, Emilio Arias, expusieron acerca de los acontecimientos recientes en los que se intervino y las experiencias recogidas.

La presentación abordó las emergencias por desastres naturales e incidentes que ocurrieron últimamente en la provincia, refiriéndose al caso de la lluvia de cenizas volcánicas en Villa La Angostura; los incendios forestales en la zona de Aluminé y Moquehue; la evacuación en Caviahue-Copahue ante la inminencia de una posible erupción del volcán Copahue; y el último evento de copiosa lluvia y consiguientes deslaves de lodo y agua que azotaron la ciudad de Neuquén.

Los miembros presentes en el encuentro dejaron constancia en el Acta de la reunión de la exposición y destacaron “la importancia de haber contado en la provincia con medios que permitieron una alerta temprana sobre el posible desastre”, hecho que permitió que “tanto las autoridades, como la comunidad en general, estuvieran preparadas. Así, se atenuaron las consecuencias, se logró evitar víctimas fatales y se facilitó la recuperación”, indica el documento.

Además, se resalta “la importancia de haber aplicado sistemáticamente y en la práctica, las normas IRAM-NFPA 1600 Manejo de desastres, emergencias y programas para la continuidad de las actividades e IRAM-NFPA 1561 Sistema de manejo de incidentes para servicios de emergencia. Ello le facilitó a Defensa Civil la gestión de estos eventos en todas sus etapas, el antes, el durante y el después”.

También se hace referencia a “la importancia de haber contado para un mejor manejo de las emergencias (como ambas normas mencionan), con la colaboración de los líderes de las comunidades de pueblos originarios de las zonas afectadas y con la participación activa de sus integrantes, (caso del incendio forestal y evacuación del poblado por posible erupción del volcán)”.

Y por último destacan la “constitución del Comité Operativo de Emergencias (COE) en un sitio específico adecuado al lugar de la emergencia, para la coordinación exclusiva de las actividades operativas durante los eventos”.