Confirman que Chihuido encabeza el plan nacional de obras hidráulicas

noviembre 24, 2009

El secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, ratificó que la construcción de la presa sobre el río Neuquén “es la primera obra” a ejecutar según las previsiones del gobierno nacional. Lo dijo este martes, acompañado por el gobernador Jorge Sapag, durante un diálogo con periodistas.

Este martes 24 de noviembre, al concluir la apertura de 122º reunión plenaria del Consejo Federal de Energía Eléctrica (CFEE), el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, confirmó que la presa Chihuido I “es la primera obra del plan” de inversiones en infraestructura hidráulica del gobierno nacional. El funcionario hizo estas declaraciones acompañado por el gobernador Jorge Sapag, durante un diálogo que mantuvieron ambos con periodistas de la región.

“El mandato que nosotros tenemos es de agotar todas las instancias para que efectivamente, para la condición en que se encuentra esta obra de avance en cuanto a oferentes, en cuanto a trabajos realizados, efectivamente sea la primera obra del plan”, informó Cameron.

El gobernador, en tanto, recalcó que es fundamental que la provincia y la Nación trabajen coordinadamente para licitar la construcción de Chihuido. Sostuvo incluso que “sin los avales, las inclusiones en el presupuesto y la integración por parte de Nación de esta comisión de análisis y adjudicación, sería imposible analizar la obra”.

A continuación, se transcribe el diálogo completo que mantuvieron con los representantes de medios de prensa:

– Periodista: Tengo entendido que en el proceso de adjudicación de Chihuido, mientras se trabajaba en ese tema, en el proceso de licitación y adjudicación, se estaba discutiendo también el ingreso de Chihuido en el programa nacional de obras hidroeléctricas, para plantear el tema del repago de las inversiones. ¿Se definieron esas situaciones? ¿Chihuido está incluida? ¿Cuáles es la situación concreta?

– Daniel Cameron:Ustedes saben que hace aproximadamente unos diez días, la secretaría de Energía libró la resolución que marca el plan nacional de obras hidráulicas. El plan nacional de obras hidráulicas está compuesto inicialmente por cinco obras, que exactamente son: Chihuido, Cóndor Cliff y Barrancosa y Los Blancos. Y si bien este es un primer conjunto de obras, que son las que se tienen más definidas para su ejecución, lo que pretende ese esquema es ser un esquema permanente donde se irán integrando los 9500 megavatios hidráulicos que habrá que desarrollar en Argentina de aquí al año `25 o `26. Con lo cual la respuesta concreta es que Chihuido es parte de esa y yo diría que es la primera obra que está encabezando el conjunto.

– Periodista: En los próximos 60 o 90 días, ¿hay una fecha tope para decir: a partir de ahora arrancamos? ¿El gobierno tiene un límite? ¿Fin de año? ¿Primer trimestre del año que viene?

-DC: Yo creo que en esto de las obras hay situaciones físicas y situaciones políticas o económicas. La decisión física nos estaría diciendo que nosotros tenemos cuanto antes tomemos la decisión, porque sino estaríamos perdiendo un año, fundamentalmente en las primeras obras que son de desvío del río y demás, que si nos pasamos del tiempo en que podemos hacerlo, inexorablemente hay que pasar un nuevo ciclo, que es un año. Con lo cual esto sería un problema para nosotros.

La segunda cuestión, respecto de las expectativas. Si bien en estos momentos se están terminando de hacer los últimos estudios, va a haber una gran tormenta de ideas entre la comisión que ha estado trabajando donde el propio hermano del gobernador (en referencia a Elías Sapag)… particularmente esta es una comisión que nosotros hemos pretendido, en el ánimo del federalismo, que tenga mayoría provincial. Esto se estaría terminando de discutir sobre lo que resta del año. Y la realidad es que si bien no hay una decisión tomada, digamos que estamos construyendo un plan donde ésta es la primera obra. Es decir, sería muy difícil renunciar en la primera obra. Con lo cual esto no es una definición, pero el mandato que nosotros tenemos es de agotar todas las instancias para que efectivamente, para la condición en que se encuentra esta obra de avance en cuanto a oferentes, en cuanto a trabajos realizados, efectivamente sea la primera obra del plan.

– Periodista: ¿Al gobierno provincial le satisfacen los aportes que hará eventualmente Nación respecto del porcentaje de inversión?

– Jorge Sapag: Sin ninguna duda la participación de Nación y sin los avales, las inclusiones en el presupuesto o la integración por parte de Nación de esta comisión de análisis y adjudicación, sería imposible analizar la obra. La provincia no tiene la fortaleza de la república. Por eso tenemos que trabajar coordinadamente.

– Periodista: Hay un tema pendiente para todas las provincias patagónicas o provincias generadoras de energía en general y de hidrocarburos en particular, que tiene que ver con el tema de las tarifas. En definitiva, ¿cuánto reciben las provincias por estas tarifas? Unas tarifas que están congeladas hace mucho tiempo y que no están acorde a los precios internacionales, particularmente el tema del gas.

– DC:Yo diría, para ponerlo en su orden del real análisis que están haciendo la provincia y Nación: no es un problema de tarifas, es un problema de valor boca de pozo inicialmente. Esto es un tema sobre los que… particularmente sobre el gas, se ha avanzado hará unos 60 o 90 días, donde provincias y Nación acordamos aumentar parte del costo del gas domiciliario, pero a costa del tesoro nacional, donde el tesoro nacional está poniendo esos recursos. Por eso le digo que es un problema de valor boca de pozo, que puede tener o no arrastre en tarifas.

También ustedes saben de un decreto que generó el uso de determinados cargos que había puesto el Estado Nacional. Bueno, en este punto de vista, yo soy autoridad de aplicación sobre el ejercicio del cumplimiento de esas obligaciones. El Estado Nacional religiosamente viene cumpliendo con esos mayores ingresos para el sector productor. Y en estos momentos hay una comisión que está integrada por representantes provinciales, nucleados en Ofephi (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), y representantes del ministerio de Planificación Federal (Inversión Pública y Servicios de la Nación), donde parte de esos componentes son de la secretaría y otros representantes del propio ministerio, donde están dialogando sobre los futuros pasos a tomar, fundamentalmente en el recorrido de los valores de boca de pozo en distintos segmentos de usuarios de la población.

Quiero decirle también, yo no lo comenté antes, pero uno de los importantes aumentos en los recursos del sector fue incluso generar un recorrido de precios en el gas de generación, que como yo soy también quien emite esos instrumentos le puedo decir que Nación los está cumpliendo exactamente en la medida que se comprometió a hacerlo. Es decir, venimos mensualmente fijando los precios…

– Periodista: ¿Eso tiene que ver con …?

DC: A ver, en realidad cuando Argentina discutió con la hermana república de Bolivia los precios de transferencia de gas, las cosas volvieron a repetirse con Bolivia. Argentina nunca tuvo relaciones económicas de interés. Cuando digo interés me refiero a la defensa comercial, al regateo del precio.

El precio de gas de Bolivia fue un precio político, decidido por las máximas autoridades nacionales. Esto no quiere decir que el precio de Argentina puede ser mayor o menor. Lo que quiero decir es que cuando se analizaron, nosotros analizamos varios contratos de gas natural líquido realizados entre partes. En cuanto al valor boca de pozo, nos encontramos con valores de pozo de 50 centavos, de 80 centavos, de 1,50. Es decir, nos mostraba claramente que el gas natural no es un commodity en el mundo todavía. No hay un ámbito o un lugar geográfico donde se arbitren precios.

Lo que uno podía apreciar es que cada uno de los dos contratantes veía sus necesidades, veía sus beneficios y en función de esos beneficios que cada uno: uno en explotar y hacer económico su yacimiento, otro en sustituir algún combustible o alguna alternativa… con lo cual nosotros tomamos una apreciación de lo que Argentina, desde el punto de vista técnico, probablemente le tenía que pagar a Bolivia. Argentina pagó más que ese valor y fue una decisión de los mayores rangos nacionales -tanto argentino como boliviano-. Es más, en esa decisión múltiple incluso participaron otros presidentes de América del Sur, como el presidente Lula de Brasil, el presidente (Hugo) Chávez de Venezuela. Y la realidad es que yo creo que la Argentina decidió como siempre, mirando a Bolivia como un país hermano y que necesitaba resolver de la mejor manera una situación e hizo lo que pudo para ayudarla en ese sentido.

Vamos a suponer hipótesis nada más. Si realmente la extracción de hidrocarburos diera beneficios razonables, que de eso se trata, se trata de que cada persona jurídica que desarrolla una actividad económica tenga un beneficio razonable, fueran del orden de la mitad o de dos terceras partes de Bolivia, esos serían los precios justos, porque la realidad es que cuando uno mira el abastecimiento de la Argentina y suma los ingresos de Bolivia o los propios ingresos de gas natural líquido que lo hemos hecho estos dos últimos inviernos por el puerto de Punta Alta, de Ingeniero White, en realidad hemos importado el 6 por ciento del gas que consume la Argentina y a su vez hemos estado exportando por necesidades básicas a la república de Chile en abastecimiento de los residenciales, que les generaría un problema bastante importante no poder resolver. Argentina en definitiva es importador del 3 por ciento. Si realmente la actividad de producción en Argentina se pudiera resolver con ganancias razonables, vuelvo a repetir, para quienes tienen la responsabilidad de ejercer esa función en valores menores no resultaría del todo justo que la población, la industria o los distintos sectores de la economía paguen valores mayores por una referencia por un volumen adicional que el 2 por ciento de un todo que es el restante 98 por ciento y pondría al país en una situación no competitiva, vuelvo a repetir, siempre y cuando también los ingresos que se tuvieran las provincias pudieran tener sus recursos, las compañías ganar lo que verdaderamente tienen que ganar y en un ámbito donde se realicen no solo el desarrollo de los volúmenes del flujo sino también las inversiones en exploración que necesariamente son los que le dan continuidad a ese tipo de inversiones.

– Periodista: Si bien es cierto que nosotros tenemos un período por delante de proyección económica que parecería indicar que 2010 va a ser un año de reactivación y da a suponer que no va haber un salto cuantitativo importante en la demanda de energía en función de lo que pudo haber sido después del 2001, 2002, 2003, 2004 y el bache que se ha generado en la actividad… y frente a una mirada optimista de recuperación en el sector ¿La producción de energía está acorde con la posibilidad de una mayor demanda?

– DC: Nosotros este año estábamos preparados para seguir creciendo al 8 por ciento y la realidad es que como la naturaleza en algún momento nos castigó. Por ejemplo en el año 2007, donde dos de las tres cuencas hídricas responsables del abastecimiento de energía hidráulica del país estaban con problemas de sequías relevantes. Hoy en este momento tenemos al río Uruguay de 5000 metros cúbicos por segundo de agua (m3/s). Está con 30 mil m3/s de agua, con lo cual tampoco es bueno porque el río Uruguay es malo con poca agua y con mucha, porque la costa de restitución se levanta y le sacamos poca energía pero entre poca y mucha es preferible mucha. Y prácticamente los últimos 60 días  Yaciretá, que es un río de casi 13 mil m3/s de agua, ha estado operando de 20 a 30 mil m3/s y esto hace que Yaciretá, que cuando nosotros tomamos la responsabilidad estaba en 76 metros de cota ,ahora esté con 80 metros y nos quedan los últimos tres metros para terminar con esa que suponemos que lo vamos a poder hacer en los próximos 12 a 14 meses.

Argentina tiene tomada decisiones hasta el año 2012, donde los ingresos que van a a venir de potencia garantizan absolutamente, salvo algún evento extraordinario como en Japón que dejó varias centrales hidroeléctricas fuera de servicio o de un crecimiento que estuviera fuera de regla del 10 o el 12 por ciento, pero hoy y el verano y el invierno que viene y los próximo sdos, Argentina está cubierta y está dándonos un espacio para tomar las mejores decisiones proyectando con una mirada al año 2025 y 2030, donde este plan hidráulico y el plan nuclear empiezan a formar parte de ese conjunto de decisiones. Y, si bien estamos terminando de cumplir el plan de transición que suponíamos que iba a ser del 2004 al 2008, que va ser 2004-2010 porque se nos metieron en el medio crecimientos del 9 por ciento que nos sacaron un poco de cuadra, vamos hacia una Argentina que va camino a cambiar su matriz energética, con las responsabilidades del caso.

Argentina tiene una matriz de 88, 90 por ciento de hidrocarburos y en el ’25 o ’30 llegaremos con una matriz de 72 por ciento. Es decir, esto no es ni exageradamente mucho, pero tampoco es poco para un mundo que en los últimos 50 años ha estado funcionando a 90 por ciento de matriz energética en materia de hidrocarburos. Creo que es una meta razonable, una meta que no la hemos puesto como condición. Estamos tomando decisiones en función de cumplimiento de la obligaciones que nos pone la ley de energía renovable, con la cual en el año 2016 vamos a poder tener un 8 por ciento de la energía de ese origen, donde nos hemos auto imitado en la propia ley, diciendo que desde el punto de vista de las represas hidráulicas van a poder ser consideradas energía de ese porcentaje centrales de menos de 30 megavatios, con los cual son centrales de pasada, en los que no hay ningún margen de discutir, como uno discute los beneficios de la renovabilidad de la energía, algún otro daño ambiental de preocupación de territorio y demás. Si hoy nosotros permitiéramos entrar todos nuestras represas hidráulicas que están produciendo energía, hoy ya estaríamos cumpliendo con ese 8 por ciento.

– Periodista: El tema de las tarifas, ¿como vienen en 2010? Teniendo en cuenta muchas criticas que recibieron, cuando se tentó el tema de los subsidios, ¿como viene el 2010, se va a ratificar?

– DC:Yo les voy a contar en números y análisis que nosotros hemos realizado de esa discusión. Cuando la presidenta tomó la decisión, de postergar y suspender temporalmente esas tarifas, había parado el 96 por ciento de lo que les tocó aumento. Con esto que quiero decirles; está comprobado absolutamente, que estamos afectándoles el gas a menos del 8 por ciento, hemos comprobado en la realidad que hemos afectado a menos del 11 por ciento de la gente en energía eléctrica. Nos hemos dado una obligación en estos 120 días, y ya la estamos cumpliendo en un 60 por ciento, de ir a visitar a cada uno de los involucrados, de ver quien es la persona, como es el hogar.

Porque la respuesta que yo di, a Diputados y Senadores cuando me tocó ir a charlar este tema el Congreso, la verdad que nosotros en 7 años no hemos perjudicado ni ha sido nuestro interés perjudicar a personas que no tengan capacidad de pago. Sería estúpido tomar una decisión, fundamentalmente para un gobierno que lleva un proceso de 6 años y le resta, más allá de que son dos presidencias, nos restan dos por concluir, ir a buscar hoy a los que nunca fue nuestra intención buscar. Por lo cual, si ustedes miran claramente lo que se ha hecho, no en tarifas, porque lo que se está bajando son subsidios, el Estado está pagando las tarifas que los generadores tienen que perseguir para poder dar con su servicio.

De hecho, cuando se ha estado diciendo que estábamos en una permanente crisis, la realidad es que el sector bancó el crecimiento de la Argentina y a esos generadores ha sido el país quienes los han compensado. En consecuencia, si ustedes me dicen hoy cuál es el punto de vista, no hay. El tema tarifa no es tema. El tema es si los subsidios van a ser sostenidos o no van a ser sostenidos, y la realidad es que para que ustedes tengan una idea, en el sector energético que hay en el país, va a cerrar habiendo aportado al sector unos 12 mil millones de pesos. El punto está en tener en claro, si parte de la sociedad puede soportarlo o no.

Porque ustedes apreciaron que nosotros fuimos resolviendo. Primero les dimos una gran competitividad a nuestra industria, teniendo claramente tarifas excesivamente competitivas respecto de cualquier vecino. La segunda cuestión: se puede discutir si el mecanismo de los subsidios fue bueno, si podría haber sido mejor o si podía haber sido más identificado. Bueno, hemos trabajado en muchas direcciones, a lo mejor en alguna nos equivocamos o en alguna lo podríamos haber hecho mejor.

Pero la realidad es la que después ustedes conocieron. Cuando nuestra industria, que exportaba a una relación de tres a uno o que, si estaba en el mercado interno, tenía mejores precios por el IPIM (Índice de Precios Internos al por Mayor) de precios mayoristas o minoristas, en el crecimiento de valores que se dieron. Bueno, se les empezó a pedir que, así como sus ingresos se habían incrementado, también empiecen a asumir parte de sus costos. Ahora a esos costos el público, por ahí, o los medios les dicen tarifas. Y no, el precio estaba pagándose. El punto es si el Estado se iba a hacer cargo de más o de menos.

Y yo quiero decirles que en algunas tarifas de gas, particularmente en la Patagonia…. Y cuidado que esto no es ningún privilegio, porque lo que se busca es que el habitante patagónico tenga posibilidades de vida iguales que el resto de los habitantes de la Nación.

Obviamente, en una misma casa en Buenos Aires o en Tierra del Fuego, en invierno, claramente la de Tierra del Fuego consume 20 veces más, pero por las razones medioambientales. En las que hay GLP (Gases Licuados de Petróleo) por redes, el Estado está pagando el 95 por ciento de la factura y el usuario paga el 5 por ciento. Y en las de gas natural, el promedio que tenemos es que el Estado paga el 65 por ciento y el usuario paga el 35. Por lo cual, yo creo que en todo momento se van a buscar equilibrios razonables. No van a haber sorpresas.

Y tal vez, aunque no es tan sencillo ir a ver o a identificar. Porque el usuario es un número masivo de personas que se dan circunstancias de que, a veces, una vida activa fue muy buena y cuando llega la jubilación uno está en una casa que cuesta pagarla. Es decir, se dan situaciones donde, por necesidades, una familia ocupa un terreno y vienen llegando más familias que ocupan lo mismo y están todos en un mismo medidor. Hay un sinnúmero de situaciones que merecen ser analizadas. Y, vuelvo a repetir, no hay interés por parte de este gobierno de ir a buscar a una persona para reclamarle que pague algo que no lo puede pagar, porque no tiene sentido.