En ese sector el uso de la capacidad instalada en agosto fue del 75,4 por ciento, casi 11 puntos superior al de todos los sectores de la industria.

Gracias a una mayor producción de crudo, en particular en la formación geológica Vaca Muerta, la utilización de la capacidad instalada de refinación de petróleo volvió a crecer en agosto pasado, al llegar al 75,4 por ciento; un 3,3 por ciento más que en julio y un 6,3 por ciento más que el mismo mes de 2020. A nivel nacional, el promedio de uso de todos los sectores de la industria fue el de 64,4 por ciento.

La información surge del informe de “Utilización de la capacidad instalada en la industria” que mensualmente elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) con datos de agosto de este año.

La refinación de crudo tiene relevancia para la provincia por la refinería que la empresa YPF tiene en Plaza Huincul; y por el incremento en la producción de crudo, que en agosto pasado fue de 198.641 barriles por día, lo que representa una suba interanual del 24,33 por ciento, registrando además una suba acumulada en los primeros ocho meses del año la suba del 21,03 por ciento respecto de igual periodo de 2020.

En el país

En agosto de 2021, la utilización de la capacidad instalada en la industria exhibe un nivel de 64,4%, superior al registrado en agosto de 2020 (58,4%). Los bloques sectoriales que presentan niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general fueron industrias metálicas básicas (80,1%) productos minerales no metálicos (79,8%), refinación del petróleo (75,4%) papel y cartón (72,4%) y productos alimenticios y bebidas (65,7%).

Los bloques sectoriales que se ubicaron debajo del nivel general son sustancias y productos químicos (63,5%), productos del tabaco (60,7%), edición e impresión (57,4%), productos de caucho y plástico (56,0%), metalmecánica excepto automotores (55,3%), productos textiles (54,4%) y la industria automotriz (47,7%).

El indicador de la utilización de la capacidad instalada en la industria mide la proporción utilizada de la capacidad productiva del sector industrial. Para su cálculo se tiene en cuenta cuál es efectivamente la producción máxima que cada sector puede obtener.