El acto de apertura de sobres se realizó este mediodía, en las instalaciones del ministerio de Economía e Infraestructura. El proyecto tiene un presupuesto oficial que supera los 62 millones de pesos.

Se realizó hoy el acto apertura de sobres correspondiente a la licitación para construir el búnker en el que funcionará el acelerador lineal de partículas adquirido por la provincia, para el tratamiento de pacientes oncológicos en el hospital Castro Rendón de la ciudad de Neuquén.

El acto se desarrolló en las instalaciones del ministerio de Economía e Infraestructura, ubicado en La Rioja 229 de la capital neuquina; con la presencia del subsecretario de Obras Públicas, Ricardo Esteves; el director del hospital, Adrián Lammel, y el jefe del departamento de Servicios Médicos del hospital, Román Andrés.

El acto se desarrolló en las instalaciones del ministerio de Economía e Infraestructura, ubicado en La Rioja 229 de la capital neuquina.

El proyecto tiene un presupuesto oficial de 62.882.892 pesos y un plazo de ejecución de 270 días. En la oportunidad, se presentaron tres ofertas, a cargo de MCON-ARCO SRL, Dinale y Quatro.

Luego del acto, el subsecretario Esteves señaló que “con la concreción de esta obra estamos dotando al sistema de salud de un elemento muy importante, que viene a reemplazar la ex bomba de cobalto que teníamos en el hospital Castro Rendón”.

Expresó que “se presentaron tres ofertas, que cumplen con las expectativas que teníamos en cuanto a las exigencias de la empresa que tenía que participar”, y comentó que “ahora habrá un trámite administrativo de los organismos de control”.

Esteves explicó que “el proyecto fue muy complejo, se debió tener mucho asesoramiento de organismos específicos como la Autoridad de Regulación Nuclear y el Invap, que permitió acordar un proyecto que tiene paredes que oscilan el hormigón entre 1,50 y 2,50 metros de espesor”. Además, destacó el trabajo conjunto con el área de Salud.

Por su parte, el director del hospital, Adrián Lammel remarcó la importancia de la obra para todo el sistema de salud y manifestó que “venimos trabajando hace tiempo con los profesionales de arquitectura, del servicio de radioterapia, médicos y con el personal de Obras Públicas”.

Sobre la obra, remarcó que “no es solamente un búnker, es un edificio que viene a generar una mejor atención, porque hay aumento de consultorios, mejores salas de espera y sectores para poder realizar residencias”.

En este sentido, el director del hospital explicó que “la morbi mortalidad en Neuquén de las primeras causas son los tumores; el cáncer. Entonces, este aparato -el acelerador lineal de partículas- viene a reemplazar al anterior que es la bomba de cobalto. Es un equipo mucho más seguro e importante para el tratamiento del cáncer”.

Proyecto

El búnker es un espacio geográfico donde se instalará el acelerador lineal de partículas (tecnología de última generación para el tratamiento de pacientes oncológicos), cuya función es garantizar la seguridad tanto de los pacientes como de quienes trabajan en el lugar y el exterior.

Planteada la necesidad de una nueva ala para el acelerador lineal, se pensó en un proyecto que sea integrador entre el sector de quimioterapia, en edificio existente, y el sector de radioterapia, en el nuevo edificio.

El proyecto para el nuevo búnker se ubica en la esquina de las calles Alderete y Santa Fe. La obra de ampliación será de 450 metros cuadrados y se ubicará el sector de radioterapia que contendrá el búnker, una sala de física, una de control, una de ateneo, cambiadores, sanitarios, cocina, admisión, archivo y sala de espera. En el edificio existente se harán remodelaciones en el sector de quimioterapia, donde se realizarán el ingreso principal, cuatro consultorios y una oficina administrativa.

Sobre la planta alta de la ampliación se realizarán dos oficinas y una sala de reuniones, a la que se ingresará desde una escalera exterior existente.

El búnker para el acelerador lineal es una construcción realizada completamente en hormigón armado sobre una platea de 1,50 metros, con muros de 1,50 a 2,40 metros de espesor al igual que los techos.

También se deberá tener en cuenta que el búnker llevará una puerta blindada con plomo y poliestireno borado. La sala de tratamiento tendrá pisos y revestimientos vinílicos, como así también mobiliario para el guardado de accesorios del propio acelerador lineal.

Antes de comenzar con la obra se deberán realizar tareas de demolición, desmontaje y retiro de arbolados.

Esteves señaló que “con la concreción de esta obra estamos dotando al sistema de salud de un elemento muy importante, que viene a reemplazar la ex bomba de cobalto que teníamos en el hospital Castro Rendón”.