El objetivo de la capacitación fue finalizar la construcción de La Matera, un espacio de encuentro de los participantes de la Huerta Terapéutica. El taller fue dictado por Ariel Uribe.

 

El ministerio de Salud y Desarrollo Social informa que la Huerta Protegida Terapéutica del hospital de Cutral Co-Plaza Huincul continúa realizando talleres con el objetivo de finalizar la construcción de La Matera, un espacio de encuentro para los participantes.

En el último taller, desarrollado el 16 y 17 de diciembre, se capacitó sobre bio construcción, que es el diseño consciente enmarcado en la agroecología y relacionado con el cuidado del medio ambiente.

El taller fue dictado por Ariel Uribe, un referente en la temática de Zapala, quien propone reutilizar la mayor cantidad de elementos sumados a los que sea propicio reciclar en  las construcciones de este tipo. Hizo hincapié en métodos que implican un diseño consciente y a su vez que sea consecuente con las prácticas que allí se realizan, enmarcadas en la agroecología y relacionadas con el cuidado del medio ambiente.

Se incluyeron materiales como arcilla –donada por CerSinPat (Cerámica Sin Patrones) ex Stefani –,arena volada y alfalfa. Se emplearon algunos parabrisas para los ventanales, palets desmontados para armar la quincha (tejido o trama) de las paredes, piedras y troncos que había en el lugar, y una importante cantidad de botellas de vidrio de distintos colores que le sumaron luminosidad al interior.

La Matera es el lugar de encuentro de los participantes de la Huerta Terapéutica que tiene como finalidad la socialización de vecinos, pacientes y trabajadores del hospital. El comienzo de la construcción del espacio de reunión fue en la primavera de 2015, con el asesoramiento de un bio-constructor local, pero por diferentes causas no fue finalizada en ese momento.

Por ese motivo, los huerteros decidieron poner su energía en el cultivo de hortalizas y en reforzar el conocimiento para que éste fuera mejorando con el paso del tiempo. Actualmente, la estructura está completa, el techo montado y algunas paredes en pie.

En relación al proceso realizado, Uribe expresó que “fue una experiencia hermosa la de Cutral Co, fue algo nuevo; aquí cada uno puso su parte, están sus manos marcadas en el barro” y agregó que “éste va a ser un lugar de encuentro donde ya se siente mucha energía y va a transmitir más aún”.

Belén Amstein, una de las coordinadoras de la huerta, explicó que “la bio construcción es una manera de edificar con elementos naturales generando un impacto menor en el ambiente, también es una forma de encontrarnos y cooperar para lograr tener una vivienda. Este fue un evento hermoso, fue muy lindo por tener contacto en estos dos días con personas que tienen una energía maravillosa y que se suman a realizar éste tipo de actividades”.

Por su parte, José Veloz, otro de los colaboradores, señaló que “lo bueno de venir a estos lugares es compartir un poco de la vida de uno y un poco de la experiencia” y reflexionó: “la vida tiene que ver con estas cuestiones, personalmente me siento bien en esta tarea de rescatar los saberes ancestrales que corren el riesgo de perderse, y entender que con la tierra y las manos se puede construir, se puede vivir de una forma más natural; se crean espacios que son buenos para la salud y reduce el gasto de recursos que utilizamos a diario”.

Estos encuentros representan una forma de cuidar el ambiente, rescatar conocimientos,  reunirse con la voluntad de colaborar, aprender de los otros,  y comenzar a forjar un futuro distinto para la vida en ésta tierra. Colaboraron en la actividad más de quince participantes entre ellos coordinadores de la huerta, huerteros, vecinos de la comunidad e integrantes de la Asociación Namun-Tu del hospital Zapala, todos con gran voluntad de colaboración e intención de incorporar conocimientos y experiencia en bio construcción.

El taller fue dictado por Ariel Uribe, un referente en la temática de Zapala.