El ministerio de las Culturas inicia en junio el ciclo de cortos “Recetas, culturas e historias”. En esta oportunidad, el primer corto audiovisual registra la historia de la cultura culinaria de la comunidad mapuche Puel de Villa Pehuenia.

El ministerio de las Culturas, a través de la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, inicia la Segunda Temporada del Ciclo de Cortos Audiovisuales “Recetas, culturas e historias”, con el objetivo de visibilizar el valor del patrimonio cultural alimentario neuquino.

En este caso se registra la historia de la cultura gastronómica de la comunidad mapuche Puel de Villa Pehuenia.

Los episodios serán mensuales y se transmitirán los viernes a las 12 del mediodía por el canal de YouTube del ministerio de las Culturas. El primer episodio se estrena el viernes 2 de junio y tendrá como protagonista a Luis Ñanco, quien explicará la importancia de la preparación del muday y su conexión con el mundo espiritual de la cultura mapuche.

Ciclo de cortos

Forma parte de las iniciativas permanentes del ministerio de las Culturas, que tienen por finalidad la construcción de políticas públicas tendientes a revalorizar y difundir el patrimonio cultural inmaterial del Neuquén, su diversidad, vitalidad e importancia para la Provincia en la actualidad.

Se realizó un itinerario por diversos lugares tierras dentro en la Comunidad Puel, que tienen como núcleo al Lago Aluminé y sus inmediaciones como Rastro de Mula y las Cinco Lagunas, y que tienen como protagonistas de la cocina ancestral mapuche a Luis Ñanco y su receta de Muday, Iris Puel con empanadas y tortilla al rescoldo, Alberto Puel con catutos o mültrün y Norma Lebicura con tortas fritas a base de harina de piñón y churrasca de pan. En cada episodio nos sumergiremos en la centralidad cultural del pehuén y del piñón para la cultura mapuche, su ancestralidad y la pervivencia de su importancia.

Los cortos evidencian como el pehuén y su fruto son los testigos inmemoriales que acompañan y alimentan al pueblo mapuche. La cocina y las recetas ancestrales en torno al piñón, son parte de una herencia cultural que se transmite oralmente, de generación en generación, activándose en cada comida historias, legados y cosmovisiones.

El acto de cocinar y comer articula cultura y naturaleza: ubicado en la encrucijada de lo simbólico y lo material. En la cocina mapuche se cruzan dimensiones económicas, culturales, históricas y afectivas: no sólo nutre, sino que también funda un medio que expresa identidades, relaciones sociales e historias compartidas, que van más allá de la supervivencia de este pueblo originario, sino que expresa la fuerte conexión alimentaria y espiritual de su cultura con la tierra.

En este caso se registra la historia de la cultura gastronómica de la comunidad mapuche Puel de Villa Pehuenia.