Proponen flexibilizar normas de cosecha para la fruta

febrero 12, 2009

Ayer en la sede de Buenos Aires del Senasa, autoridades de Neuquén y Río Negro acompañaron a la Federación de Productores de Frutas que solicitaron a la entidad nacional flexibilizar las normas de cosecha para la fruta afectada por el conflicto del sector.   

El director provincial de Sanidad y Fiscalización, dependiente del ministerio de Desarrollo Territorial, José Andino informó que la flexibilización solicitada por la Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén consiste en un régimen transitorio de excepción, que se extiende por un plazo determinado hasta el 31 de mayo y está destinada a pequeños productores con chacras de hasta 15 hectáreas.

De esta manera, las dos provincias avalaron la solicitud hecha por la federación de productores para que se considerara una flexibilización de la norma para embalar la fruta en la chacra sin pasar por un galpón de empaque. Andino informó que estuvieron presentes en la reunión el vicegobernador, Bautista Mendioroz, el ministro de Producción de Río Negro, Juan Accatino, el senador nacional Miguel Pichetto, el secretario de Fruticultura, Carlos Colavita, y el legislador justicialista Ademar Rodríguez.

Asimismo, declaró que a partir de este pedido que fue bien recibido por el Senasa se abrirá un “registro para poder embalar su fruta en la chacra bajo condiciones mínimas adecuadas para el embalaje y poder llevar esta fruta a la venta en el mercado interno”. De este modo, se busca dar una solución a la fruta que quedó en la planta y que no se pudo cosechar por el conflicto que se suscitó entre los obreros del empaque y las empresas frutícolas.

El pedido de flexibilización incluye embalar la fruta en la chacra bajo condiciones adecuadas, que en el embase se identifique el productor, su número de Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa), la provincia de la que proviene el producto y que se preserve la sanidad de los montes. En este sentido, Andino indicó que debe cuidarse que la carpocapsa no se vea beneficiada con la fruta en la planta.

Además, se solicitan condiciones mínimas de seguridad e higiénico sanitarias para poder embalar, por ejemplo la ubicación del depósito de agroquímicos para evitar accidentes, que el lugar en el que se acondicione la fruta tenga piso de cemento y esté techado. En cuanto al uso de cepilladora, se acordó que no hay tiempo para instalar y comprarlas por lo que la fruta puede ir sin cepillado pero respetando las condiciones higiénicas.

Por último, para realizar el relevamiento y dar cuenta del cumplimiento de estas condiciones, el Senasa cuenta con personal de la Regional Patagonia Norte y además las provincias ofrecieron realizar el trabajo en conjunto.

Origen del pedido
 El fundamento del pedido se basa en que en la etapa de madurez la pera Williams y la manzana Gala y sus clones “ya no son aptas para hacer fruta en fresco para exportación, por lo tanto el productor se queda con fruta fresca y de buena calidad que le ha costado mucho producir pero que no la puede vender”, explicó Andino.

Esa fue la razón por la que la federación y el municipio de Allen elevaron la solicitud al Senasa y el organismo nacional lo estudió y otorgó una respuesta, teniendo ya elaborado un borrador de resolución en el cual flexibiliza la norma que quedó a la espera de la firma del secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Carlos Alberto Cheppi.

Finalmente, Andino resaltó que se trata de una medida que se toma a partir de “esta eventualidad y se trata de un régimen muy transitorio y de excepción solamente, para hacer frente a este perjuicio económico que tendrían los productores si es que no pueden vender la fruta que han producido con mucho esfuerzo”.