La iniciativa tiende a mejorar la calidad de vida de la población y reducir riesgos de contraer enfermedades que pongan en riesgo la vida.

En el marco de la “Semana mundial por la sensibilización sobre la sal”, desde el ministerio de Salud de la provincia se propone a toda la comunidad reducir el consumo diario de sal, elegir alimentos procesados y naturales con menor contenido de sodio, evitar agregar sal a las comidas y buscar alternativas para sazonar los alimentos caseros.

“Poco a poco nos vamos dando cuenta de que el consumo de sal de nuestra población es bastante mayor al recomendando”, indicó el jefe de departamento de Promoción de la Salud Colectiva, Facundo Cornejo, y agregó que “el consumo en Argentina, está estimado en 12 gramos de sal por día, por habitante, y lo recomendado es 5 gramos”.

La sal en exceso está involucrada en enfermedades cardíacas, renales y ataques cerebrovasculares, por lo que “en muchas de las causas habituales por las cuales enfermamos y morimos, está involucrada la sal”.

Es conocida la recomendación especial para los pacientes hipertensos, lo que hay que incorporar es este hábito para todos. “Hay que disminuir el consumo de sal en toda la población y no acostumbrar a los niños a consumir sal”, manifestó.

Medidas que suman

A nivel nacional se trabaja en la reglamentación de la Ley Nº 26.905 de Reducción del Consumo de Sodio que fue sancionada el año pasado y que se espera sea un instrumento de utilidad para profundizar las tareas que se iniciaron en el marco de la iniciativa Menos Sal Más Vida.

La ley plantea la reducción progresiva de la sal contenida en los alimentos procesados hasta alcanzar los valores máximos en cada grupo alimentario, fijados por la cartera sanitaria nacional. Además, regula la fijación de advertencias en los envases sobre los riesgos del consumo en exceso de sal; promueve la eliminación de los saleros en las mesas de los locales gastronómicos; fija el tamaño máximo para los envases en los que se venda sal no superior los 500 miligramos y establece sanciones a los infractores.

Mientras que a nivel provincial, en junio de 2013 se sancionó la Ley Nº 2858 que limita la oferta de sal –cloruro de sodio– en todo tipo de establecimiento gastronómico, público o privado, donde se expendan alimentos para ser consumidos en el lugar o para llevar, excepto que el cliente lo solicite expresamente.

La norma también establece que se incorpore en las cartas de menú la leyenda “El consumo de sal –cloruro de sodio– es perjudicial para la salud”, entre otras cosas.

En ambos casos (ley nacional y ley provincial), se trata de normativas recientes que deben reglamentarse para poder regular su correcta aplicación.

Desde la cartera sanitaria proponen observar etiquetas y elegir aquellos alimentos que contengan menos sodio; evitar agregar sal a las comidas durante la cocción o en la mesa; reemplazar la sal por otros condimentos (especias, limón y sales con bajo contenido de sodio).

La práctica de estas sencillas medidas es fundamental para adoptar nuevos hábitos en pos de la prevención de la hipertensión y de otras enfermedades asociadas, que afectan la calidad de vida de las personas de distintas maneras.

La “Semana mundial por la sensibilización sobre la sal” fue instituida en 2005 por la World Action on Salt and Health (WASH), con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre la reducción de su consumo como un aporte para la mejora de la salud de la población mundial.