Fue por un proyecto presentado para la implementación de un programa poblacional de rastreo de cáncer colorrectal en áreas vulnerables de la provincia.

 

Profesionales del sistema público de Salud fueron becados por el Instituto Nacional del Cáncer (INC), por el proyecto desarrollado sobre rastreo de cáncer colorrectal en su ámbito de trabajo. El gobierno de la provincia a través del ministerio de Salud y Desarrollo Social, los felicita y alienta a continuar con sus investigaciones, para continuar generando bases de políticas sanitarias acertadas.

Mañana, con motivo de conmemorarse el Día mundial de Prevención del Cáncer Colorrectal, se realizará una campaña de difusión sobre la temprana detección de la enfermedad que detectada a tiempo tiene posibilidades de curación superiores al noventa por ciento. La actividad incluirá folletería provista por el INC, talleres y charlas con agentes sanitarios, entre otras.

La investigación se planifica para desarrollar en dos años y plantea realizar un estudio piloto en el área más poblada y vulnerable de la provincia del Neuquén. El coordinador del Comité Provincial de Biotecnologías y parte del equipo realizador, Santiago Hasdeu, comentó que el proyecto se denomina “Facilitadores y barreras para la implementación de un programa poblacional de rastreo de cáncer colorrectal (CCR)”, y que está centrado en la equidad desde el enfoque de los determinantes sociales de la salud.

Los demás integrantes del proyecto son: La coordinadora del área de Bioética e Investigación en Seres Humanos, Andrea Macías;  de la dirección de Epidemiología Adriana Feltri; y el grupo de investigación conformado por Laura Lamfre; Laura Monteverde, Marcela Olivero, Luis Justo, Luis Díaz, Agustín Fagés Bezic, Sebastián Giacosa y Fabiana Lutz.

Otras áreas involucradas son la dirección general de Atención Primaria de la Salud; el programa provincial de Cáncer Colorrectal y la Universidad Nacional del Comahue en la cátedra de Epidemiología de la Licenciatura en Enfermería; la cátedra de Introducción al Estudio de la Medicina  y la cátedra Atención Primaria de la Salud.

“Creemos que el estudio evidencia que a la salud se la debe ver como una cuestión social donde tienen mucho que ver los determinantes sociales como las variables habitacionales, económicas, educacionales, étnicas y no como una cuestión meramente profesional”, manifestó Hasdeu y agregó: “El objetivo es desarrollar una experiencia piloto a través de un programa de navegación, que colabore en definir estrategias  de implementación de un programa de rastreo activo de CCR”.

Según la investigación, el CCR es la segunda y tercera causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres, respectivamente. En Argentina ocupa el segundo lugar de importancia a nivel nacional y representa el 12 por ciento de las defunciones por cáncer en ambos sexos, lo que equivale a 20 muertes cada 100 mil habitantes por año. “El cáncer colorrectal es una de las principales causas de muerte en Neuquén, siendo una de las provincias con tasas de mortalidad por CCR más altas del país”, detalló Santiago Hasdeu al respecto.

Estudios preliminares

Estudios previos confirmaron que el rastreo de cáncer colorrectal se realiza en forma insuficiente en Neuquén, como ocurre en muchas otras provincias y países. Es necesaria una importante inversión en capacidad de colonoscopía, capacitación y reformulación de las estrategias sanitarias.

La etapa piloto consistió en analizar los indicadores sociodemográficos de toda la ciudad de Neuquén encontrando variaciones a nivel barrial. Hay barrios de la periferia y del Oeste Neuquino que presentan indicadores de mayor vulnerabilidad desde los determinantes sociales de la salud. Está estudiado en otros países que la población con indicadores más sensibles es la que menos se beneficia de los programas de rastreo y prevención que no tienen en cuenta la existencia de inequidades preexistentes en la distribución de los determinantes sociales de la salud.

En el proyecto se seleccionarán barrios que presenten indicadores de vulnerabilidad de determinantes sociales de la salud, es decir, zonas con inequidad social.

Allí se realizarán visitas domiciliarias y se invitará a las personas a realizarse el estudio y registrar sus datos.  Un dato novedoso es la incorporación de la figura del navegador, que se utilizará para mejorar la eficiencia del rastreo. La modalidad de estudio es la siguiente: se hace un primer rastreo de sangre en materia fecal (SMF), si da positivo hay que confirmarlo con una colonoscopía (este estudio necesita anestesia por lo que es necesario realizarlo en un hospital). El navegador es la persona que se encarga de acompañar y hacer un seguimiento de esos pacientes que se pudieron captar, facilitando y gestionando los turnos.

Dentro de las conclusiones que se detallan en la investigación se destacó que “el rastreo se hace muy poco en todo el mundo; y que  el proyecto de intervención social sería el primero realizado en Neuquén y posiblemente en el país”. Los investigadores esperan que los resultados y conclusiones puedan servir para orientar las intervenciones sanitarias.

La enfermedad

Según el INC, el cáncer de colon y recto –o colorrectal– es el tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo  (el intestino grueso), que está compuesto por el colon y el recto y se produce como consecuencia de una compleja interacción de factores hereditarios y ambientales.

En más del 80 por ciento de los casos se produce primero un pólipo (un crecimiento anormal de las células de la pared interna del intestino grueso) denominado adenoma, que puede crecer lentamente durante más de diez años y puede, eventualmente, transformarse en un cáncer colorrectal.

Una vez desarrollado y no tratado a tiempo el cáncer, puede diseminarse hacia ganglios linfáticos u órganos vecinos o a distancia, dando lugar a las llamadas metástasis, constituyendo las fases avanzadas de la enfermedad.

El 90 por ciento de esta afección se produce en personas mayores de 50 años y tiene una incidencia levemente mayor en hombres que en mujeres. Alrededor del 75 por ciento de los casos son denominados esporádicos, es decir que se desarrollan en personas que no presentan antecedentes personales ni familiares demostrados.

Prevención

Existen diversas maneras de prevenir el cáncer colorrectal. Las medidas primarias son: mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, consumir menos carnes rojas y grasas, hacer ejercicio físico regularmente, disminuir la ingesta de alcohol y evitar el consumo de tabaco.

La segunda manera consiste en la realización de estudios preventivos. Se recomienda que las personas sin antecedentes personales o familiares que aumenten el riesgo, se realicen  a partir de los 50 y hasta los 75 años, un test de sangre oculta de materia fecal de manera anual y, en caso de producirse un resultado positivo, se hagan una colonoscopía.

La Red

En la provincia se creó en el 2013 la Red de Patología Colónica integrada por referentes de las áreas de endoscopía de distintos hospitales y el personal que se desempeña en esos servicios. El objetivo es que a través de la red se pueda trabajar en un programa provincial de patología colónica para abordar en su totalidad la atención de estas patologías, a través de la implementación de guías de prácticas clínicas y de registros; fortaleciendo la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades relacionadas.

El programa del CCR está destinado a abordar en su totalidad la atención de las patologías colónicas; a implementar e instrumentas las guías de prácticas clínicas y guías de registros; así como también fortalecer la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades relacionadas con esta patología.