El subsecretario del Copade explicó que se movilizan 377 mil toneladas de carga anuales por ese paso, que a comienzos de 2013 quedó totalmente pavimentado. Dijo que “cuenta con características y vocación más apropiadas para este tipo de actividad logística” y que “garantiza menos riesgos ambientales y mejores condiciones para las transportistas”.

El subsecretario de Planificación y Acción para el Desarrollo-Copade, Sebastián González señaló que “la política oficial del gobierno neuquino ha apuntado siempre a fortalecer el uso del paso internacional Pino Hachado para el transporte de cargas, entre ellas específicamente las cargas peligrosas”.

El funcionario destacó que “Pino Hachado es ya el eje del Corredor Bioceánico, con una cabecera en Bahía Blanca y otra en los puertos de la Región del Bío Bío y la Araucanía chilena”.

Explicó que en 2012 este paso ya se había convertido en el sexto en importancia a nivel nacional, e informó que presenta un tránsito anual de 286 mil personas y 24 mil camiones entrantes y salientes. “Entran por este paso a Chile, desde Argentina, unas 325 mil toneladas de carga. Salen desde Chile hacia Argentina unas 50 mil toneladas de carga. Así, en total se movilizan 377 mil toneladas de carga anuales. Cruzan además 48 mil vehículos particulares y unos 2.200 buses anualmente”, detalló.

El subsecretario consideró que en el corto y mediano plazo, con las obras ya realizadas y las que se concretarán por ambos países y la provincia del Neuquén, el paso internacional Pino Hachado “se convertirá -por su infraestructura especializada y proyección- en la segunda vía de conexión más importante para el transporte de cargas internacionales a nivel bilateral argentino-chileno, y el intercambio con el Mercorsur y el mercado del Asia-Pacífico, detrás del Sistema Cristo Redentor en Mendoza”.

Recordó que a principios del año pasado el paso quedó totalmente pavimentado, con la culminación de los últimos siete kilómetros de asfalto del lado argentino. Esta obra implicó una inversión nacional de más de 40 millones de pesos. Dijo que “cuenta con características y vocación más apropiadas para este tipo de actividad logística” y “garantiza menos riesgos ambientales y mejores condiciones para las transportistas que realizan esta labor”.

“De este modo se logrará, gradualmente, redistribuir mejor los flujos de carga terrestre y pasajeros entre los dos principales pasos internacionales que tiene la provincia, fomentando los corredores turísticos y garantizando la protección del medioambiente especialmente en la zona de influencia de Villa La Angostura”, expresó.

González aseguró que la “estrategia, como en el caso de Samoré, se ha basado fuertemente en la infraestructura como herramienta de posicionamiento competitivo del paso y las localidades que lo vinculan: Zapala y Las Lajas”.

Indicó que entre las obras merecen destacarse el complejo de la Zona Primaria Aduanera, emplazado a cinco kilómetros de Zapala; y las inversiones viales para la repavimentación de la ruta nacional 242, entre el paso y Las Lajas, y la ruta nacional 40, entre Las Lajas y Zapala, y entre esa ciudad y La Rinconada, hacia el sur.

Dijo que la autovía que atraviesa Zapala en varios carriles, inaugurada por el gobernador Jorge Sapag en 2013, “es otro pilar de infraestructura que permitirá hacer fluido el tránsito de cargas en el eje Este-Oeste, sumada a las obras ya en curso de multitrocha extendida entre Plottier y Arroyito y la autovía Norte en la ciudad de Neuquén, próxima a inaugurarse”.

“La extensión de la autovía desde Arroyito hasta Plaza Huincul y Cutral Co, y desde allí hasta Zapala (en proyecto), así como la culminación de la autovía desde Cipolletti hasta Villa Regina (en ejecución), cerrará buena parte del círculo virtuoso que plasmará la competitiva realidad del paso Pino Hachado en el contexto de los pasos fronterizos de la provincia”, agregó.

Explicó que la provincia “ha negociado fuertemente” la adopción de nuevas normativas que mejoren la posición del paso, como las gestiones del Copade ante las Cancillerías chilena y argentina por las cuales se logró en 2012 insertar a Pino Hachado en el Convenio Argentino-Chileno de transporte terrestre en tránsito para vincular dos puntos de un mismo país (1974), de manera tal que se convierta en otro paso habilitado para que los transportistas de la Región Metropolitana de Santiago, y de las Regiones del Maule, Bío Bío y Araucanía puedan hacer llegar sus mercaderías industriales hacia las regiones del sur de Chile, más precisamente hacia Magallanes y Aysén. Esto se logró mediante la firma de una Nota Reversal entre ambos países, adicionada al convenio de 1974.

González manifestó que el otro hito gestionado por el Copade fue la inclusión de Pino Hachado en el sistema de controles integrados con la modalidad ‘doble cabecera-país entrada país sede’, que permite integrar los controles de ambas naciones en un solo edificio. Este sistema está hoy solamente vigente en el cruce Cristo Redentor. Será para los turistas y camioneros, e implicará hacer un solo trámite en ventanillas contiguas y seguir viaje.

La efectiva implementación de este sistema está sujeta a la construcción del nuevo Complejo Fronterizo argentino en el paso, una vez que el gobierno nacional disponga la firma del convenio con la provincia y se concrete la disponibilidad de los fondos nacionales para proceder a la realización de los trabajos, en base al Anteproyecto que la provincia elaboró a su costo y presentó en 2009 a los organismos nacionales competentes.

El subsecretario indicó que Chile, por su parte, confirmó que está en marcha la licitación de equipamiento especial de su complejo fronterizo inaugurado recientemente, y que tiene programado concretar, en un plazo de seis años, el estudio de prefactibilidad para la construcción del Túnel Las Raíces Nº 2, y la realización de las obras de mejoramiento de la carretera de montaña en la cuesta Las Raíces para el desvío de cargas peligrosas, con sobrepeso o dimensionadas.

Tres objetivos de la política para los pasos internacionales

La semana pasada fue conocida oficialmente la disposición Nº 1403 del ministerio del Interior y Transporte de la Nación, que establece que los vehículos que realicen transporte internacional de cargas peligrosas por automotor no podrán circular por la Ruta Nacional Nº 231, desde su intersección con la Ruta Nacional Nº 40 hasta el paso internacional Cardenal Antonio Samoré.

González señaló que esta decisión fue reclamada por largo tiempo en los diversos foros nacionales y binacionales en los que la provincia está presente y añadió que la disposición “representa un logro más de la continuada y sostenida política provincial de ordenamiento y consolidación de su sistema de pasos fronterizos con la vecina República de Chile”.

Esta política es resumida por el subsecretario en tres objetivos básicos: en primer lugar, fortalecer el rol y las perspectivas de Pino Hachado como paso especializado en logística y servicios para carga; en segundo lugar, orientar el rol de Cardenal Samoré hacia un perfil más equilibrado en sus usos, hacia el predominio progresivo de su vocación turística; finalmente, atender la problemática de los “pequeños pasos” y su rol estratégico en el desarrollo local y microrregional (Mamuil Malal, Pichachén, Icalma, Hua Hum y Carirriñe, principalmente).