Se trata de la práctica de breves estímulos físicos durante la jornada laboral, con el objetivo de recuperar energía, mejorar el desempeño en el trabajo y prevenir enfermedades. Las actividades son coordinadas por un profesor de educación física.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social informó que en el hospital de Junín de los Andes se incorporó la pausa activa, una propuesta que tiene el objetivo de recuperar la energía y mejorar el desempeño y la eficiencia en el trabajo. En ese espacio, un profesor de educación física del Centro de Educación Física (CEF) N° 8 de la localidad coordina la actividad.

El licenciado en nutrición del hospital, Samuel García comentó que “las pausas activas son breves estímulos físicos durante la jornada laboral, que sirven para recuperar energía, mejorar el desempeño y eficiencia en el trabajo y además prevenir enfermedades”.

La actividad es una iniciativa del CEF N° 8 de Junín de los Andes, que destina un profesor de actividad física para que la coordine. “Nos pone muy contentos el trabajo interinstitucional con el CEF”, dijo García.

Desde la semana pasada las pausas activas se realizan los lunes por la mañana y los jueves por la tarde en el hospital y centros de salud locales. “En cada actividad que se hizo participaron entre 20 y 30 personas”, comentó García y agregó que “también estamos presentes con Punto Saludable, y todos los que la realizan se llevan un snack saludable, tutuca, turrón y una fruta”.

El proyecto

La propuesta de pausa activa para el hospital local y los centros de salud fue elaborada por la docente del CEF 8 Ana Cheuquepal. “Cuando presentamos el proyecto a la dirección del hospital tuvimos muy buena aceptación”, señaló la profesora y agregó que “la semana pasada empezamos a difundir la idea por algunos sectores del hospital, fuimos por el sector de medicina, después enfermería y también por el de pacientes”.

Además, expresó que “para las actividades utilizamos los pasillos del hospital y el SUM”, y agregó que “participó personal del hospital y gente que estaba esperando el turno. Desde que comenzamos el lunes 5 de junio, en total unas cien personas realizaron la pausa activa”.

Cheuquepal comentó también que “la mayoría de las personas estuvo predispuesta. Empezamos trabajando con relajación, respiración, después algunos juegos y terminamos con una canción”. Agregó que “la actividad la vamos a ir rotando en los centros de salud también”.

El proyecto tiene como objetivos concientizar a la pausa activa como momento de bienestar; promover la creatividad individual a través de las ideas y propuestas del grupo; promover la participación individual y colectiva en acciones que mejoren la calidad de vida; favorecer el desarrollo de la comunicación y la expresión; fortalecer la convivencia, participación, cooperación, solidaridad, integración social y pertenencia grupal; crear nuevas necesidades que apunten a la autorrealización; y brindar herramientas para la satisfacción y creación de un estado de motivación permanente.

Las actividades planteadas son juegos de integración, cooperativos y rotativos; juegos de mesa, con música, papeles, palabras, de dramatización, pre- deportivos, con prendas; danzas; técnicas de relajación; actividades al aire libre; técnicas de manualidades: atrapa sueños, trenzados, macramé, pintura, papiroflexia, ojo huichi, globoflexia; y crear diversos torneos.

Asimismo, dentro de las actividades especiales se destacan las salidas de campo como picnic y caminatas (corta, media y larga duración); actividad al aire libre y/o otros espacios para fomentar la integración a través de juegos.