El 10 de septiembre se conmemora el Día Nacional y Mundial de la Prevención del Suicidio. 

El suicidio es un suceso complejo, multicausal y de alta complejidad que requiere intervenciones preventivas, asistenciales y posventivas, desde una perspectiva interdisciplinaria e intersectorial. En este sentido, la Salud Mental es una de las políticas públicas prioritarias de la provincia del Neuquén, por ello cuenta con una red provincial de prevención y posvención en suicidio.

La Ley Provincial Nº 3089 adhiere a la Ley Nacional Nº 27130 de Prevención del Suicidio en el 2017, mientras que el Plan Provincial de Salud 2019-2023 se orienta a consolidar estrategias para la prevención de los padecimientos subjetivos, desde abordajes interdisciplinarios y comunitarios.

Desde el 2018 se estableció el lema “Trabajando Juntos para Prevenir el Suicidio”, para celebrar el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Bajo esa consigna se trata uno de los elementos más importantes en la prevención del suicidio a partir de la colaboración.

Al respecto, desde la Dirección de Salud Mental y Adicciones y la Dirección de Salud Integral en las Adolescencias, dependientes del Ministerio de Salud, consideran de suma importancia hablar sobre el suicidio, los mitos y realidades sobre este, así como también escuchar a la comunidad y difundir el mensaje de que #NoEstásSolo.

El suicidio es un tema de salud que requiere un abordaje comunitario y responsable, que involucra a la sociedad. Este año, las distintas direcciones de la cartera sanitaria se propusieron poner de relieve que “todos tenemos un papel que desempeñar en este problema”, teniendo en cuenta que la conducta suicida es universal y afecta a todos y todas. En este sentido, los y las adolescentes y jóvenes también tienen un rol clave, como protagonistas entre pares.

La propuesta es visibilizar que el suicidio se puede prevenir, bajo el hashtag #NoEstásSolo.

Desde la cartera sanitaria recuerdan que la persona que sufre, no está sola; ante la angustia se puede contar con alguien de confianza; el dolor no siempre es evidente aunque tiene señales; el suicidio se puede prevenir, hablar de la temática salva vidas.

En cuanto a los mitos y realidades, indican que la persona que se suicida no desea morir sino que desearía vivir si se produjeran cambios significativos en su vida; hablar con una persona sobre sus intenciones de matarse no incrementa la posibilidad de cometer suicidio, reduce la posibilidad de cometerlo y puede ser una oportunidad para ayudar a quien está padeciendo. La tendencia al suicidio no es hereditaria. Lo que sí puede trasmitirse por medio de la educación es la visión sobre el suicidio como una forma de solución a los problemas.

Cabe resaltar que el suicidio no es ni bueno ni malo, tampoco un hecho delictivo, es una situación de sufrimiento y se puede prevenir. Para hacerlo es importante reconocer los signos de alerta: aislamiento; persistencia de ideas negativas; dificultad para comer, dormir y trabajar; desesperanza; llanto inconsolable; y repentino cambio de conducta.