Se trata de un proyecto de la secretaría de Seguridad de la Provincia. La leña ecológica producida será distribuida a pobladores de la localidad.

En Junín de los Andes las personas en contexto de encierro fabricarán leña ecológica (ecoleños) a partir del reciclado de residuos sólidos secos. Lo harán con el aporte de la Asociación Civil Taller Productivo Amulén, la Unidad de Detención N° 41 de Junín de los Andes y la subsecretaría de Seguridad provincial, que inició el Proyecto Interinstitucional de Fabricación de Ecoleños”.

El proceso de creación de ecoleños será desarrollado por las personas en contexto de encierro que se encuentran en la unidad, bajo la supervisión de profesionales del equipo de tratamiento penitenciario de Población Judicializada. Este trabajo conjunto busca la reinserción socio laboral de las personas que se encuentran privadas de su libertad.

Amulén se suma a este proyecto poniendo a disposición el conocimiento acumulado para el desarrollo de la fórmula para la fabricación de leña ecológica, así como también facilitará la máquina compactadora para la fabricación del producto.

María Rosa Teti, quien dirige un proyecto similar de ecoleños, explicó que la iniciativa es una solución para combatir el frío, contribuye a combatir la desertificación y ayuda a insertar laboralmente a adolescentes y adultos con capacidades diferentes.

Por su parte, los internos estarán acompañados durante la implementación del proyecto por profesionales de la dirección provincial de Población Judicializada pertenecientes a la delegación de Junín de los Andes. De esta manera, se realizarán talleres semanales en donde se acompañará a los internos en el proceso de creación, armado, estacionamiento y secado del producto. Los ecoleños serán entregados a Amulén para su distribución entre la población local.

Taller Amulén es una asociación civil que  realiza tareas de  inclusión social, reciclado y l  cuidado del medio ambiente, difundiendo y  concientizando con campañas destinadas a que toda la comunidad contribuya en la reducción de residuos de disposición final, mediante su separación y reciclado. Esta iniciativa surgió en 2009 y no sólo tiene como finalidad la labor medioambiental sino que tiene una función integradora ya que en el taller trabajan personas con discapacidad y voluntarios.