Se construyeron 95 kilómetros de redes domiciliarias y gasoductos en 13 localidades.

Vamos a desarrollar una provincia integrada”. La frase fue pronunciada de manera reiterada por el gobernador Jorge Sapag a poco de ser electo, ante los habitantes de las localidades neuquinas que allá por el comienzo de 2008 celebraran sus aniversarios. A ocho años de aquella propuesta se cumplió con el objetivo en términos de conectividad vial, provisión de electricidad, agua potable, educación, seguridad, salud, vivienda; y en particular con el abastecimiento de gas, desterrando para siempre la antigua paradoja neuquina de ser la principal provincia productora del país pero con pueblos enteros que no tenían acceso al servicio.

En estos ocho años se incorporaron a las redes de distribución de gas 13 localidades, además de todos los centros de salud y las escuelas rurales de la provincia, aún aquellas que se encuentra alejadas de los asentamientos poblados. Hoy, Neuquén también es una provincia integrada en términos gasíferos, con 6.214 nuevos usuarios de la empresa estatal Hidenesa SA incorporados al sistema, un 68 por ciento más en relación a 2008.

Las nuevas obras y las mejoras en el servicio, además de una mejor gestión de cobrabilidad y responsabilidad por parte de los usuarios, trajo aparejada también un incremento en los índices de pago del servicio: mientras que en 2008 la cobrabilidad era del 48 por ciento en el primer vencimiento y del 63 por ciento en el segundo, en 2015 esos porcentajes treparon a 82 y 93 por ciento, respectivamente.

Las obras de provisión de gas se realizaron en El Huecú, Arroyito, Villa Traful, Zapala, Taquimilán, Las Coloradas, Varvarco, Manzano Amargo, Los Miches, Charraruca, Huaraco, Villa La Angostura, Rincón de los Sauces y a las escuelas rurales y centros de salud distribuidos a lo largo y ancho del territorio neuquino.

En términos de inversión, el monto estimado fue de prácticamente 130 millones de pesos ($128.383.453) y de 20.661 pesos por usuario. “Sin embargo, en términos de mejora en la calidad de vida, en particular en las comunidades más alejadas de lo centros urbanos y castigadas por el extenso frío patagónico, la inversión es incalculable, porque literalmente le cambia la vida a los neuquinos que por generaciones debieron acudir a sistemas más onerosos, inseguros y contaminantes para calefaccionarse”, explicó el titular de Hidenesa, Sergio Schroh.

Las obras

Entre las obras que se construyeron se encuentra la de Villa Traful, donde se edificó una planta de almacenaje y vaporización, sobre un terreno con una topografía accidentada que obligó a movilizar cerca de 2500 m3 de suelos para poder adaptar el lote asignado para la planta, y ejecutar cuatro cruces especiales de ruta y 17 de arroyos.

El EPEN ejecutó además una obra de tendido eléctrico de 1800 metros de longitud para abastecer la planta y sus zonas aledañas. Además se construyó una red de distribución en polietileno de baja densidad que recorre y abastece a 240 usuarios previstos en la localidad y tiene una longitud de 13.970 metros en diferentes diámetros.

En Zapala se construyó un nexo de gasoducto de 5.000 metros de longitud en 10” de acero aguas arriba de la localidad, con dos cruces especiales de vía férrea. También se llevó adelante la red de distribución de 4.800 metros para la población de la colonia pastoril Mariano Moreno y 2.200 metros de la red de distribución dentro del parque industrial de la localidad.

En Las Coloradas se construyó la planta de almacenaje de GLP y 12.500 metros de red de distribución de gas, mientras que en Taquimilán se construyó una planta de almacenaje y vaporización y una red de distribución” de 13.500 metros de longitud para dotar con el servicio de gas a la localidad.