Operarios realizan maniobras para recupera la presión del acueducto Gatica, mientras se finaliza el recambio de cañerías en ese sector de la ciudad de Neuquén.

Audio Omar Cammertoni, EPAS.

Audio Esteban Rodríguez, EPAS.

El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) informa que se están realizando las maniobras necesarias para recuperar la presión en el Acueducto Gatica que abastece a la zona del barrio Limay y alrededores, para lograr mejorar las presiones en el sector, hasta tanto se finaliza la ejecución de la obra que se está llevando a cabo sobre esta calle.

La obra denominada “Recambio de cañería acueducto Gatica, entre Teodoro Planas y Río Senguer”, tiene un avance superior al 75%, con un monto de inversión superior a los 110 millones de pesos aportados por la Provincia de Neuquén.

La obra consiste en ejecutar una cañería paralela a la existente de acero de diámetro 400mm, que debido a su estado general provoca regularmente pérdidas y roturas, por una cañería del mismo diámetro de PEAD 16, dejando la cañería antigua fuera de servicio.

El tramo que se está colocando por calle Gatica desde calles Planas hasta Río Senguer es de 2.208 metros y ya se realizó el cruce de la antigua Ruta Nº 22 para conectarse a una cañería que también fue reemplazada anteriormente.

Como los trabajos están en las instancias finales, donde se realizan empalmes entre la vieja cañería y la nueva, las tareas se deben ejecutar sin presiones en el acueducto lo que implica que el mismo deba disminuir su capacidad de transportar agua potable hasta tanto se finalice la conexión. Estas acciones fueron reiteradas en los últimos días, y ya se encuentran en instancias de finalización.

La culminación de esta obra permitirá mejorar notablemente el abastecimiento de agua en el sector, porque tendrá un acueducto independiente con capacidad para transportar la demanda de la zona.

Otra cuestión que se sumó a esta problemática es el aumento de los consumos que se registran en esta época del año, principalmente a principios de diciembre, donde además de las altas temperaturas coincide con el llenado de piletas, algo extraordinario que triplica los consumos normales en la ciudad.

El organismo provincial tiene una capacidad instalada de producción de agua superior a los 600 litros por habitante, duplicando lo recomendado por la OMS que es de 320 litros.

Con esta infraestructura las necesidades básicas de consumo estarían cubiertas, pero lamentablemente en algunas zonas de la ciudad esto no sucede. El EPAS tiene un sistema interconectado y solidario en toda la ciudad, no se puede sectorizar por barrio, debido a que el mismo funciona en forma hidráulica.

Desde el organismo provincial se indicó que lamentablemente algunos vecinos realizan un uso desaprensivo del recurso, incluso conectando bombas a la red en forma directa (algo que está totalmente prohibido) generando indefectiblemente un impacto en el resto de los habitantes. Por tal motivo, se solicitó a los usuarios realizar un uso responsable del recurso, extremando el cuidado del mismo, cuestiones que seguramente colaborarán en la recuperación de la presión de agua en algunas zonas de la ciudad.