El organismo provincial responsabilizó al municipio capitalino de quitar parte del material empleado para recubrir el acueducto, cuya pérdida de agua hizo ceder el terreno y provocó el hundimiento de un rodado.

Personal especializado del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) se encuentra trabajando en la intersección de las calles Necochea y Crouzeilles, donde esta madrugada se produjo un socavamiento del terreno a raíz de una pérdida de agua, que derivó en el hundimiento de un vehículo que circulaba por el lugar.

Según informaron desde el organismo provincial, la cañería averiada estaba tapada por 90 centímetros de material, cuando lo reglamentario es entre 1,20 y 1,50 metros. Desde el EPAS afirmaron que esta anomalía fue ocasionada a raíz de las tareas de mantenimiento llevadas adelante por el municipio capitalino en las calles de ripio, donde el empleo de la retroexcavadora para nivelar la superficie del suelo provocó que se saque el material utilizado para recubrir y proteger el acueducto.

Además, señalaron que la presión del servicio que mantiene el acueducto y el tránsito pesado que circula frecuentemente por el lugar aportaron su cuota para que ocurra dicha eventualidad.

Desde el EPAS se solicitó a la municipalidad de Neuquén que restablezca los niveles de la rasante de la calle donde ocurrió el accidente, y otras arterias que se encuentran en situación similar.