De recorrida por la institución, 60 adolescentes participaron de charlas participativas, en las que se interiorizaron sobre el trabajo que esta unidad lleva adelante para atender a varones en el desaprendizaje de las conductas violentas adquiridas.

Más de 60 estudiantes del CPEM 53 y del Jean Piaget visitaron ayer las instalaciones del Dispositivo de Atención al Varón (DAV), la institución dependiente del ministerio de Ciudadanía pensada para atender a varones que, en sus vínculos afectivos, son sujetos activos en el ejercicio de la violencia. Durante la visita, los jóvenes conocieron cómo se atiende en este espacio a los varones, en su proceso de desaprendizaje de conductas adquiridas.

Durante la actividad, que tuvo modalidad de feria, el equipo del DAV mostró y compartió a este grupo de adolescentes de entre 15 y 16 años los diferentes trabajos que allí se realizan, y los talleres interdisciplinarios que profesionales llevan adelante desde una mirada psico-activa, para que los varones puedan problematizar sus historias de vida, sus marcos de creencia y modelos familiares.

Además, a través de charlas informativas y participativas, los jóvenes también pudieron conocer cómo se realiza el proceso de admisión en dicho dispositivo, como así también conocer algunos de los temas que en el DAV se abordan cotidianamente, como tipos de violencia, sexualidades, el cuidado del cuerpo, las infancias, los vínculos con sus padres, las emociones, género, diversidad y micromachismos, ente otros.

La actividad también sirvió para desmitificar con los jóvenes el estereotipo que existe sobre el varón que ejerce violencia: “Existe la idea de que es un monstruo, y que sólo se maneja en lo siniestro o lo oscuro, pero lo cierto es que es un hombre de todos los días, que puede estar entre nosotros en cualquier reunión de amigos”, explicó Mauro Andrade, uno de los coordinadores del DAV.

Según Andrade, el hecho de trabajar con adolescentes “nos sirve para repensar los mitos sobre el amor romántico, y la deconstrucción de esos imaginarios que tienen que ver con roles estereotipados, con relaciones que están atravesadas por creencias que fortalecen las desigualdades, tras un discurso del mito de la media naranja, del matrimonio, de los celos como prueba de amor, etc”.

Muy satisfecho con esta primera experiencia de interacción del DAV con los jóvenes, Andrade explicó que “tranquilamente puede pasar que sus relaciones afectivas con padres, tíos, hermanos mayores o vecinos estén siendo atravesadas por violencias. Por eso nos parece importante que nos conozcan, que vean las producciones, que puedan hacerse preguntas, y que sepan que tienen un lugar dónde se puede contener. Fue una actividad de sensibilización, con la expectativa de que esto se replique en otros espacios, en donde puedan llegar a sus casas y comentar que hoy fueron a un lugar donde atienden a varones”.