Audio: discurso gobernador Jorge Sapag

Señora presidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner, señores ministros, señora ministra, señores gobernadores, representantes de los trabajadores, de las empresas, legisladores nacionales, intendentes de las ciudades, de las comarcas petroleras que nos acompañan.

Es un alto honor para mí, señora presidenta, representar a los gobernadores de las provincias en esta exposición, para hacer un reconocimiento especial al gobierno nacional por este paso fundamental que hemos dado para reactivar las inversiones, las fuentes de trabajo Y la actividad en materia de gas.

Los últimos meses hemos trabajado muchísimo. Hemos tenido una tarea muy intensa, desde el gobierno nacional, los gobiernos provinciales, donde el señor ministro de trabajo (de la Nación, Carlos Tomada) y Noemí Rial (secretaria de Trabajo de la Nación) tuvieron un papel importante, importantísimo y fundamental, a través de mediaciones, conciliaciones; buscar y construir la paz social.

Pero era preciso dar un paso más. Fuimos ganando meses, pero muchos trabajadores fueron a sus casas, tuvieron que dejar el trabajo cobrando la mitad de sus sueldos. Y en los últimos días de julio muchos trabajadores recibieron telegramas de despido. En Neuquén fueron 780 telegramas de despido y habían otros 2 mil telegramas que estaban parados y al salir.

Fue entonces que una vez más golpeamos con éxito la puerta de la presidencia de la Nación y usted nos atendió con amabilidad. En dos hojas resumíamos la situación de las provincias productoras. Usted conocía perfectamente el diagnóstico, pero es importante aportar las soluciones. Inmediatamente se comunicó con el ministro (de Planificación Federal) Julio De Vido para encontrar las salidas y las soluciones, fundamentalmente para resolver la angustia de tantas familias argentinas y por otro lado para reactivar una actividad que necesita de la producción.

Julio (De Vido) puso a todo su equipo a trabajar, Roberto Barata (subsecretario de Coordinación de Planificación) y colaboradores -Ezequiel García-, para ver de qué manera podíamos encontrar la solución al tema del gas y en una segunda etapa buscar la resolución del tema del petróleo.

Rápidamente, con el apoyo de los equipos de trabajo de los gobiernos provinciales -a quien va también mi reconocimiento-, y con los equipos de trabajo de las empresas y de los sindicatos, estuvimos trabajando en cinco jornadas en forma intensa donde es justo reconocer la participación activa de los trabajadores. Quiero destacar no sólo la unidad de los trabajadores sino fundamentalmente su disciplina y su afán por construir la paz social. Y de los empresarios también la voluntad de encontrar soluciones luego de muchos meses en que la crisis internacional golpeó muy fuerte a una actividad hidrocarburífera que cayó en sus niveles de inversión un 40 por ciento o un 50 por ciento de julio a julio y que es necesario recomponer.

Los empresarios facilitaron también sus números, facilitaron los equipos que estaban ociosos, para levantarlos y ponerlos en actividad. Y rápidamente se confeccionó el acta que acabamos de firmar, que establece fundamentalmente dejar sin efecto los despidos, no producir despidos por los próximos meses. Y rápidamente presentaron y están presentando los planes de inversiones para producir esta reactivación.

Ya me informaron recién varios representantes de las empresas que están reincorporando trabajadores. YPF me acaba de informar que en los próximos días reincorpora 750 trabajadores que estaban en sus casas. Y otras empresas están haciendo lo mismo, poniendo en actividad equipos porque era fundamental recomponer el valor boca de pozo del gas.

En este punto quiero detenerme un minuto. El gas de la República Argentina es el gas más barato del mundo, lo digo porque surgieron muchas voces altisonantes con distintas motivaciones, que cuestionaron el aumento de precios o las tarifas nuevas.

Ocho años estuvo la tarifa de consumo domiciliario congelada, estabilizada en pesos. Y es justo, equitativo y digno para una democracia que los que más pueden, que los que más tienen paguen por el gas que consumen, para que los que necesitan la garrafa social, los que necesitan la nación de subsidios para importar, por ahora y después decir porqué por ahora, el gas de Bolivia y el gas de los buques metaneros.

Es necesario que se entienda que los que más pueden en la democracia tienen que aportar, y los que más consumen también tienen que aportar. Salvaguardando las situaciones de equidad y de justicia, de los que menos tienen, de los desposeídos, de aquellos que en provincias productoras o provincias patagónicas o andinas sufren las inclemencias de inviernos muy fríos.

Pero, sin lugar a dudas, la recomposición del valor del gas tiene que tener un derrotero histórico hacia adelante para poder hacer de esta actividad una actividad rentable y, además, que las provincias podamos recibir las regalías justas y equitativas para cumplir con nuestras obligaciones de salud, educación, seguridad, justicia, desarrollo de la economía y reinversión productiva de recursos que no se renuevan, recursos que se agotan.

Decía que por ahora porque nosotros estamos convencidos que el subsuelo de nuestras provincias productoras depara no sorpresas sino realidades. Por lo pronto, en la cuenca neuquina, a 3100 metros de profundidad, ya se está produciendo el gas de arenas compactas, ya se está llegando a zonas geológicas más profundas y más complejas. Y se está en producción con nuevos niveles de gas con un precio distinto que, a la luz del Gas Plus, está permitiendo a las empresas ir en la búsqueda de esos horizontes.

Desde ya la invitamos (a la presidenta Cristina Fernández), si puede hacerlo, a ir a la provincia de Neuquén a fines de agosto. La empresa Total va a inaugurar una cuenca y va a abrir una válvula de un millón de metros cúbicos de este gas, que ya otras empresas también están produciendo en la provincia de Neuquén.

Y le puedo asegurar que en ese subsuelo, en arenas compactas, está esperando una reserva de gas que es tan importante o más importante que todo el gas que se ha producido en la historia de la república. Lo mismo en petróleo. Tanto en nuestras cuencas como en el mar, también están a la espera de importantes descubrimientos de petróleo. Y hay fuertes y serios indicios de la existencia del petróleo que se va a ir a buscar en la medida en que las ecuaciones económicas sean previsibles; que sean un marco de seguridad económica que asegure un horizonte de precios que, sin pretender el ideal de tener los precios internacionales, es tener un rango de valores para construir un federalismo equitativo, justo y de un desarrollo integral de todo el territorio nacional.
En los últimos años, el gobierno nacional, a través del Congreso, nos ha dado a las provincias productoras la Ley Corta (de Hidrocarburos, N°26.197). Es una ley que nos permite convertirnos a las provincias en autoridad de aplicación.

Y la Constitución del ´94, de la cual usted (por la presidenta) formó parte de esa convención que la reformó, introdujo normas que profundizaron el federalismo. Lo hicieron más real y efectivo asegurando, en una discusión de muchos años y de muchos lustros, que los recursos naturales del suelo y del subsuelo son propiedad de las provincias.

Pero nosotros somos conscientes de la responsabilidad que nos cabe, como provincias productoras y propietarias del recurso, de trabajar solidariamente con toda la república. La república necesita para el trabajo de ese motor inconmovible que es el brazo del trabajador, del empresario, de la pyme, de la gran empresa y de la cooperativa. Pero también el motor se mueve con energía: el gas y el petróleo.

La energía que nuestras provincias abastecen al cuerpo de la república para que esta industria argentina esté al nivel de la industria internacional, para poder exportar, para poder tener las divisas, para poder atender la deuda pública y para poder tener recursos en la república para poder atender las cajas previsionales. Es tener recursos suficientes para todas las obligaciones que tiene la república, donde las provincias hemos relegado poderes y facultades para que esta Nación sea soberana. Y donde la Nación soberana debe asegurar la autonomía de las provincias, para que las provincias con recursos suficientes, en esta autonomía política y económico-financiera, puedan cumplir con todas sus obligaciones.

En el año 1918, después de dos años de trabajo con un equipo de perforación que se llamaba Patria, en la provincia del Neuquén, al mando del ingeniero (Enrique Pedro) Cánepa, un grupo de operarios, trabajó en campamentos que eran carpas o las alcantarillas del ferrocarril, y trabajando lo últimos tres meses sin recibir paga, porque les habían ordenado suspender los trabajos porque no se había encontrado petróleo. Y fue a los 605 metros de profundidad, en la zona Plaza Huincul y Cutral Co. Acá están sus intendentes presentes (Alberto Crespo y Ramón Rioseco, respectivamente) y el intendente de Chos Malal (Carlos Lator), el intendente de Neuquén (Martín Farizano), intendente de Rincón de los Sauces (Hugo Wernli) y de Centenario (Javier Bertoldi) y otros. Allí se encontró petróleo. Y se encontró por fuertes indicios científicos y afloramientos que había en la superficie.

Nosotros estamos seguros que ese encuentro fue producto de la fe, de la constancia, de la perseverancia, del trabajo, de la responsabilidad, de la mística, del patriotismo y de la dedicación. No le aflojaron. Siguieron porque estaban convencidos de que ahí estaba el petróleo.

Nosotros estamos convencidos también, como gobernadores, de que en nuestras provincias hay recursos, no solamente de gas y petróleo. Pasado mañana estamos abriendo cuatro ofertas económicas para construcción de la represa de Chihuido, una represa de 600 Megas sobre el río Neuquén que va a dar seguridad aguas abajo y además va a generar energía para el sistema interconectado.

Creemos que tenemos importantes noticias para darle a la república y creo que hoy, en esta reunión de productores, de empresas de servicios, de intendentes, de gobernadores, es importante que anunciemos que en la República Argentina, si bien las provincias productoras no son provincias con grandes recursos o grandes reservas, son provincias que tienen reservas suficientes para autoabastecer el mercado. Por eso decía que hasta ahora hemos tenido que importar pero, si se nos da la oportunidad y si tenemos precios justos y equitativos en boca de pozo, vamos a tener el apoyo necesario para abastecer todas las necesidades de la República Argentina.

Los pioneros, entre ellos, mi bisabuelo, vinieron a la República con ideales sueños y esperanzas. Y esos pioneros que vinieron en carro, como el que le tocó a mi bisabuelo, en esos carros, además de traer alegría y esperanzas, traían sueños e ilusiones. Desde Bahía Blanca a Neuquén, esos carros, me contaba mi padre que le contaba mi bisabuelo, se enterraban en los médanos. Mi bisabuelo tardó tres meses en ir de Bahía Blanca a Neuquén. Y yo digo que, cuando el carro se enterraba en los médanos, todos se bajaban a empujar del carro. A nadie se le ocurría poner palos en la rueda, a nadie se le ocurría estar arriba del carro cómodo esperando que los demás lo muevan. Había fe, esperanza e ilusiones. Y esas son las ilusiones y esperanzas que tenemos todos los argentinos.

Estamos por entrar en el Bicentenario de (la Revolución de) Mayo. Creo que los fundadores de la Nación dieron su vida, entregaron su libertad, su integridad física, la tranquilidad que tenían en sus hogares, sus familias y en sus profesiones. La mayoría de ellos murió pobre y sin recursos, olvidados algunos, otros en forma anónima regaron con sangre la gesta por la libertad no sólo de Argentina sino de América. Y nos legaron esta Nación, con esta democracia federal, con esta organización federal y republicana que tenemos. Creo que tenemos una gran responsabilidad de seguir estos pasos, de seguir esta huella y estamos dispuesto a hacerlo.

Los gobernadores de las provincias productoras estamos a disposición de la república, estamos a disposición del gobierno nacional para trabajar juntos en armonía; construyendo ese federalismo de coordinación, construyendo una patria justa, una sociedad inclusiva. Y sabiendo que la única paz posible es aquella paz que se fundamenta sobre bases sólidas de justicia social, de equidad, de integración social, terminando con la pobreza e instalando en su lugar la prosperidad y el progreso. La única manera de construir una democracia es hacerlo con respeto a la dignidad de cada uno de los habitantes y de todos los habitantes.

En nombre de los gobernadores, a las empresas productoras de servicios, a los representantes de los trabajadores, a los trabajadores de la provincia, en nombre de los intendentes también, un reconocimiento especial a la presidenta de la Nación por este paso decisivo. Entendemos que es un paso en este nuevo camino en la actividad hidrocarburífera que va a permitir autoabastecer la República pero fundamentalmente defender las fuentes de trabajo, defender el progreso, el desarrollo y generar recursos para la Nación y para las provincias. Muchísimas gracias.