Señor gerente general, gerente regional, gerente de la sucursal, a todo el personal del Banco de Galicia, a todos los que están reunidos aquí presentes en esta gran fiesta.

Es un alto honor para nosotros poder compartir con ustedes la apertura de este nuevo edificio de esta sucursal, nos honra con su presencia en la provincia del Neuquén, hace más de 20 años. Lo digo como gobernador y también como usuario del banco Galicia, soy cliente del banco hace muchos años, y he visto en toda su gente, en todo su equipo, en su personal, la calidez humana que representa el banco. Ya la conocí cuando tuve la oportunidad en representación también del gobierno de la provincia, en décadas muy difíciles, como la década del ´90, estar en tratativas con el banco de Galicia que fue el banco privado que nos apoyó, como provincia del Neuquén, de la mano de (Eduardo) Escasany, de Ortiz de Rosas, de Daniel (Llambías), que nos dieron apoyo financiero en épocas en que el Banco Central lo permitía. Ahora no lo permite así que el vínculo es institucional de esta manera, porque la presencia de un banco privado de estas características enaltece a la ciudad del Neuquén.

Lo digo porque en la época que vivieron, también épocas difíciles, de extranjerización de los bancos, Escasany, Braun y ustedes como equipo, tomaron una decisión valiente, audaz y también patriótica de no vender las acciones del banco y de mantenerlo en capitales argentinos. Esto también hay que resaltarlo porque fueron épocas difíciles y tal vez hubiera sido un excelente negocio deshacerse del paquete accionario, hacerse de cientos de millones de dólares en una cuenta corriente bancaria, y dejar la actividad.

A cambio de esa actitud, eligieron el camino difícil. El camino de la lucha, el camino del progreso, el camino del trabajo, de invertir, de abrir sucursales, de expandirse. Y este desafío empresario que se asume hay que saber reconocerlo. Yo siempre cito una frase que estaba en un cuadro en la empresa minera, que también sufrió grandes tribulaciones, que decía -y era una frase de Winston Churchill- “muchos ven en la empresa a un monstruo al que hay que destruir, otros ven en la empresa a una vaca a la que hay que ordeñar, y pocos ven lo que realmente es una empresa, un caballo percherón tirando de un carro muy pesado”.

Y creo que lo que necesitamos en Argentina es justamente muchos empresarios. Que generen trabajo, progreso, que no sea el Estado provincial, municipal o nacional, el que tenga que estar generando trabajo a través del empleo público o de la obra pública.
A nosotros todos los días nos cortan una ruta ¿para que? Para pedir trabajo por desocupados, por la obra pública y el Estado provincial no tiene las espaldas suficientes para generarle trabajo, tampoco para subsidiar el desempleo podemos dar un apoyo. Podemos tener políticas de Estado para estas crisis, pero no podemos absorber todo el peso que significa una crisis como la que nos toca vivir. Comparto la visión de los economistas del banco transmitida por Daniel en el sentido de que van a venir tiempos mejores que en el año 2010. La economía argentina traccionada por la economía del mundo va a tender a crecer, a cambiar pero la crisis hay que atravesarla y hay que llevársela por delante.

Para eso muchas veces lo que hace falta son recursos, para una familia para hacer frente a la crisis necesita el puente que le da ese crédito que le permite solucionar un problema financiero, comprar un bien que es necesario o utilizarlo para un crédito de producción o de consumo. Esto es también lo que necesitamos las provincias y los municipios para atravesar esta crisis necesitamos herramientas financieras nosotros ahora estamos haciendo uso de estas herramientas financieras a través del fondo fiduciario de Nación, a través del canje de bonos que la provincia tiene tomados en dólares, herramientas financieras que le permiten a uno ganar tiempo en que las recaudaciones impositivas tanto nacional como provincial quedaron estancadas.

La actividad bancaria es una actividad absolutamente noble cuando esta actividad bancaria está volcada a trabajar por la dignidad, por la familia, por el pequeño consumidor, por la cooperativa, por el pequeño empresario, a trabajar para que haya herramientas, herramientas financieras que son fundamentales para todos los que pretendemos vivir en una sociedad organizada. Bienvenidos a este nuevo espacio, y les deseamos mucho éxito, que repito, se lo merecen por la trayectoria, se lo merecen por este patriotismo que han puesto de manifiesto en manos de empresarios argentinos. Además se lo merecen por la gente que trabaja aquí en la sucursal hace de esta sucursal un lugar agradable, un lugar de buena atención, un lugar de mucha calidez humana. Les agradecemos, les pedimos que le transmitan al directorio del banco nuestro beneplácito y nuestra gran satisfacción por tenerlos entre nosotros renovados y cada vez creciendo un poco más, en los 22 años que están han ido creciendo y seguramente así seguirá siendo porque Neuquén los recibe con los brazos abiertos, muchísimas gracias.