Señor presidente del IAPG (Instituto Argentino del Petróleo y el Gas) seccional Comahue, Ricardo (Ferrante); señor director regional de YPF, ingeniero Javier Sanagua; secretario general, ingeniero Augusto Cichitti; señor gerente de la seccional Comahue, Carlos Postai; representantes del gobierno de la provincia de Río Negro, de la provincia del Neuquén, del sector empresario; a los socios del IAPG, a las autoridades de la Universidad, a los periodistas especializados; a los dueños de casa de este lugar maravilloso, nuestro agradecimiento por este lugar tan agradable y de tanta cordialidad y afecto; a todos los que nos han servido en esta reunión, en la mesa; a los que nos han preparado en la cocina y nos han atendido, muchas gracias también.

Es realmente maravilloso, con este espectáculo que está ahora a mis espaldas, poder estar hablando con ustedes de la provincia de Neuquén y hablar con una mirada hacia delante. Quizás hablar desde el 2017, 2016 hacia acá. No desde acá hacia allá. Tratar de mirar e imaginar lo que se viene, lo que tenemos por delante. Estaba pensando recién cuando hablaba Ricardo, cuando lo escuchaba a Carlos, acerca de un principio que estudié en filosofía cuando hacía el ingreso a la universidad, que era dentro de los principios de la lógica el primer principio, el principio de no contradicción o el principio de identidad. No se puede ser y no ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.

Si nuestra matriz energética argentina depende en un 90 por ciento del gas y del petróleo, no se puede ser y no ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. Cuando Ricardo decía todo lo que hoy mueve el hogar, la industria, el comercio, el transporte; todo lo que podemos observar en la matriz energética argentina a partir del gas y el petróleo. Tenemos que pensar por supuesto en cómo en el tiempo ir sustituyendo energías no renovables por energías renovables. Hay un gran desafío en este tema. Nosotros lo estamos haciendo con energía eólica, solar, la geotermia. Hay mucho para trabajar. Pero mientras tanto, nuestra realidad, nuestro ser, hoy es una provincia energética, una provincia que produce el 50 por ciento del gas, el 22 por ciento del petróleo, el 12 o el 15 por ciento de la energía hidroeléctrica. Una provincia energética. La misma palabra Neuquén, haciendo referencia al río que pasa aquí cerca, refiere a algo caudaloso. Los mapuches se referían al río torrentoso, caudaloso, enérgico y potente que es el río Neuquén. Newen significa eso, significa energía.

Si pensamos que hoy la energía es la que mueve el brazo de la industria, la producción en el campo, el confort en el hogar, la generación de energía eléctrica, la generación de tantas fuentes de trabajo, repito, no podemos ser y no ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. No podemos renegar de nuestra esencia, no podemos renegar de lo que la naturaleza y Dios nos han prodigado.

Hay dos profecías que de alguna manera a mí me marcaron en todos los temas que tienen que ver con los hidrocarburos en la provincia del Neuquén y con la minería. Ustedes saben que mi padre y mis tíos tenían una empresa minera, dedicada a la baritina, bentonita, carbonato de calcio. Y siempre buscamos la minería metalífera. Sin éxito, pero siempre la buscamos. Por eso, si bien estudié leyes, mi vocación y mi corazón están con las piedras. Y una de las profecías de San Juan Bosco decía: Patagonia, Patagonia, ¿cuántas riquezas estarán escondidas en tus entrañas? Y él mismo, cuando todavía no se conocía la existencia de petróleo en la Patagonia, había avizorado, seguramente de conversaciones con los aborígenes, con los indígenas preexistentes de la región, como lo hizo también el Perito Moreno; avizoraba la existencia de esa brea que servía a los indígenas para prender fuego. Y otra profecía que también marcó el rumbo, de Parravicini… Parravicini tiene varias profecías. Hay tres libros completos sobre él. El otro día mi hijo me decía: ¿qué quiere decir esta profecía? En el año 1900 Parravicini dijo: Argentina, Neuquén un faro de la República. Y abajo de la profecía decía: minas, Copa Hue, mundo. Yo decía: bueno, si es algo espiritual la profecía, tendríamos que analizarlo mucho. Quiero decir que Parravicini la vio con suficiente anticipación, con quince años, a la Primera Guerra Mundial. Y también, en el tiempo, la caída de las Torres Gemelas. Así que hay varias profecías. Por supuesto que uno puede o no creer en las profecías, pero esto de que Parravicini haya escrito: minas, un faro en el mundo, un faro en Argentina, Neuquén; Copa, que significa agua con olor; Hue, que significa lugar; mar también está escrito en esa profecía. Todos los que sabemos algo de nuestra cuenca sabemos el fondo que había en el mar. Y uno se pone a pensar y dice: bueno, acá había un destino, la naturaleza nos prodigó con un recurso.

Y en algún momento, después de tantos años, desde el año 1918 en adelante, los yacimientos maduraron y empezaron a declinar. Los últimos cinco años nos metieron flor de susto. Cayó un 30 por ciento la producción de petróleo, cayó un 25 por ciento la producción de gas. Y hace 20 años algún otro profeta, el señor Williams en Estados Unidos empezó a desarrollar la tecnología no convencional, con elementos muy simples: aire, agua, arenas, cerámicas. Y en los últimos cinco años Estados Unidos dio un paso, un paso tan importante que no lo podemos desmerecer ni hacernos los distraídos. Obama bien lo sabe y quizás su reelección tenga que ver con lo que está sucediendo en los yacimientos no convencionales en Estados Unidos, parte de esa decisión. Estados Unidos creció en los últimos cinco años en forma exponencial en la producción de gas y petróleo. En estos días se ha convertido… Estados Unidos produjo y tuvo la producción más importante de sus últimos quince años. Seis millones de barriles es el número al que arribó. Y además le agregó un punto al Producto Bruto Interno de Estados Unidos con los yacimientos no convencionales. Generó en cinco años un millón de puestos de trabajo. Y poco a poco se va desprendiendo de su dependencia del exterior. Ya no depende de los buques metaneros. Ya sus bases están siendo preparadas para exportar gas en buques. Y probablemente dentro de 20 años, como avizoran ellos, ya no van a necesitar ni de Medio Oriente, ni de Venezuela; y bueno, veremos qué sucede con las economías de Canadá y de México, que son más cercanas.

No mirar esa experiencia, no tenerla a la vista, es no saber qué es lo nos va a pasar en el año 2016, 2017. Creo que tenemos que tener esa mirada y proyectar todo desde allí hasta acá. ¿Qué es lo que podemos esperar? Este año 2012, como bien decía Carlos, fue un año de cambios. Y los cambios traen crisis, crisis que significan problemas y oportunidades. Dentro de estos cambios está la expropiación de YPF, dentro de estos cambios están todos los cambios que en materia energética se producen en la República.

Uno de los últimos fue el nuevo precio del gas a 7.50 dólares y todas las medidas que vendrán en consecuencia y los cambios van a seguir. Porque crisis significa eso: problemas. Pero también significa oportunidad y dentro de estas oportunidades la provincia del Neuquén se presenta hacia el país como una oportunidad brillante, extraordinaria para lograr el autoabastecimiento, para lograr la economía de divisas, para crear trabajo nacional y desplazar la importación de trabajo extranjero que viene a través de los buques metaneros de gas oil o de fuel oil. El año pasado casi 10 mil millones de dólares de importaciones, este año probablemente sean 12 mil millones de dólares y algo los argentinos teníamos y tenemos que hacer.

En esos cambios y en la participación protagonista del Estado Nacional y los Estados provinciales en YPF, entre todos tenemos que ser protagonistas y yo agradezco a Ricardo y a Carlos sus palabras en el sentido que tal vez hay expectativas. Pero yo estoy convencido que el cambio lo producen organizaciones como la que ustedes tienen. Anoche estuvimos también con el sindicato petrolero, festejando el día del trabajador del petróleo hasta las dos de la mañana, las tres de la mañana; esperando este día. Y hoy para mí es un orgullo y un verdadero honor estar con usted.

Dice un refrán que el que sabe, sabe, y el que no es jefe. Yo creo que a mí, como gobernador de la provincia de Neuquén y abogado, me toca conocer aspectos del Abc del gas y del petróleo; pero los que saben son los equipos que uno va conformando, con los cuales yo estoy muy agradecido porque sus conocimientos, su sapiencia, su sabiduría, su prudencia y su estudio permanente es lo que lo va dotando a un gobierno de tener un rumbo, de tener una política de Estado. Nosotros en la provincia de Neuquén tenemos una política de Estado, nosotros sabemos a dónde queremos ir, lo supimos siempre. Estos cinco años, y con toda humildad, y con la experiencia que nos aportaron en el Estado de Alberta en Canadá, y también Texas y otros Estados de Estados Unidos; nos permitimos soñar, nos permitimos pensar que la cuenca neuquina también tenía yacimientos no convencionales en los que se podían aplicar las tecnologías no convencionales.

Es así que hoy hay 200 pozos con tecnologías no convencionales que si bien recién estamos tocando Vaca Muerta, nos permitieron conocer mejor la cuenca, nos permitieron conocer mejor la madurez de la roca, su composición orgánica, acerca de su espesor, acerca de la calidad del petróleo y estamos recién empezando. Pero el que nos sigue detrás, que es la provincia de Santa Cruz, tiene un solo pozo. Y ahora Chubut tiene medio pozo. Quiere decir que hemos tenido una experiencia y una ventaja que nos permite hoy decirle a la República que la provincia de Neuquén tiene varias materias rendidas que le permiten darle a la República respuesta de sus necesidades. La República no necesitará importar ese gas y petróleo a partir de los próximos años, por supuesto que en la transición tiene que hacerse la matriz energética y el ser del que hablábamos. Pero nosotros creemos que en el 2017 estamos en condiciones de duplicar la producción del petróleo de la provincia del Neuquén, que estamos en condiciones de aumentar por lo menos el 30 ó 40 por ciento de la producción de gas y no solamente con Vaca Muerta; esta también Los Molles, como mencionaban ustedes; está también Quintuco y está también la zona convencional donde nosotros podemos trabajar con nuevas tecnologías, podemos trabajar con la recuperación secundaria y terciaria.

Hay mucho para hacer, está todo para hacerse. Tenemos muchos oleoductos y gasoductos en la provincia de Neuquén, aparte de la cuenca. Nosotros tenemos cuatro oleoductos troncales, que trasportan el petróleo a Bahía Blanca, a La Plata, a Mendoza. Tenemos los gasoductos troncales que son tres: el Neuba II, a Buenos Aires; el Neuba I, a Bahía Blanca; el centro oeste con cabecera en Loma de la Lata. Tenemos tres gasoductos regionales, tenemos dos gasoductos a Chile, vacíos; tenemos un oleoducto a Chile, vacío. Tenemos una infraestructura extraordinaria, tenemos conocimientos, tenemos experiencia, tenemos trabajadores, tenemos empresas de servicios, tenemos empresas operadoras, tenemos concesionarios.

Tenemos una cuenca hídrica que es la más importante de la República, que nos permite decir que no necesitamos usar el agua del subsuelo. Podemos perfectamente utilizar el agua de nuestros ríos y de nuestros embalses artificiales, el 95 por ciento del agua en la provincia del Neuquén va al mar. Cómo no vamos a poder utilizar el 1 por ciento en estos trabajos no convencionales en los próximos años. Por eso es tan importante lo que decía Ricardo, que desde que organizaciones como el IAPG, desde las universidades, desde los medios de prensa; se hable claramente y con la verdad acerca de la oportunidad que tenemos y cómo se puede hacer compatible el trabajo de los hidrocarburos con el cuidado del ambiente y con el cuidado del recurso para las futuras generaciones, no es incompatible la actividad.

Por supuesto que es una actividad extractiva y como tal hay que considerarla y por supuesto que hay problemas, pero los problemas hay que enfrentarlos, no hay que discutir poniendo palos en la rueda sino que hay que discutir con las disposiciones en la mano. Por eso nosotros hemos tomado la decisión, por decreto, de prohibir la utilización del agua del subsuelo, no fue una cuestión caprichosa. Muchos sé que se han quejado porque hay lugares alejados de los ríos y de los embalses pero hemos pensado seriamente en hacer una red azul en la provincia de Neuquén, un proyecto que lo tenemos en elaboración y que tenemos que contar con la participación de ustedes para tener acueductos troncales que surquen toda el área de trabajo y de desarrollo de petróleo y gas para abastecer, desde el Estado provincial, con el agua a todos los emprendimientos y utilizar esa red azul también para la actividad agrícola y en la actividad ganadera. Y llegar con agua a los destinos, llegar con agua a los productores.

También queremos trabajar en las energías alternativas y tenemos el plan para que cada 100 pozos de recursos no convencionales se haga por lo menos un molino eólico de generación de 2 megas, de esta manera nosotros podemos perfectamente ir abasteciendo a la provincia del Neuquén de energías alternativas. Tenemos el capital del viento en la Patagonia que es capital que podemos aprovechar satisfactoriamente.

Hay también en Cutral Co y Plaza Huincul un polo tecnológico instalándose, donde el intendente de Cutral Co acompañado por el intendente de Plaza Huincul y por el gobierno nacional, han instalado un polo que trabaja con la empresa rionegrina de alta tecnología que permite avizorar en esto también un futuro brillante.

Qué otro panorama podemos avizorar hacia adelante sino de infraestructura, de responsabilidad social empresaria, en primer lugar para contratar y capacitar a los trabajadores radicados en nuestra zona con suficiente antigüedad. No invadir la provincia con trabajadores que vengan de otros países o de otros lugares si la mano de obra que se puede ofrecer en el lugar ya está en oferta. Por supuesto que va a haber algunas especialidades que van a requerir personal de otros lugares pero básicamente en mano de obra pretendemos contar con ustedes para que en este marco de responsabilidad social empresaria podamos darle oportunidad a nuestros jóvenes y también a nuestros mayores. Y en especial empezar a incorporar a todos los jóvenes capacitados en los centros universitarios. Es buena novedad la posibilidad de tener 200 estudiantes de ingeniería más, pero tenemos que tener asientos de jóvenes nuestros incorporados en las técnicas, en las tecnicaturas y en las profesiones que requiere y que va a requerir este desarrollo. Por eso hay que adelantarse al 2016 y al 2017.

Tenemos que adelantarnos en responsabilidad social empresaria, en la construcción de viviendas, de hospitales, de escuelas, de rutas. Ustedes imaginen o lo imaginábamos recién cuántos camiones, cuántas camionetas y cuántos vehículos van a circular por esta ruta nomas, la que tenemos aquí enfrente, entre Centenario y Añelo, en el año 2017. Seguro que nos obliga a tener una autovía, seguro que nos obliga a tomar recaudos de seguridad, seguro que tenemos que perfeccionar las técnicas de salud ocupacional, de seguridad en el trabajo, de multiplicar los esfuerzos, para que no haya accidentes en el trabajo. De multiplicar los esfuerzos en esa responsabilidad civil empresaria.

Los desafíos son enormes, porque pensar en duplicar la producción en 5 años parece una utopía pero no lo es. Si países como Estados Unidos han agregado este valor a su producto bruto interno, nosotros también lo podemos pensar. Con el plan de los 100 días de YPF podemos estar creciendo en los próximos tres años, el Producto Bruto Geográfico, en un 60 por ciento. Es a una razón del 20 por ciento anual, también parecería ser una utopía pero cuando pensamos que este año se invirtieron alrededor de 2 mil millones de dólares en la cuenca neuquina y que el año que viene se van a invertir 4 mil millones de dólares, plata que ya está comprometida y disponible.

Porque del presupuesto nacional hay 2,5 millones de dólares que van a ir a YPF; más lo que YPF tenía previsto, más lo que ponen las empresas concesionarias. Podemos estar pensando en duplicar la inversión en la provincia del Neuquén. Y así tiene que seguir sucesivamente. Este desafío es central. Algunos me preguntan pero por qué tanto optimismo, yo creo que no es optimismo solamente, lo es. Es realismo y es basarse en la realidad económica. La realidad económica indica que la Argentina no puede disponer de divisas para seguir importando gas, gas oil y fuel oil; y mucho menos si va a seguir creciendo a un ritmo importante su economía, no puede seguir dependiendo de las importaciones de energía. Además el realismo indica que un país para ser independiente y soberano necesita educación, trabajo; pero también necesita alimentos y energía. Sin energía no hay alimentos, sin energía y alimentos no hay educación y trabajo. Estos son temas centrales que tenemos que entender y que se van a imponer por su propio peso, es como la ley de gravedad, no hay otra alternativa.

El otro día una empresa internacional cuyo directorio estuvo en Buenos Aires, nos pidió que tuviéramos una charla. Estuvimos hablando más de dos horas y nos preguntaba acerca del ambiente de inversión en la República Argentina y nos decían que ellos tenían interés en invertir en sus áreas, son concesionarias en la provincia del Neuquén. Que tienen mucho interés en invertir pero que tenían algunas dudas y me preguntaron lisa y llanamente, ¿qué haría usted, usted invertiría si estuviera en el lugar nuestro?. Y yo les dije, por supuesto que lo haría, no les quepa ninguna duda. Tienen que invertir porque en la inversión, en el aumento de la producción viene el prestigio de vuestra compañía, porque además de aumentar la producción van a aumentar la cantidad de divisas que van a ingresar y en la seguridad y en la confianza de su inversión y su producción va a estar también el camino este de mutua lealtad, que es un camino de ida y vuelta entre el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y las empresas. Tenemos que ir acompañándonos e ir dándonos señales para reconstruir confianzas tal vez perdidas.

Por distintos motivos. Porque todos hemos sufrido estos cinco años de caída de la producción. Y de alguna manera a cada uno le ha impactado en su flujo de fondos o a la provincia nos ha impactado en mil millones de pesos menos por año en nuestras arcas fiscales. Entonces, en el aumento de la producción va a venir la posibilidad de ir creciendo. Por supuesto que le pedimos, y les decíamos, que el año que viene inviertan la mayor parte de los recursos en producción, que vamos a ser absolutamente contemplativos y flexibles en determinar que la plata que está destinada a exploración se destine a desarrollo y producción.

Lo necesitamos para el año que viene, para mejorar nuestra posición nacional de divisas para mejorar nuestros ingresos para abastecer de gas y petróleo pero al mismo tiempo para que ustedes vayan creciendo también en confianza de que su producción va a recibir el precio adecuado si pasan el umbral que está determinado para los 7,5 dólares o para sostener un precio del petróleo en precios convenientes como creo que hoy tenemos para el WTI de Neuquén en 75 ó 76 dólares.

Creo que lejos de creernos dueños de la verdad en la provincia de Neuquén, yo me siento orgulloso de estar trabajando con una generación de empresarios, de trabajadores, de universitarios, de profesores, de periodistas especializados, que conocen la materia y que saben de lo que estamos hablando, saben que estamos hablando de nuestra identidad como neuquinos. Vuelvo a las primeras palabras de principio de identidad, nuestra identidad como neuquinos pasa por la generación de energía. Por supuesto que tenemos muchos temas para los cuales estamos dispuestos a debatir y hablar: educación, salud, cultura y deporte, trabajo, viviendas, no hemos abandonado ningún sector, porque algunos dicen “el gobernador habla mucho de gas y petróleo”. Pero por supuesto, cómo el gobernador de la provincia de Neuquén no va a hablar de gas y petróleo en una provincia como Neuquén, con el panorama que tiene. Tiene una oportunidad histórica, y no lo decimos nosotros, los especialistas del mundo están diciendo que la cuenca neuquina está entre las primeras cuencas del mundo, considerada al nivel de las cuencas de China o de Estados Unidos, en materia de recursos no convencionales. ¿Cómo no vamos a hablar de gas y de petróleo?

Por supuesto que pensando que con esta riqueza del subsuelo no renovable tenemos que trabajar en la diversificación de una actividad renovable sobre el suelo, el turismo, el comercio, la industria, la fruticultura, la vitivinicultura maravillosa que se puede desarrollar y se está desarrollando a partir de pioneros en nuestra provincia ¿Cómo no vamos a pensar en la diversificación, en la educación, en una salud pública? Puedo demostrar guarismos y les puedo decir que en 50 años de historia la provincia de Neuquén, no por obra de un partido, sino por obra de su sociedad, ha crecido y madurado muchísimo. Yo siempre recuerdo el discurso del año ´63 cuando asumió Felipe Sapag como gobernador en la provincia de Neuquén dijo: vengo a esta tribuna de la Legislatura de la provincia a iniciar mi primer período como gobernador de Neuquén. Y vengo a decirles que nos toca gobernar una provincia desértica, una provincia donde el gobierno no es dueño de sus ríos ni de su gas, ni de su petróleo. Una provincia que está diezmada por el hambre, por el frío, por la ignorancia. La tasa de analfabetismo es la más alta de la República, el 20 por ciento. La mortalidad infantil, la más alta de la República, 150 por mil. 150 edificios escolares de los cuales 50 son escuelas rancho, 20 edificios que se derrumban para atender la salud pública. La educación rural –decía- es una fantasía, no existe.

Después de 50 años de trabajo, repito, de toda una sociedad, de trabajadores, públicos y privados, empresarios, de funcionarios, de trabajadores del Estado, podemos mostrar una realidad distinta, de la cual no voy a hacer propaganda, simplemente decir que es distinta.

Hoy tenemos 700 edificios escolares donde funcionan 1.200 establecimientos. Donde 25 mil docentes atienden los estudios de 172 mil estudiantes, en el sistema público de salud, de educación, y otros 25 mil en el sistema de gestión privada de la escuela pública, donde la provincia de Neuquén para 2013 va a invertir 22 mil pesos por alumno por año, sin tomar en cuenta construcción de edificios. Es un número que no puede ser igualado por ninguna provincia argentina.

Vamos a invertir 3.100 pesos por habitante en salud pública. No hay ninguna provincia que pueda mostrar estos guarismos. Tenemos un Banco de la Provincia de Neuquén que es ciento por ciento del Estado. Tenemos la obra social, el Instituto de Seguridad Social del Neuquén, que es la obra social que puede competir con cualquier obra social privada. Tenemos un sistema de jubilaciones y pensiones que funciona, pero que necesita refuerzos, como todas las cajas que hoy tuvieron problemas en Europa o en cualquier lugar del mundo. Y esos recursos van a venir de la mano de Gas y Petróleo del Neuquén, una empresa pública estatal que tiene su valor, que no pretende reemplazar a las empresas privadas ni a YPF, sino simplemente ocupar un lugar en el mundo del desarrollo del gas y del petróleo para tener recursos extras para atender las obligaciones del Estado.

Por eso, de esta realidad, de este año 2012, quiero compartir con ustedes el 2017 y decirles que todos los trabajos que hacen ustedes, desde el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, todos los trabajos que hacen los empresarios, el sindicato, las universidades, yo me siento orgulloso, y me siento orgulloso de gobernar hasta el 2015 una provincia como la provincia de Neuquén que tiene en su porvenir los mejores días por venir, tiene los mejores días por delante, porque la naturaleza y Dios decidieron que fuera así. Su esencia es energética, es una provincia de energía. Su gente tiene energía. Muchos me dicen: Qué difícil es gobernar en la provincia de Neuquén, porque es más fácil en el norte, en las provincias del norte la gente es más tranquila, en cambio en la provincia de Neuquén siempre hay conflictos, siempre hay problemas, corte de rutas, manifestaciones, reclamos. Y yo les digo: esa es la esencia de los neuquinos, una esencia de energía, de reclamo, de petición, de ir para adelante. Bienvenidos los neuquinos con energía positiva. No son bienvenidos los violentos, no son bienvenidos los cobardes, que tiran la piedra y esconden la mano, no son bienvenidos los que sabotean la electricidad de la provincia, no son bienvenidos los que quieren cerrar la escuela ni cerrar el hospital. No son bienvenidos los que cierran las rutas. Son bienvenidos los que quieren la escuela pública abierta, el hospital abierto, las calles abiertas, las rutas abiertas, las fuentes de trabajo abiertas, y siempre en la discusión, y en el reclamo y en la petición. Pero de forma respetuosa, de forma democrática, de forma de crecer.

Por eso le quiero agradecer a esta generación de empresarios, profesionales, de estudiantes, de trabajadores, de campesinos, de hombres de la ciudad y de campo, criollos y mapuches, agradecerles porque entre todos vamos a construir un Neuquén, en estos próximos 5 años, de dignidad, de desarrollo inclusivo, de progreso, donde todos podemos vislumbrar, una provincia de Neuquén, como decía (Benjamín Solari) Parravicini, siendo faro de la República Argentina porque vamos a ser capaces de llevar luz y confort a los hogares, de llevar energía a la industria, de llevar la fuerza motriz a la producción de alimentos en el campo, y porque vamos a ser capaces de desarrollar y de apuntalar la soberanía y la independencia que la República necesita para consagrarse como una nación indestructible.

Muchas gracias al IAPG, gracias por estas jornadas, por las capacitaciones, por las becas, por todo lo que hacen para capacitar a miles y miles de neuquinos, gracias por lo que hace cada una de las empresas socias del IAPG para que la provincia de Neuquén vaya para adelante. La provincia de Neuquén quiere en la provincia de Neuquén a un YPF sólido y grande. Y quiere empresas concesionarias sólidas y grandes. Y quiere a Gas y Petróleo como empresa sólida, trabajando todos juntos, porque el campo es extenso, lo que hay que arar y sembrar es muy grande, hay lugar para todos, todos tenemos posibilidades de desarrollo, acá no hay que hacer exclusión ni discriminación, estoy seguro que unidos en la diversidad de intereses, en la diversidad de ideas, pero con una causa que todos abrazamos y que es común: la causa de la celeste y blanca, y la causa de una sociedad inclusiva para tener dignidad, trabajo e igualdad para todos. Muchísimas gracias.